oilwatchlogo
 
Inicio   |   Contactar   |   Buscador
Suscríbete al RSS feed o a nuestra lista de correo
 
VENEZUELA - ¿Cuánto petróleo hay en Venezuela? Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Venezuela
Jueves, 22 de Julio de 2010 12:00
Petroleo Internacional http://www.petroleo.com Exploración y producción ¿Cuánto petróleo hay en Venezuela? Todavía hay cerca de 700 localizaciones donde pueden aún encontrarse hidrocarburos Mery Mogollón, Junio 2010 Aunque el gobierno venezolano promueve el desarrollo de los crudos pesados y extrapesados de la Faja del Orinoco y las potenciales reservas de gas natural costa afuera, en los yacimientos tradicionales se encuentra la oportunidad de levantar producción adicional de crudo en el corto plazo. En orden de importancia, las cuencas petrolíferas venezolanas son: Lago de Maracaibo, Venezuela Oriental, Barinas y Falcón. Existen además dos cuencas sedimentarias conocidas como Golfo de Venezuela y Cariaco, así como numerosos prospectos situados en el margen continental. Es decir, en Venezuela hay petróleo por todas partes, un caso único en América del Sur. Aunque hubo cierta actividad petrolera de pequeña escala en 1878, realmente en 1914 se hizo el primer descubrimiento comercial de petróleo en el campo Mene Grande. La producción de petróleo en Venezuela tiene casi una centuria y todavía hay unas 700 localizaciones donde pueden aún encontrarse hidrocarburos, según comenta Diego González, ingeniero petrolero y consultor internacional. Los crudos pesados y extrapesados De acuerdo con los informes operacionales de PDVSA, empresa petrolera estatal, las reservas probadas de petróleo en Venezuela se ubican en 172.300 millones de barriles. Este volumen es uno de los mayores en el mundo, sólo superado por Arabia Saudí. Cuando se concluya el proyecto de certificación de las reservas de la Faja del Orinoco, la cantidad de petróleo podría elevarse hasta 314.000 millones de barriles. En tal volumen de reservas se apoya el discurso político para promover internacionalmente al país como una futura potencia petrolera y captar socios para nuevos proyectos en la Faja del Orinoco. Sin embargo, el aprovechamiento de esas gigantes reservas de crudos pesados y extrapesados requiere tiempo y cuantiosas inversiones en plantas de mejoramiento. Para el geólogo Aníbal Martínez, presidente de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, hay que hacer algunas precisiones sobre esas enormes reservas de hidrocarburos de Venezuela. Explica que según la definición técnica, aceptada internacionalmente, reservas probadas son aquellas que se pueden extraer con las tecnologías conocidas en un plazo de 30 años. De acuerdo con esa definición, las reservas probadas serían sensiblemente menores, pero la existencia de grandes volúmenes de crudo en la faja es un hecho conocido hace más de tres décadas. Diego González tiene dudas sobre el desarrollo de la Faja del Orinoco, de no producirse cambios en la política petrolera, que califica de errónea: “Lo que tendremos en el futuro serán ‘parques temáticos’, porque se perderá el tren de las oportunidades energéticas. Mientras Trinidad y Tobago, Brasil, Colombia y otros países hacen los términos de las licencias más atractivos para los inversionistas, en Venezuela, en la Faja del Orinoco y en las áreas costa afuera, el gobierno hace lo imposible para evitar que esas áreas se desarrollen, al pretender condiciones que ya no aplican en el mundo petrolero”. Entre las razones por las cuales, en opinión de González, no se verá un barril nuevo de la faja ni un pie cúbico de gas natural nuevo, figuran las siguientes: PDVSA aspira a un mínimo de participación de 60% del negocio; a regalías de 20% y 30%; a bonos multimillonarios en dólares; además, el socio tiene que aportar la inversión que le corresponde a PDVSA y renunciar al pronto pago; PDVSA decide sobre los recursos humanos que trabajarán en las nuevas sociedades; se obliga a la formación de consorcios en el caso de la Faja del Orinoco; PDVSA decide sobre la planificación de las actividades, sobre las operaciones, con quién contratar, dónde mejorar los crudos, la comercialización, etc.; las empresas mixtas deben destinar recursos para actividades agrícolas y ganaderas, y finalmente, en los desarrollos de gas natural se contempla la obligación de atender el mercado interno a precios subsidiados. El crudo liviano y mediano Aunque no es masiva la participación de nuevos inversionistas en la Faja del Orinoco ni en la plataforma continental, Venezuela necesita en el largo plazo desarrollar las reservas de su crudo más pesado y del gas natural no asociado, dado que la abundancia no se mide en iguales proporciones cuando se trata de condensados y crudo liviano y mediano. El Ministerio de Energía y Petróleo señala que las reservas de crudo liviano y mediano, por encima de 21 grados API (American Petroleum Institute), son de 24.036 millones de barriles, es decir, un poco más de 10% del total de las reservas. De esa cantidad, menos de la mitad corresponde a crudos livianos. El panorama se complica si se toma en cuenta que los esfuerzos exploratorios para encontrar reservas adicionales de este tipo de crudo, a través de sísmica bidimensional y tridimensional, se mantienen en los niveles de 2005, insuficientes para sumar nuevos barriles. En conclusión, las reservas de petróleo liviano y mediano se agotan aceleradamente, así que encontrar nuevas reservas de ese tipo de crudos es un asunto vital para el interés nacional. En el análisis hay que incluir el efecto de la declinación natural de los yacimientos que en Venezuela es de 25%, así que se requiere mucha inversión para mantener la producción. Los campos maduros Sin embargo, reactivando los campos maduros es posible aumentar la producción petrolera en el corto plazo. Diego González afirma que las potencialidades de los campos maduros se infieren de los resultados de las tres rondas efectuadas en la década de 1990 en el marco de la apertura petrolera. “Esos campos llegaron a producir más de 500.000 barriles diarios, reactivando unos 3400 pozos y perforando en las áreas vecinas o a mayores profundidades”, afirma. Las estadísticas que registra el Ministerio de Energía y Petróleo revelan que del total de pozos que existen en Venezuela, 18.555 están actualmente en producción, mientras unos 15.000 están cerrados, pero en capacidad de producir. Así mismo, existen unos 12.000 pozos abandonados y alrededor de 1500 esperando abandono. Aunque en este momento esos pozos cerrados y abandonados no son prioridad para PDVSA, con inversión y tecnología pueden levantar rápidamente la producción, pero a un mayor costo. “En Venezuela no hay riesgo geológico. El negocio depende de las premisas de política petrolera, que podemos aceptarlas o no, pero lo seguro es que en el subsuelo hay suficiente petróleo para más de 200 años. Por eso Venezuela nunca sale de nuestra cartera de inversiones”, señala un ejecutivo de una empresa petrolera privada que pidió mantener su nombre en reserva. Las oportunidades en gas natural Diego González, consultor internacional en materia de energía, explica que en Venezuela la mayor parte de las reservas de gas natural están asociadas a la producción petrolera. A menor producción de crudo menor producción de gas natural. No obstante, González vislumbra en la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos muchas oportunidades para el capital privado nacional y foráneo en este negocio, entre ellas las siguientes: * Exploración por gas no asociado: actividades cuyo objeto es descubrir y delinear yacimientos de gas natural no asociado. En esta categoría están los proyectos Mariscal Sucre y Plataforma Deltana. * Explotación de gas no asociado: actividades que comprenden la producción, recolección, separación, compresión y tratamiento del gas natural no asociado. Los dos bloques acordados en el estado Guárico corresponden a esta actividad. Hay áreas otorgadas en extintos Convenios Operativos para producir petróleo que podrían transformarse para su explotación como campos de gas. * Recolección: actividades cuyo objeto es transmitir gas para reunirlo en un punto determinado, por ejemplo, desde los pozos productores hasta las estaciones de flujo y de allí a los centros de compresión. * Separación: actividades cuyo objeto consiste en separar las fases de los fluidos producidos de los yacimientos. * Compresión: actividades cuyo objeto consiste en recibir gas a determinada presión y entregarlo a presiones mayores para lograr su transporte. * Almacenamiento: actividad de recibir, mantener en depósito temporalmente y entregar gas, a través de sistemas de almacenamiento. * Tratamiento: actividad de remover los componentes no hidrocarburos del gas natural, tales como sulfuro de hidrógeno. * Procesamiento: actividad cuyo objeto principal es separar y fraccionar los componentes del gas, a través de cualquier proceso físico, químico o físico-químico. Hay oportunidades excelentes. En Estados Unidos se venden plantas usadas, listas para ser transportadas y armadas para operarlas en cualquier lugar. * Despacho: actividad de planificar, coordinar y supervisar el intercambio de gas entre productores, procesadores y transportistas. Hoy esta actividad sólo la realiza PDVSA Gas. En el futuro aparecerán otros centros de despacho, que bien podrían ser manejados por el sector privado. * Transporte: actividades necesarias para recibir, transmitir y entregar gas a través de gasoductos. Este es uno de los negocios más importantes en la industria del gas. La compra y venta de capacidad de transporte es uno de los negocios más lucrativos y requieren alta ingeniería financiera. * Operación de sistemas de transporte: actividades necesarias para realizar el transporte de gas, según las normas técnicas y los contratos de transporte. La actividad de operar gasoductos tiene mucho futuro. * Distribución de gas doméstico: actividad de recibir, transmitir y vender gas metano para ser utilizado como combustible en equipos de uso doméstico, instalados en viviendas. Aquí la figura del subdistribuidor es una oportunidad que no requiere altas inversiones ni sofisticadas tecnologías. Se trata de atender clientes bien localizados (urbanizaciones aisladas), que por sus características no atiende el distribuidor mayor por cuestiones de prioridad. * Distribución de gas comercial: actividad de recibir, transmitir y vender gas metano para ser utilizado como combustible en equipos instalados en establecimientos, donde se comercializan productos y servicios al público. * Distribución de gas industrial: actividad de recibir, transmitir y vender gas metano para ser utilizado como combustible o materia prima en instalaciones donde se ejecutan operaciones industriales, para obtener un producto o transformar una sustancia o producto. * Industrialización: esta actividad comprende la transformación química, física o físico-química del gas y sus componentes. La industria petroquímica es representativa de este sector. Las actividades para la industrialización de los hidrocarburos gaseosos tienen un capítulo dedicado en la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos (LOHG). * Comercialización: actividad de comprar y vender gas o comprar y vender servicios de transporte, distribución o almacenamiento de gas por cuenta propia o de terceros. * Comercio interior: actividad de comprar a los productores y vender gas en Venezuela. * Comercio exterior: actividad de comprar a los productores y vender gas fuera del territorio nacional. El negocio del LNG.