Una
marcha de protesta encabezada por parlamentarios británicos recorrió
este martes las calles de Londres, al grito de "Exxon no, Venezuela sí
", por el litigio que la trasnacional estadounidense lleva en contra de
la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Tres laboristas
del grupo parlamentario Amigos de Venezuela, un nacionalista galés y un
representante del Partido Verde participaron en la protesta organizada
frente a la sede del Tribunal Superior en Londres.
Los asistentes a
esta manifestación coincidieron en señalar que la intención de la
corporación estadounidense es política y busca debilitar la voluntad
del pueblo venezolano de recuperar sus recursos naturales.
La convocatoria
de la ONG Venezuela Information Centre (VIC) contó con amplio respaldo,
el cual quedó evidenciado a las afueras de la sede del Tribunal
Superior de Inglaterra y Gales, que lleva el proceso judicial en su
sala 21.
"Se tiene que
saber que las multinacionales están trabajando contra el pueblo de
Venezuela -y de hecho- contra todos los pueblos del mundo", dijo el
ministro consejero de la embajada de Venezuela en Reino Unido, Félix
Plasencia a las afueras del Tribunal Superior.
Según el
representante venezolano, las acciones de Exxon "son un ataque a
Venezuela y van más allá de una mera disputa entre dos empresas.
Origen
del conflicto
Exxon Mobil y
Pdvsa están inmersas en un litigio en ese tribunal después de que la
trasnacional estadounidense lograra que se abriera un proceso judicial
a fin de asegurarse el eventual pago de una indemnización por la
nacionalización de un proyecto suyo en Venezuela.
En marzo de 2007,
el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, emitió un Decreto Ley por el
que el país asumía el control accionario de los proyectos de la faja
petrolífera. La normativa establece que la compañía estatal Petróleos
de Venezuela (Pdvsa) tenga una participación accionaria mínima de 60
por ciento en las asociaciones mediante la creación de empresas mixtas.
Para formalizar
su migración al esquema de empresa mixta, representantes de las
empresas Total, Chevron Texaco,Sinopec, National Petroleum Corporation
, Ineparia y Veba Oil and Gas aceptaron, mientras que Exxon se negó a
integrarse en el sistema plantado que por orden constitucional, rige el
negocio petrolero en Venezuela.
La multinacional
Exxon Mobil optó por la vía judicial, lo que ha llevado al Gobierno
venezolano a declarar que la empresa pretende "dañar la imagen de PDVSA
en el mundo", sostiene el presidente del grupo parlamentario Amigos de
Venezuela, Colin Burgon.
"Estamos muy
preocupados porque una multinacional como Exxon intente amenazar la
independencia y soberanía del Estado venezolano para disponer de sus
recursos naturales", denunció Burgon.
El parlamentario
aseguró que "Exxon pretende perturbar la economía venezolana y
perjudicar al Gobierno", porque "a las multinacionales no les gusta que
nadie les diga lo que tienen que hacer", como ha hecho el Estado
venezolano.
Interés
imperial
Tanto Burgon como
Keith Sonnet, subsecretario general del importante sindicato Unison,
también presente en la protesta, creen que detrás de la estrategia de
Exxon Mobil hay "una motivación política", ya que la petrolera "tiene
una larga historia de vinculación con (el presidente estadounidense)
George W. Bush".
Los organizadores
de la protesta, en la que participaron varias decenas de personas,
entregaron una declaración de apoyo con firmas de personalidades
británicas al ministro consejero Plasencia, quien agradeció "la
solidaridad del pueblo británico".
Al cierre de la
actividad de calle, miembros del Parlamento Europeo, congresistas de
cinco partidos británicos y destacados escritores y lideres
sindicalistas, suscribieron un documento entregado a Plasencia en el
que expresan su apoyo al derecho que tiene Venezuela a determinar su
propia política en relación con su petróleo y recursos naturales.