La
posición asumida por el presidente venezolano, Hugo Chávez, frente a lo
que calificó como "guerra económica" por parte de la gigante petrolera
estadounidense, Exxon Mobil, ha unido a especialistas petroleros de
distintas posturas políticas que apoyan la nacionalización de la
industria petrolera como un derecho soberano de los Estados.
Para
el ex secretario general de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP), Álvaro Silva, la acción legal de la empresa
estadounidense al tratar por la vía legal de congelar activos
financieros de Pdvsa en Reino Unido, Holanda, las Antillas holandesas y
Estados Unidos, se enfrenta a una decisión soberana que tienen los
Estados para administrar la explotación de sus recursos naturales: la
nacionalización de sus industrias energéticas.
Precisó
que esa soberanía quedó comprometida durante la llamada "apertura
petrolera" de la década de los 90, que puso ese recurso en manos de
firmas extranjeras, pero Venezuela tiene derecho a recuperar el control
sobre su crudo.
Por
su parte, el experto petrolero Hugo Hernández Raffali, opina que el
intento de la extractora más grande del mundo de congelar 12 mil
millones de dólares de Pdvsa es un "recurso temerario".
En
entrevista a un canal de noticias venezolano, el estudioso argumentó
que lo que ha debido hacer la Exxon Mobil es intentar canalizar a
través del Comité Arbitral su reclamo ante la nacionalización del
proyecto de la Faja del Orinoco.
Sin
embargo, dijo, pese a que Venezuela llegó a acuerdos de entendimiento
con otras trasnacionales , la Exxon Mobil tomó una medida de presión y
chantaje ante una decisión soberana del Estado basada en la
Constitución, que reserva a la nación los recursos petroleros.
Incluso
Braulio Jactar, un analista petrolero conocido por se crítico de varios
aspectos de la política exterior del gobierno de Chávez, coincide en
afirmar que el caso de Exxon Mobil sólo corresponde a los venezolanos
quienes deben exigir respeto a su soberanía.
En
un análisis publicado por el sitio en Internet de Petroleumworld, el
opositor considera que cuando algunos sectores políticos venezolanos se
ponen del lado de la Exxon Mobil por buscar la ruina política del
Gobierno y celebran un acto extranjero contra la República van en
sentido contrario a los intereses de la nación.
Jactar
recordó que Venezuela consideró el contrato firmado con Exxon Mobil
contrario a sus intereses, el caso fue llevado a arbitraje y ahora un
tribunal ajeno a ese proceso dictó una medida cautelar, lo cual no
quiere decir que la corporación norteamericana ganó o tiene razón en
sus alegatos.
El
jueves pasado, Margaret Ross, portavoz Exxon, aseguró que la
trasnacional obtuvo órdenes judiciales en varios tribunales
internacionales para congelar 12 mil millones de dólares de activos de
Pdvsa, en el marco de una demanda de arbitraje iniciada en septiembre
de 2007 contra el Estado venezolano.
El
supuesto congelamiento fue desmentido por el ministro de Energía y
Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, quien aclaró que la medida
ganada por Exxon Mobil es sólo transitoria, mientras Caracas presenta
sus alegatos de defensa. "No tenemos activos congelados o cuentas
congeladas de ningún monto", aseguró entonces Ramírez.
El
domingo Chávez acusó
a la Exxon Mobil de ser la "punta de lanza del imperialismo", al
señalar que la petrolera ayuda al Gobierno de Estados Unidos en un plan
de ataque económico contra las finanzas del país, además de "estar
robando a América Latina".
Exxon
Mobil deja daños ambientales en Venezuela
Indígenas
de la comunidad kariña, radicados en el oriental estado Anzoátegui,
denunciaron que las actividades adelantadas por la Exxon Mobil y otras
grandes corporaciones internacionales han dejado graves daños a la
flora y la fauna local.
"Las
actividades petroleras desarrolladas por la empresa estadounidense
Exxon Mobil, al igual que otras transnacionales, dejaron pasivos
ambientales en la zona", denunció Freddy Fernández, vocero kariña.
Fernández
recordó que desde hace más de 40 años han acudido a instituciones
judiciales venezolanas para hacer saber el daño que causaban las
empresas.
"El
pueblo indígena kariña ha sufrido más de 40 años de daños ambientales y
a la salud a consecuencia de esta empresa y otras petroleras
transnacionales", recalcó.
Fernández
dijo que la lucha de esta comunidad autóctona en Anzoátegui se centró
en contra de prácticas como contaminación de los ríos y el ambiente.
"Queremos
seguir trabajando para proteger el medio ambiente", comentó.
Acotó
el representante indígena que una de las zonas con mayor impacto es la
Mesa de Guanipa, donde existen más de 300 pozos petroleros, muchos de
los cuales se encuentran en comunidades indígenas y fueron explotados
por Exxon Mobil.
En
el pasado "ninguna empresa transnacional ayudó a las comunidades. El
proceso de explotación en estas zonas sólo dejó desechos y sólidos
contaminados", explicó.