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VENEZUELA - aspira a ser reconocida como la mayor reserva petrolera del mundo Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Venezuela
Domingo, 15 de Julio de 2007 19:46
INFORMACION DE LA INDUSTRIA
www.petroleo.com
Petroleo Internacional
Julio 2007 - No. 3

Venezuela aspira a ser reconocida como la mayor reserva petrolera del mundo

El próximo año oficializará reservas probadas de 316.000 millones de barriles
Mery Mogollón, Junio 2007

                 
                                             
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Inversiones en Venezuela Plan 2006 - 2012 (millones de US$)
Asociaciones Faja del Orinoco. Abril 2007
 

De acuerdo con PDVSA, en la Faja del Orinoco se tiene prevista una inversión cercana a 19.000 millones de dólares, entre 2006 y 2012. Sin embargo, la posibilidad de que Venezuela se convierta en la mayor reserva de petróleo del mundo dependerá de la forma como evolucione la medida de nacionalización de las actuales asociaciones en esta área.

La disponibilidad de reservas de petróleo y gas en cantidades suficientes para cubrir el crecimiento futuro de la demanda es uno de los mayores retos que enfrenta el sector energético mundial. Según el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Claude Mandil, el abastecimiento de petróleo y gas natural se concentrará en un número reducido de países, que poseen el mayor volumen de reservas de hidrocarburos convencionales. Las proyecciones de la AIE indican que la demanda mundial de energía crecerá un 50% hasta 2030, siendo importante la participación de todas las fuentes de generación para cubrir el aumento del consumo, incluidas las no convencionales como el petróleo extra pesado.

             
                                                                          
                                                         
      
Ubicación de la Faja del Orinoco....
   
Entre los gigantes mundiales, Arabia Saudita con 260.000 millones de reservas probadas de petróleo, ocupa el primer lugar entre el selecto grupo de naciones que poseen los mayores yacimientos de hidrocarburos. Le sigue, Canadá con 179.200 millones de reservas probadas. La diferencia entre estos dos gigantes radica en la calidad del crudo, mientras Arabia Saudita posee mayoritariamente petróleo liviano y extra liviano, 95% del crudo canadiense es extra pesado y se localiza en las arenas de Alberta, siendo difícil su extracción y procesamiento con respecto a los hidrocarburos convencionales. En este escenario, la Faja del Orinoco, ubicada al oriente de Venezuela surge como el tercer actor de importancia mundial con sus potenciales reservas de 1.360 millones barriles, 20% (270.000 millones) de las cuales el gobierno venezolano aspira a certificar el próximo año.

La Faja del Orinoco
La existencia de petróleo en la Faja del Orinoco es conocida desde 1930. Pero, debido a la abundancia de crudos livianos y medianos en otras regiones de Venezuela, era poco atractivo para las empresas transnacionales acometer proyectos de envergadura en la zona. Por ello, el primer intento por cuantificar y explotar la Faja partió del gobierno. En 1977 se definió el primer plan de desarrollo a gran escala de este yacimiento, según el cual se esperaba alcanzar un potencial de un millón barriles diarios para el año 2000, iniciando la producción en 1988 con 140.000 barriles diarios de crudo mejorado. El plan de desarrollo del crudo de la Faja se vio entorpecido por una crítica situación fiscal, escasez de divisas, bajos precios del petróleo y un alto nivel de oferta en el mercado internacional. En 1983 el proyecto fue cancelado, al igual que otros que para la fecha se adelantaban en otras partes del mundo.

En la década de los años noventa PDVSA, ante la declinación progresiva de los campos de petróleo liviano y mediano, dirigió otra vez la mirada hacia la Faja del Orinoco. Con aprobación del Parlamento, PDVSA ejecutó cuatro proyectos de mejoramiento de crudo extrapesado en asociación con empresas internacionales, mediante una inversión de 13.000 millones de dólares para una producción actual de 530.000 barriles diarios.

Cambio de estrategia
Este año, el gobierno venezolano anunció un cambio definitivo de estrategia en cuanto al desarrollo de la Faja del Orinoco. Sobre la base legal de la Ley de Hidrocarburos aprobada en 2002, se emitió el Decreto Ley No. 5.200 mediante el cual se cambia la figura de los convenios de asociación de la Faja del Orinoco por empresas mixtas, con participación mayoritaria del Estado venezolano. Otro de los cambios fundamentales ha sido la apertura hacia nuevas asociaciones, bajo una nueva división geográfica de la Faja, pero con empresas estatales de países como Brasil, Irán, China, Cuba, India, Rusia, entre otros.

De acuerdo con los planes dados a conocer por PDVSA, en la Faja del Orinoco se tiene prevista una inversión cercana a 19.000 millones de dólares entre los años 2006 y 2012, cifra que incluye la construcción de nuevas plantas de mejoramiento de crudo, instalaciones de producción y oleoductos. Para recibir esta inversión PDVSA dividió la Faja en 27 bloques, dentro de cuatro grandes campos. Actualmente se ejecuta el proyecto de cuantificación y certificación de las reservas de estos cuatro grandes campos: Boyacá (antiguamente Machete), Junín (antes Zuata), Ayacucho (antiguo Hamaca); y Carabobo (antes Cerro Negro). La meta principal es elevar la tasa de recobro de los yacimientos de 7% a 20%.

PDVSA proyecta elevar la producción de crudo mejorado en la Faja hasta 1,2 millones de barriles diarios para el año 2012. En este sentido, el Ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, ha señalado que “la orientación estratégica es convertir la Faja en un eje impulsor del desarrollo económico, social, industrial, tecnológico y sustentable del país. Venezuela está ejerciendo su derecho de administrar sus recursos naturales en beneficio del pueblo". Diez de 13 empresas internacionales que tienen negocios en la Faja del Orinoco han firmado memorandos de entendimiento para concretar la migración a empresas mixtas. Las negociaciones se prolongarán hasta que el 26 de agosto de este año, cuando los acuerdos alcanzados nuevamente se sometan a la aprobación parlamentaria.

En el año 2008, PDVSA tiene previsto certificar 270.000 millones de barriles de petróleo recuperables en los yacimientos ubicados al norte del río Orinoco, cantidad que sumada al actual volumen de reservas probadas colocaría a Venezuela con 316.000 millones de barriles, como líder mundial en reservas, por encima de Arabia Saudita y Canadá.

El Ministro Ramírez expresó que “la participación privada es útil para el tema del acompañamiento de la inversión y el acceso a los mercados. De hecho, nosotros estamos trabajando con un conjunto de compañías estatales internacionales, sólo que es un mecanismo diseñado por el gobierno nacional y en consecuencia, esos proyectos corresponden a nuestra geopolítica; ahora estamos incorporando a los países de la Alternativa Bolivariana para la América, a los países del Tratado Energético del Sur, a China y Rusia, estamos haciendo una incorporación importante de aliados nuestros a nivel internacional”.

El Proyecto Magna Reserva
El Proyecto Magna Reserva está contemplado dentro del Plan Siembra Petrolera 2005-2030, para lograr la cuantificación y certificación de las reservas de hidrocarburos existentes en la Faja del Orinoco, que permitirá llevar a cabo un análisis económico, que a su vez, conducirá a determinar las características de los futuros negocios.

La Faja del Orinoco se ha dividido en 27 bloques jerarquizados de acuerdo a sus características técnicas y estratégicas. PDVSA realiza estudios en seis bloques del campo Junín; cinco de Ayacucho y tres de Carabobo. El campo de Boyacá, que cuenta con seis bloques, será certificado en 2008 con empresas de servicio.

En la primera etapa de cuantificación y certificación de las reservas, se realizarán estudios a siete de estas áreas en conjunto, con petroleras estatales de América Latina y el mundo. Cuatro de estas áreas están ubicadas en el campo de Junín; dos en el de Ayacucho y uno en el de Carabobo.

A diferencia de los proyectos autorizados durante la apertura petrolera de la década pasada, los nuevos desarrollos estarán ajustados a las condiciones establecidas en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, es decir, en cada uno de ellos está garantizada la participación mayoritaria del Estado venezolano. Además, la corporación ha decidido que no habrá ningún tipo de subsidio fiscal y que el factor de recobro no será inferior a 20%.

Los socios minoritarios
El cambio de asociaciones estratégicas a empresas mixtas ha sido asimilado por las empresas internacionales con muy bajo perfil en Venezuela. Los cuatro proyectos afectados mediante el Decreto Ley No. 5.200, de fecha 26 de febrero de 2007, son: Hamaca (PDVSA, ConocoPhillips y Chevron Texaco); Petrozuata (PDVSA y ConocoPhillips); Cerro Negro (PDVSA, ExxonMobil y BP); Sincor (PDVSA, TotalFina y Statoil). Según el artículo 4 del mencionado decreto ley, estas empresas tienen plazo hasta el 26 de junio para definir su participación en las empresas mixtas, más un plazo adicional de dos meses que extiende la fecha tope hasta el 26 de agosto. PDVSA aspira a un mínimo de 60% de participación y asumiría 100% en el caso de no llegar a acuerdos con sus socios.

ExxonMobil, empresa que hace unos meses vendió a Repsol su participación en el convenio operativo Quiamare - La Ceiba para evitar la migración a una empresa mixta con PDVSA como socio mayoritario, alegando principios corporativos; en un reciente reporte trimestral publicado por la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés), califica como “nacionalización” la toma del control por parte del gobierno venezolano de la asociación Cerro Negro, en la cual su participación es de 41,67% . Señala que las negociaciones con las autoridades venezolanas continuarán, pero que en todo caso no espera un efecto negativo sobre la condición financiera de la corporación.

Por su parte, ConocoPhillips, en su reporte anual ante la SEC, informa a sus accionistas y acreedores que en Venezuela se ha promulgado un decreto de nacionalización que ordena cambios unilaterales en los contratos suscritos en las asociaciones de crudos pesados que implican riesgos a su inversión. Entre los riegos menciona la posibilidad de que PDVSA asuma la propiedad total de los proyectos de no llegar a un acuerdo definitivo para el 26 de junio de este año.

ConocoPihillips advierte en este reporte que el decreto de nacionalización impacta directamente sus intereses en las asociaciones Petrozuata y Hamaca, así como en el convenio Corocoro de exploración a riesgo y ganancias compartidas. Se indica que para llegar a un acuerdo ConocoPhillips tiene que aceptar que PDVSA tome 60% de las asociaciones y reducir significativamente la suya. “Si no logramos alcanzar un acuerdo, nuestra participación en la propiedad de los proyectos podría ser eliminada, sin una potencial e inmediata compensación”, indica el informe suscrito por James J. Mulva, presidente de ConocoPhillips. Sin embargo, agrega que las negociaciones continuarán sin renunciar a los derechos contractuales y dentro del marco legal internacional. Según Mulva, ConocoPhillips ha invertido en Venezuela 2.600 millones de dólares hasta marzo de este año.

La tercera empresa americana, ChevronTexaco, la cual tiene múltiples intereses petroleros en Venezuela, incluido 30% del proyecto Hamaca, en su reporte anual presentado recientemente ante la SEC, también se refiere al decreto de nacionalización del gobierno venezolano. Aunque señala que el impacto de la medida es incierto, advierte que no se espera un efecto material sobre los resultados operacionales, estados financieros consolidados, ni liquidez.

La posibilidad de que Venezuela se convierta en la mayor reserva de petróleo del mundo, por encima de Arabia Saudita y Canadá, dependerá de la forma como evolucione la medida de nacionalización de las actuales asociaciones en la Faja del Orinoco, así como de la materialización de las inversiones en nuevos proyectos que permitan asegurar una verdadera fuente estable y segura de suministro en el largo plazo.