Barquisimeto, Venezuela, AP
El presidente venezolano Hugo Chávez
anunció el domingo que los países que integran la Alternativa
Bolivariana de las Américas (ALBA) podrán contar con un suministro
estable de combustible, un fondo de inversiones y no descartó la
posibilidad de emitir un bono para financiar proyectos durante el
debate de la V Cumbre del ALBA.
“Yo dejo la propuesta de que hagamos un
bono ALBA. Ojalá que podamos hacerlo... Y lo emitamos a lo mejor aquí
en Venezuela, como hicimos el Argentino, y recojamos 1 000 millones de
dólares”, planteó Chávez antes de agregar que el monto sería inyectado
en un fondo para darle créditos a los países del ALBA.
La propuesta fue una de muchas debatidas
el domingo en el segundo día de la cumbre del ALBA que reunió a los
mandatarios de Ecuador, Nicaragua y Haití, el vicepresidente de Cuba
además de representantes de Uruguay, Ecuador, Dominica, San Vicente y
las Grenadinas y San Kitts.
Chávez reiteró su planteamiento de
garantizar el 100% del suministro de combustible a los integrantes del
ALBA, incluyendo a Haití, que aun no ha formalizado su adhesión al
modelo iniciado por Cuba y Venezuela como una contrapropuesta al
Tratado de Libre Comercio (TLC) que abandera Estados Unidos.
Según el esquema propuesto por el
presidente venezolano, Venezuela financiaría 50% del costo del
combustible mientras que el 50% restante se dividiría: 25% en una deuda
pagadera a 25 años, con intereses de 2% anual y dos años de gracia y el
25% restante alimentaría el Fondo del ALBA, manejado por la empresa
estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y que otorgará créditos.
El presidente informó además que los
países del ALBA tienen un bloque reservado en la Faja Petrolífera del
Orinoco, cuyo control será asumido por el estado venezolano a partir
del 1 de mayo cuando cese la explotación por parte de las empresas
trasnacionales.
“Podemos crear, incluso, una empresa
petrolera del ALBA que sume los potenciales. ALBA-Petroleo,
Petro-ALBA,... para ir a sacar ese petróleo”, adelantó.
Entre los planes a largo plazo, Chávez
vislumbró la instalación de un complejo petroquímico y una planta de
regasificación en Haití y la construcción de un gasoducto que salga de
Venezuela y surta a las islas del Caribe. "No es una locura, son aguas
poco profundas'', afirmó.
Chávez afirmó que Venezuela espera
vender sus refinerías en Estados Unidos y crear una nueva red de
refinerías en Latinoamérica como parte del plan para ofrecer a sus
aliados en la región un suministro estable de petróleo.
Venezuela proyecta ayudar en la
construcción de refinerías en Nicaragua, Haití, Ecuador, Bolivia y
Dominica, así como en la restauración de la refinería de Cienfuegos en
Cuba, indicó.
Chávez dijo que la empresa venezolana
Citgo Petroleum Corp. tiene siete refinerías en territorio
estadounidense. "Estados Unidos sabe que parte de nuestros planes es
vender esas refinerías allá'', expresó.
“Ofrecemos a América Latina... en la
medida en que nosotros salgamos de aquellas refinerías, y aun sin salir
de ellas, ir construyendo nuevas refinerías o ampliándolas como el caso
cubano, mandar nuestro petróleo, en vez de a Estados Unidos, a
refinarlo allá, a generar empleo allá”, dijo.
Se espera que los países del ALBA,
incluyendo a Haití, suscriban el acuerdo energético en la noche, cuando
también firmarán declaraciones políticas y convenios para la creación
de empresas “gran nacionales” como las bautizó el mandatario venezolano.
La larga lista de proyectos propone
planes para el área educativa, alimentaria, de salud, turismo,
telecomunicaciones, transporte, minería e industria.
A esto, se sumó la suscripción de un
Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) en el que los países se
comprometerán a adquirir buena parte de su producción y el proyecto
ALBA-financiero a través del cual se creará un “fondo económico de
cooperación de inversiones productivas”.
“Venezuela pudiera hacer un aporte
inicial de 250 millones de dólares para iniciar... y cada país que
aporte lo que pueda”. Esto como adelanto a la posible creación de un
banco del ALBA, apuntó Chávez.