Cooperación energética
acuerdan países de Suramérica, tras cumbre en Isla Margarita
(Venezuela)
Tras
dos días de deliberaciones, presidentes y ministros de 12 naciones
dieron nacimiento a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Esta
iniciativa y el Acuerdo Energético Suramericano dan paso a una
integración de países con parámetros claros y, en la que cada uno
aporta sus experiencias para garantizar la seguridad energética.
Las diferencias ideológicas asociadas con los defensores de
combustibles fósiles, por un lado, y los de los biocombustibles, por la
otra, que varios mandatarios de la región plantearon como prólogo del
encuentro, quedaron sepultadas.
Sobre la base de estadísticas como que América del Sur es
depositaria del 25 por ciento de las reservas de petróleo y de un
enorme potencial hidroeléctrico y gasífero, el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez, explicó que el tratado consiste en el desarrollo, a largo
plazo, de una estrategia común que permita diversificar las fuentes de
energía y crear mejores redes de distribución.
"Queremos que todos, independientemente de sus ideologías, tengamos
la certeza de que en este siglo no habrá crisis energética en nuestros
países si sumamos las reservas de todos y hacemos un plan estratégico",
dijo el mandatario venezolano.
Para respaldar su propuesta, anunció que Venezuela destinará uno de
los bloques de la Faja del Orinoco para la explotación conjunta por los
países de la Unasur e invitó a sus homólogos a pensar en crear "centros
industriales gasíferos" y "redes de regasificación" para la
distribución de gas en la zona.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, a quien muchos ven como
contradictor de Chávez, apoyó tanto la creación de Unasur como del
tratado energético y expresó su confianza en que estas estrategias den
buenos frutos.
Uribe propugnó por la interconexión eléctrica y los biocombustibles
en este propósito, destacándose como líder en estos dos campos.
Se enfrió el etanol
Ante la magnitud de esas propuestas, la polémica en torno al etanol
quedó prácticamente relegada. Desafiando todas las apuestas, el
presidente Chávez no sólo aseguró que su país se prepara para sustituir
10 por ciento de la gasolina con etanol, también enfrió completamente
su discurso.
"Necesitamos que en cada lugar donde se construya una refinería haya
la producción de etanol necesario para inyectarle a esa gasolina, al
menos un por ciento, esto implica millones de hectáreas de caña o palma
africana", precisó el mandatario venezolano.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo que nunca existió un
dilema en torno al etanol por parte de Venezuela, pues incluso Caracas
firmó el año pasado un acuerdo con Brasil para la producción de este
combustible. "Lo que pasa es que la prensa suele ver problemas en donde
no los hay", aseguró.
Los mandatarios se comprometieron a instrumentar sus decisiones y
hacer seguimiento a las mismas.
Colombia tiene aliados de lado y lado
Colombia y Brasil tienen más coincidencias en materia energética de
las que podrían pensarse.
El ministro de Energía brasileño, Silas Rondeau, celebró que
Colombia apoyara la opinión brasileña de "pensar mejor" la propuesta de
crear una Organización de Países Productores de Gas del Sur
(Oppegasur), pues considera que no es el momento de contraponer los
intereses de los productores contra el de los consumidores.
Pero las coincidencias entre Colombia y Venezuela son mayores. Los
dos países darán al servicio a finales de julio próximo el gasoducto
interguajiro que transportará gas entre la Guajira colombiana y
Maracaibo (Venezuela).
Los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez ratificaron la
construcción de un poliducto que irá desde Maracaibo (Venezuela) hasta
el Pacífico colombiano, atravesando el territorio colombiano.
Además han desarrollado proyectos hidroeléctricos conjuntos, existe
la idea de hacer exploraciones de común acuerdo y varias regiones
colombianas se surten con gasolina venezolana a precios bajos.
VALENTINA LARES MARTIZ y EDULFO PEÑA
Enviados especiales de EL TIEMPO
Isla Margarita (Venezuela)
Enviado a Margarita, Redacción
Negocios, AFP y EFE
La I Cumbre Energética,
que concluyó ayer tras dos días de reunión, en la isla venezolana de
Margarita, sirvió de marco para estrechar los lazos entre Ecuador y
Venezuela.
El presidente Rafael Correa anunció
la tarde de ayer que suscribió varios convenios estratégicos en
materia petrolera con el Gobierno de Venezuela. Uno de ellos prevé
que Pdvsa participe en el desarrollo del campo
Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).
El Mandatario señaló que los acuerdos están diseñados para que la
estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) “nos ayude con
financiamiento y tecnología en materia energética”.
El
acuerdo también establece que Venezuela participe en el campo petrolero
de ITT. Como contraparte, Petroecuador podrá operar en la explotación
de crudo en un campo del bloque Ayacucho 5, en la franja del Orinoco.
El ministro de Energía, Alberto Acosta, que se reunió ayer con
su homólogo venezolano, indicó que ese país ofrece 3 000 millones de
barriles, donde Ecuador tendría el 40 por ciento de participación, al
tiempo que Pdvsa tendría igual participación en el ITT.
El
ITT, uno de los yacimientos más ricos de Ecuador, está situado en el
Parque Nacional Yasuní, una zona ecológica sensible, pero que cuenta
con reservas por 1 000 millones de barriles de crudo.
Así las
cosas, Ecuador tendría dos propuestas en firme para explotar el
yacimiento más importante del país y que sostendrá los ingresos
petroleros por al menos 30 años más. La primera la recibirá a fines de
junio del consorcio
Enap-Petrobras-Sinopec, luego de la firma de un memorando de
entendimiento con esas firmas.
No
obstante, Ecuador no ha decidido todavía si explotará esos yacimientos,
porque se hallan en una zona ambiental delicada y porque tiene
poblaciones indígenas no contactadas, acotó Acosta.
El
funcionario recordó que existen dos opciones para ese campo. La
primera es dejar el crudo represado en tierra si la comunidad
internacional entrega unos 350 millones de dólares al año.
La
otra es explotar el campo sin mayores afectaciones ambientales. “En
esta segunda opción hay muchas posibilidades que se abren y no se
cierran simplemente con el memorando de entendimiento suscrito días
atrás.
Hay la opción venezolana que tiene una perspectiva
estratégica mucho mas amplia y que la analizaremos con detenimiento
en Ecuador”.
En una improvisada rueda de prensa, al término de
la cumbre, Correa señaló, además, que la estatal venezolana
financiará la construcción de una mega refinería en Manabí, la
modernización de la Refinería de Esmeraldas, la construcción de plantas
de almacenamiento de gas en tierra, la exploración de gas en el golfo,
entre otros proyectos. “Con Chávez hemos firmado y reafirmado convenios
y compromisos en el área petrolera y energética”.
La mega refinería en Manabí permitirá a Ecuador exportar combustible a
China, que carece de fuentes
energéticas
para desarrollar su economía. “Ecuador es el lugar más cercano a Asia
para una mega refinería y de ahí exportar a países como China”.
Sobre la integración energética regional propuso crear empresas ‘gran
nacionales’, de la “gran nación” de América del Sur.
“Necesitamos
coordinar esfuerzos” sobre electricidad, energías renovables, como la
eólica. Añadió que este encuentro es otro paso muy importante para esa
nueva integración de la región.
Además de participar en la
cumbre, y reunirse con Chávez, Correa sostuvo reuniones bilaterales
“sumamente fructíferas” con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet
y con el de Bolivia, Evo Morales. “Hemos acordado profundizar las
relaciones bilaterales con Chile, incluso negociar un acuerdo
comercial, de asistencia aduanera y cooperación política”.
Con Morales también conversó sobre un tratado de asociación que
negociará la Comunidad Andina con la Unión Europea.
En
el marco de la cita el ministro de Energía ecuatoriano, Alberto Acosta,
aprovechó, además, para referirse sobre la intención del país de
reingresar a la OPEP. “Ecuador ya está en la OPEP, de una u otra
manera. Ecuador debe entrar al organismo con una visión diferente a
la que tuvo antes”.
Los mandatarios terminaron el encuentro con
otro acuerdo de crear un Consejo Energético Sudamericano, que
trabajará en la elaboración de un tratado regional en esta materia.
Gas y biocombustibles, ejes de
la cumbre
El
Gran Gasoducto del Sur fue uno de los temas que dominó la cumbre.
El mandatario Hugo Chávez hizo el anuncio oficial sobre la
construccción de este proyecto ayer, por la mañana, en la inauguración
del acto. El
Gasoducto será de 8 000 km, y partirá del norte de Venezuela, hasta
Argentina.
El
debate sobre los biocombustibles dominó la cita. Las reuniones
sirvieron para bajar el tono a la polémica sobre el etanol que
produce Brasil, duramente criticado por Venezuela. El presidente Hugo
Chavez dijo que su país sí está interesado en importar esos
derivados con residuos de la caña de azúcar, pero sin aranceles.
Otro
de los temas de debate fue la incorporación de Brasil “con derecho
pleno” a la discusión técnica y económica para crear un Banco del Sur,
según anunció la noche del lunes el ministro de Finanzas venezolano,
Rodrigo Cabezas. Esto ante el pedido efectuado por las autoridades
brasileñas.
“Venezuela no está en contra del uso de
biocombustibles”, indicó el presidente Hugo Chávez. Agregó que
solicitó la mediación de Brasil para vender etanol venezolano a
Estados Unidos. “No es lo mismo producir el etanol de la caña que del
maíz, pues eso significa quitarle el alimento a la población”,
manifestó Chávez.
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