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REGIONAL - Proceso de ampliación del GNV (Gas Natural Vehicular) en América Lati na Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Región Sudamericana
Jueves, 22 de Julio de 2010 12:00

Petroleo Internacional http://www.petroleo.com

Informe especial
Proceso de ampliación del GNV en América Latina Panorama en Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Argentina y Chile
Hernán Federico Pacheco, Junio 2010

El consumo de gas natural vehicular (GNV) continúa creciendo en toda América Latina. Más de cuatro millones de automóviles circulan en el continente y es posible registrar considerables aumentos en el número de conversiones y en la cantidad de puestos de abastecimiento capaces de suministrar el combustible a un número aún mayor de ciudades. Aunque el gas natural es desde hace mucho tiempo un combustible popular para la flota de vehículos en la región, el uso del GNV ha recibido un apoyo decisivo en los últimos tiempos en diversos países. Las preocupaciones por la seguridad de suministro energético, la disponibilidad de gas natural, las emisiones de gases de efecto invernadero y la volatilidad de los precios del petróleo, son tan sólo una parte de los imperativos que propulsan la industria, además de una mayor expansión de las redes de distribución de gas, una mejor oferta de empleos y el consecuente desarrollo social y económico de las naciones. Diversos estudios relacionan la evolución de los distintos sectores económicos con el ciclo de vida del producto. El sector de transportes constituye un objetivo inmediato de gasificación, por representar el principal problema de distorsión entre oferta y demanda, en el caso diesel, y existir una buena experiencia en el caso de motores de gasolina. La adopción de combustibles menos contaminantes se transformó en una necesidad; más de 10 millones de autos en el mundo, entre camiones y autobuses, ya circulan con gas natural o biogás y se estima que la flota mundial de vehículos con GNV podrá llegar a 50 millones en 2020. El gas vehicular es un combustible limpio, menos tóxico e imposible de ser adulterado. Los vehículos movidos por gas natural emiten hasta 90% menos de gas carbónico que un auto de gasolina. La intensificación del gas en los automóviles busca minimizar la contaminación ambiental, especialmente en los centros urbanos, con la eliminación del contenido de plomo en las gasolinas, la reducción del contenido de azufre en el diesel, la disminución de la presión de vapor de las gasolinas y del contenido de hidrocarburos aromáticos. El gas está avanzando conforme lo hace la industria automovilística, que ha adoptado tecnologías de vanguardia en relación con la eficiencia de los combustibles. La industria está, desde hace años, inmersa en investigaciones y desarrollos de las áreas de la infraestructura y la tecnología del vehículo automotor, tal es el caso de las empresas más importantes del mundo, con marcas como Iveco, Aspro, GNC Galileo, Agira, Cummins Wesport, Yutong Daewoo, Neogas, Gazel, Hyundai, New Flyer, Man, etc. Además, el desarrollo del combustible gaseoso es uno de los objetivos más perseguidos por gobiernos latinoamericanos como Bolivia, Venezuela o Colombia, a través de medidas e incentivos con el respaldo de entidades estatales competentes en la regulación, control y vigilancia de esta industria. En muchos países de la región existe un punto de coincidencia: el cambio de la matriz energética de los mercados internos para sustituir los combustibles líquidos por gas natural, que redundaría en beneficios económicos para cada país. Diferentes iniciativas y campañas privadas contribuyen a aumentar las conquistas del sector, sea concediendo financiación para las conversiones, descuentos en impuestos o comunicando los beneficios de la elección de un combustible menos contaminante y más económico en el mercado. Actualmente, la industria del GNV está concentrada en satisfacer los requerimientos de las flotas comerciales con elevado consumo de combustibles, tales como transportadoras de alimentos, de pasajeros, transportes desde y hacia aeropuertos y camiones de empresas de servicios públicos. Brasil El sector en el país se encuentra en un momento de revitalización, con buenas expectativas este año. En el mercado brasileño de GNV, 2009 fue un año importante para el retorno de este combustible como una alternativa factible para el usuario, tanto por el costo como por la confianza en la disponibilidad de suministro de gas natural. El alto régimen de lluvias, el excedente de gas natural en la matriz energética y la disminución de la dependencia de las importaciones de gas boliviano generaron un ambiente de confianza en el sector de que este año será activo para el GNV en el país, quebrando el ciclo de estancamiento de los últimos tiempos. El escenario de disponibilidad de gas natural y su demanda en Brasil cambió considerablemente, desde el momento en que el gobierno se pronunció contrario a su uso en vehículos. La entrada en operación este año del Campo Mexilhao, en el litoral de São Paulo, junto al éxito de las prospecciones en pozos de petróleo asociados, es decir, con petróleo y gas, y los sucesivos récords de producción de los campos en la Cuenca de Santos hace que la antigua dependencia de gas importado sigo descreciendo a medida que los nuevos pozos pasan por un momento de producción ascendente. Brasil tiene una flota de más de 3 millones de vehículos pesados, entre autobuses, camiones, minibases, sin un número significativo de esos vehículos pesados con GNV. El mercado de GNV tiene un potencial muy grande en el país y las campañas de incentivo para el uso de gas natural, como las desarrolladas por las distribuidoras CEG y Sulgás, son fundamentales para el crecimiento del sector. Con el aumento de los precios del alcohol, CEG prevé un crecimiento de 7% del volumen de ventas de GNV en 2010. De noviembre de 2008 al mismo mes de 2009, la tarifa del gas natural vehicular en Río de Janeiro cayó 11,6%. Con miras al aumento de los precios del alcohol, ya el año pasado e intensificado en este inicio de año, período fuera de temporada de la caña de azúcar, el número de conversiones de vehículos y el volumen de venta de gas en los surtidores de ese estado aumentó. La cifra de conversiones a gas subió de 2300 por mes en el primer semestre de 2009, a 5400 en noviembre en Río. Con esa flota, el número de autos movidos por gas en el estado subió a 7,8%, para un total de 740.000 autos andando con GNV. CEG planea realizar dos campañas de incentivo al uso de GNV este año en ese mercado. En 2009, CEG desarrolló dos campañas, una en julio y otra en octubre. La primera se dirigió a esclarecer el ingreso del GNV. La segunda hablaba sobre el descuento de 75% del IPVA. CEG decidió invertir en estas campañas después de realizar una investigación que reveló que 34% de los usuarios de GNV desconocen el cálculo de ingreso en relación con otros combustibles. Muchos conductores estaban comparando el precio en el surtidor, sin evaluar el ingreso obtenido con cada tipo de combustible. En Paraná, el gas natural vehicular se consolida como el combustible más competitivo del mercado, considerando el precio en la bomba y también el ingreso. La economía al usar el combustible gaseoso llega, como mínimo, a 55% en relación con el alcohol y a 52% en relación con la gasolina. Los valores utilizados son los medios suministrados por Sindicombustíveis PR, sindicato responsable por los puestos de combustible (2,54 reales el litro de gasolina, 1,89 reales el litro de alcohol y 1,49 reales el m³ del GNV). Los autos con GNV, en Paraná, poseen un descuento de 75% en el valor del Impuesto sobre la Propiedad de Vehículos Automotores (IPVA), mientras que los autos aprovisionados por gasolina y alcohol pagan 2,5% sobre el valor del automóvil. Los propietarios de autos con GNV pagan sólo 1%. De acuerdo con datos del Sindicato das Empresas de Reparação de Veículos do Paraná (Sindirepa-PR), la ventaja económica del gas natural es revelada cuando se compara el precio medio de la gasolina, del alcohol y del GNV y las distancias recorridas con cada combustible. El valor medio del GNV por kilómetro rodado es de 0,12 reales, mientras que el valor de la gasolina y del alcohol es de 0,25 y 0,27 reales, respectivamente. Otro detalle es que el vehículo que rueda con GNV recorre un trayecto 20% mayor que el auto con gasolina (véase tabla adjunta). Para ejemplificar: mientras un automóvil aprovisionado con gasolina anda, en promedio, 10 kilómetros con un litro, el coche con GNV recorre 12 kilómetros con 1 m³. Y más, en un trayecto de 100 kilómetros, el costo de la gasolina es de 24 reales, el del alcohol de 27 y el del GNV de 12 reales. Otro punto fundamental es el descuento que el paranaense tiene en el IPVA. Según el Departamento de Trânsito do Paraná (Detran) actualmente, en Paraná, circulan más de 27 mil vehículos con gas. Los costos para la adaptación varían de tres a cuatro mil reales. Con la inauguración del tramo del gasoducto de Integración Sudeste-Nordeste, y la implementación por Bahiagás de una base de distribución de gas natural en Itabuna, el gobierno de Bahia lanzó el Programa de Incentivo de GNV. El programa, desarrollado por medio de una asociación entre Bahiagás y Desenbahia, tiene el objetivo de estimular el consumo de gas vehicular. Entró en vigor a mediados de abril y consiste en un subsidio de 450 reales por vehículo, para 100 vehículos. Bolivia A comienzos de 2004, el consumo de gas natural vehicular en Bolivia equivalía a menos de 15% de la demanda de gasolina. A marzo de 2007 ya era equivalente a 36% de la demanda de gasolina. La demanda de GNV y de gasolina es de 4000 bped (barriles petróleo equivalente) y 11.000 bped, respectivamente. Los 83.000 vehículos proyectados hasta finales de año, representarán una demanda superior a los 5000 bped. La meta, que en su momento parecía muy ambiciosa, se ha cumplido: 80.000 GNV. Este resultado significa que en Bolivia el gas natural vehicular tiene una creciente participación, cercana a 15% en la demanda de combustibles automotores. En los primeros días de abril el Ministerio de Hidrocarburos y Energía boliviano inició el Programa de Conversión a Gas Natural Vehícular (GNV) en La Paz, Santa Cruz y Sucre. El plan prevé, en una primera fase, la conversión a GNV de al menos 7000 motorizados del transporte público. La conversión a GNV significará un ahorro de 60% del presupuesto de los choferes para gasolina. Bolivia es el segundo país de la región con las mayores reservas de gas natural, después de Venezuela, y por eso adoptó la política de transformar la matriz energética de su parque automotor. El total de vehículos convertidos a GNV en Bolivia es de 121.908 unidades, de los 821.400 vehículos que conforman el parque automotor de ese país. A mediados de marzo, mediante decreto, el gobierno boliviano autorizó a YPFB la compra de 3500 equipos (cilindros y motores) para la reconversión vehicular a la matriz de GNV en La Paz y la recalificación de cilindros en Cochabamba. Los cilindros son fabricados para un determinado período de vida útil, luego —por seguridad— deben ser reemplazados mediante un testeo técnico. El tiempo de utilidad de cada equipo es de dos a tres años. Los kits tienen un valor de US$600 por equipo, lo que hace una requisitoria de US$2,1 millones para esta fase. De acuerdo con las estadísticas, La Paz es la ciudad que necesita el mayor número de conversiones y la instalación de un mayor número de básculas o estaciones de servicio de GNV. Sin embargo, el problema ha sido la capacidad de los ductos: es insuficiente para transportar los volúmenes necesarios del energético. Las obras del Tramo I del Gasoducto Carrasco Cochabamba (GCC), que se extiende unos 108 kilómetros entre las localidades de Carrasco y Villa Tunari, tienen un avance de 87% y prevén que a mediados de mayo comience a operar. De esta manera, se podrá satisfacer la demanda de gas natural de los departamentos del oeste del país. La capacidad de transporte del gasoducto pasará de 97 millones de pies cúbicos de gas día a un total de 108 millones. El Tramo II aportará 12 millones de pies cúbicos adicionales, lo que representa una capacidad de transporte de 120 millones de pies cúbicos, que estará operativa en los primeros meses de 2011. Los cerca de 7500 vehículos que funcionan con GLP en La Paz tendrán prioridad en el programa de reconversión a gas natural. El GLP fue prohibido para el uso del transporte vehicular debido a su alto nivel explosivo, pero sigue siendo empleado. La disponibilidad de GNV y la promoción de la conversión permitieron estabilizar la demanda de gasolina en los últimos años, mientras que la demanda de diesel crece considerablemente. Sin el GNV, la curva de crecimiento de la gasolina sería similar a la del diesel. Este cambio de la matriz energética del parque automotor será uno de los factores para que Bolivia pueda exportar gasolina, GLP y diesel en el futuro. Se consumirán menos carburantes y la producción de las refinerías y plantas de GLP será vendida al mercado externo a precios internacionales. Actualmente, el país importa diesel y tiene problemas con la producción de gasolina y GLP, debido a que varios pozos petroleros declinaron y porque los volúmenes de exportación de gas asociado se redujeron, lo que repercute en una menor producción de líquidos. Perú Los grifos de GNV peruanos atienden hasta 1000 autos al día. El inicio de la expansión del uso del GNV ocurrió hace cuatro años. Del total de las conversiones que se realizaron desde 2006, casi 80% de los vehículos están dirigidos al negocio del taxi, pues utilizar el carburante natural les resulta más rentable. Es posible ahorrar hasta 75% en el costo de combustibles al usar gas natural vehicular. Una mayor vida útil del motor, reducción por costos de mantenimiento del mismo y menor contaminación son otras ventajas que ofrece este tipo de carburantes, según un estudio de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio de Perú (Agesp). “El automóvil que se pretenda transformar a GNV debe estar en buenas condiciones de funcionamiento (encendido e instalación eléctrica)”, destaca el estudio. Según estimó la distribuidora Calidda, 35 estaciones de GNV se inaugurarán en el presente año. En Lima y Callao los grifos que expenden GNV ascienden a 117, y existen más de 100 mil vehículos convertidos a este carburante. La mayor demanda no sólo se concentra en Lima, sino también en regiones como Arequipa, Cusco, Lambayeque, Piura, La Libertad y Ancash, entre otras. Este año se invertirán alrededor de US$40 millones en la construcción de nuevas estaciones en las mencionadas ciudades. Cada gasocentro demanda una inversión de US$700 mil a US$1 millón. Se espera que se construyan 40 nuevos gasocentros este año. El sistema financiero tiene una participación cada vez más activa en las conversiones de GNV, y a la fecha ya 18 entidades otorgan estos créditos. Respecto al precio de las conversiones, en promedio fluctúan entre US$1000 y US$1200, nivel promedio respecto a países como Brasil y Colombia, y que no ha podido disminuir debido a que el precio del acero subió en este último año. La brasileña NEOgas inauguró en marzo pasado su primer grifo de gas natural vehicular en Ventanilla, abastecido por un gasoducto móvil, fuera de las redes tendidas por Calidda, llamado también grifo virtual. El propósito es acercarles el combustible a las industrias y estaciones de servicio alejadas de los ductos físicos. La implementación de la estación es un trabajo conjunto con C&M Distribuidores, empresa que invirtió alrededor de US$330 mil en ampliar la infraestructura local y comprar equipos como los surtidores. Por su parte, NEOgas efectuó un desembolso de US$750 mil para la ampliación de la capacidad de compresión en la planta de Lurin, la compra de dos remolques de gas y la instalación de equipos de última tecnología a través de los cuales se hace el trasvasado del gas a los surtidores. Esta estación es la primera de 11 grifosque se implementarán este año (las próximas se lanzarían entre mayo y junio, hasta fin de año) en los distritos de Puente Piedra, San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador, Chosica, La Molina, entre otros. Un gasoducto virtual lleva gas natural a lugares donde no existe gasoducto. Para ello se debe disponer de compresores que comprimen el gas natural en recipientes especiales, para luego ser transportado en vehículos acondicionados hasta distancias de 300 kilómetros. En dichos lugares se tendrán dispositivos que permitan usarlo, hasta que sea reemplazado por otro recipiente, dando continuidad del abastecimiento. Los lugares pueden ser una estación de servicio (gasocentro) o para clientes particulares como fábricas, minas, grandes centros comerciales. Colombia Colombia cuenta actualmente con más de 300.000 vehículos de gas natural, atendidos en más de 530 estaciones de servicio que registraron un crecimiento de 28% durante el último año. En el sector, este país consolida su tercer lugar como potencia latinoamericana y octava a escala mundial. En Colombia, luego de 22 años de haber comenzado el programa de reconversión, ya hay 280.000 vehículos en esta condición, es decir, casi 2,5% del parque automotor nacional, pero la aspiración es llegar a las 500.000 unidades en los próximos años. El Ministerio de Minas y Energía colombiano creó un plan que incorpora distintas leyes y resoluciones, entre ellas la exención del IVA por partes, equipos de estaciones de GNV y kits de conversión. Además, se espera la disminución paulatina de los subsidios a los combustibles líquidos en el corto y mediano plazo. Esto necesariamente se traducirá en aumentos periódicos en el precio del petróleo, lo que revelará finalmente la mayor competitividad del gas natural. Según un estudio de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) de Colombia, la industria del GNV, al registrar una de las mejores proyecciones de crecimiento del sector de gas, tendrá un alza de 7% anual hasta 2020. A su vez, se estima que la demanda de gas se elevará a un ritmo de 1,47% en los próximos 10 años. El análisis estadístico realizado por la Upme evidencia que el consumo de gasolina tendrá un descenso anual promedio de 0,5% hasta 2020, lo que posibilita no sólo una menor dependencia de los combustibles líquidos, sino, además, que la población escoja opciones menos contaminantes. El país cuenta con más reservas probadas en producción de gas natural que de petróleo; adicionalmente existen sistemas de respaldo que mitigarían cualquier impacto y los agentes del gas natural están en capacidad de ofrecer seguridad de suministro. Los cálculos más recientes dicen que aún sin nuevos hallazgos, Colombia dispone de reservas para atender holgadamente la demanda de gas hasta 2017, algo similar a lo que ocurre con el panorama de las reservas de petróleo. La impronta colombiana en materia de gas vehicular es la gran variedad de modelos 0 kilómetros listos para andar con metano. Son seis las automotrices que ofrecen estas unidades y, entre todas, brindan ocho alternativas. El toque secreto de esta nueva ola de los cero kilómetros radica en que los motores de los vehículos de gas están siendo fabricados de acuerdo con las especificaciones de la geografía colombiana, e incluso el tipo de gas vehicular que se consume internamente y las condiciones propias del modelo que se va a comercializar. Por ejemplo, en el caso de Renault se hacen las adaptaciones a gas desde la planta de ensamblaje, lo cual le garantiza al cliente que se han seguido los protocolos debidamente aprobados por esa casa fabricante. En el caso de un nuevo modelo de taxi Kia, a petición de la empresa, el tanque fue colocado por debajo para evitar la pérdida de espacio en el baúl, una queja muy común entre los usuarios. En la actualidad, Colombia cuenta con una infraestructura de 601 estaciones de GNV, es decir, 116 más que a fines de 2009, distribuidas en 79 ciudades, entre ellas Bogotá (con 145), Cali (con 77), Barranquilla (con 59), Medellín (con 48) y Cartagena (con 22). Venezuela Venezuela cuenta con cerca de 15.000 vehículos convertidos a GNV y 150 estaciones en 12 estados del país, con una capacidad de servicio para 120.000 autos diarios. A su vez, existen 98 talleres de montaje de la actividad. La estatal venezolana PDVSA lanzó en 2007 el programa Auto Gas con el objeto de instaurar un sistema alterno de combustible y promover el desarrollo del GNV y un cambio de matriz energética en el mercado interno, para acabar con el derroche de gasolina en el país. Esto permitiría vender al exterior la gasolina que demanda el parque automotor nacional. Tras posponer en dos ocasiones el proyecto, las autoridades establecieron que al menos 30% de los vehículos que comercializaría cada importador y cada ensambladora en 2009 debía funcionar con GNV. En la primera fase del programa, tanto la instalación del sistema como el costo de todas las piezas que conforman el kit de conversión corren por cuenta de PDVSA. Según informaciones de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavense), la fabricación acumulada de automóviles nuevos propulsados por gas natural subió a 1300 unidades hasta abril. Aunque el ensamblaje de unidades con GNV ha venido en crecimiento, aún las empresas no cumplen lo establecido por el gobierno, de tener 30% de los vehículos que comercialice cada importador y cada ensambladora en 2009, con GNV. La meta del programa Auto Gas para el año 2012 es contar con 600 puntos de llenado de GNV, del total de 1864 estaciones de servicio de combustible líquido que existen en la actualidad en ese país, según cifras de la Federación Nacional de Asociación de Empresarios de Hidrocarburos (Fenergas). Este año Venezuela planea recurrir a la tecnología y experiencia argentina con el fin de crear una empresa mixta para la fabricación de cilindros, compresores y equipos de conversión. Argentina El 21 de diciembre de 1984 fueron inaugurados los dos primeros puestos de gas vehicular en la ciudad de Buenos Aires, durante una jornada en la que se convirtieron 300 taxis al sistema y cerca de 100 vehículos que pertenecían a Gas del Estado. Un cuarto de siglo después, Argentina es potencia y referencia mundial indiscutible en este combustible, con 1.800.666 vehículos que circulan a GNV y 1835 puestos de abastecimiento distribuidos en 326 ciudades de su territorio. El total de vehículos de metano incorporados al parque automotor argentino el año pasado asciende a 70.262 unidades. Esta cifra representa un crecimiento de casi 8% respecto de 2008, cuando se sumaron 65.229 nuevos vehículos a GNC. Al respecto, cabe destacar que el mercado interno aún ofrece posibilidades de expansión, tanto a través del aumento de la conversión de autos, como en el transporte pesado, un mercado que aún no se encuentra explotado y que requiere impulso público y privado para poder desarrollarse. En Argentina, los vehículos con GNC gastan cerca de una cuarta parte de lo que cuesta moverse a nafta, en momentos en que el desabastecimiento de este combustible es generalizado. Las fábricas de equipamiento confirmaron el interés por instalar nuevos expendios, en especial en las provincias del norte del país, más precisamente en las provincias de Salta, Jujuy y Tucumán. A los empresarios los moviliza la potencialidad del combustible gaseoso fundamentalmente por su bajo precio. El significativo ahorro de dinero por parte de los consumidores argentinos propicia la aceleración de la conversión de los autos. El GNC es el combustible garantizado en los surtidores para los próximos años. Una de las razones es la gran diferencia de precio con las naftas, ya que los autos convertidos a GNC representan para el usuario un considerable ahorro de 73% en comparación con los combustibles líquidos. La brecha que separa al gas vehicular de la nafta es actualmente la más alta de su historia (4 a 1). Incluso en algunas localidades como Tucumán y Córdoba, el litro del hidrocarburo quintuplica el valor del GNC. Argentina posee un potencial tecnológico capaz de encarar proyectos vinculados a la instalación del sistema de GNV en el transporte de carga y de pasajeros. La consecuente reducción potencial de los costos de transporte para todos los productos argentinos exportables es clara y muestra la influencia que puede tener este combustible en la competitividad de la economía local. El fuerte dinamismo del sector se aprecia, por ejemplo, en el crecimiento de las exportaciones: durante el quinquenio 2003-2008, las ventas al exterior de las principales firmas del sector crecieron 34% anual acumulativo y alcanzaron los US$146 millones en 2008. Adicionalmente, los destinos se diversificaron considerablemente, en la medida en que el uso del GNC se difunde en terceros países. Chile El impulso del gas natural vehicular no ha sido fácil en la industria chilena. Desde principios de la década pasada los privados han querido desarrollar este negocio. Para ello, primero buscaron cambios tributarios y cuando los consiguieron, se produjo la crisis del gas argentino, que paralizó los planes de las compañías. A finales de 2007 se cerró la llave de los gasoductos desde Argentina, lo que silenció los motores de los cerca de 5 mil vehículos –entre taxis y flotas comerciales– que componían el parque automotor habilitado para funcionar con este combustible. Pero la inauguración de la planta de GNL en Quintero, que ya abastece de gas a la zona central de país, terminó con el ostracismo y reabrió el negocio. La planta de GNL suministra diariamente entre 1,5 y 2 millones de metros cúbicos al sistema. La cadena comienza con Metrogas, que trae el gas hasta la capital y abastece a las distribuidoras. En sus mejores tiempos, este segmento llegó a representar 7% de sus ventas, con un volumen anual de 21 millones de metros cúbicos de gas natural. Si bien los caminos son diversos, el objetivo es el mismo: conquistar a un cliente que quedó marcado por la crisis. La reactivación del negocio recién comienza, pero sus actores tienen confianza. Los precios del GNV en Chile son 25 y 30% más baratos que la bencina. El gas natural es más económico y mucho más competitivo que sus sustitutos. En la medida en que aparezcan mayores estaciones expendedoras, este negocio va a despegar solo. El desafío es que a corto plazo, cerca de 6000 vehículos accionados por gas natural puedan transitar en las calles de Santiago y Valparaíso. También esperan que el servicio de Transantiago –sistema de transporte de la capital del país– pueda seguir los mismos pasos en el mediano plazo. Los operadores preparan nuevas aperturas. Existen varios proyectos en estudio para la instalación de estaciones propiedad de las distribuidoras de combustibles, lo que permitirá seguir ampliando la cobertura y tener presencia en las comunas más importantes de Santiago. A través de Gazel, filial en la que Gasco y la colombiana Terpel participan con 50% cada una, la compañía inauguró en Santiago, entre marzo y abril, siete estaciones de servicio que venderán el combustible. Ventajas del GNV El GNV presenta otras ventajas en relación con el resto de los combustibles: * Resulta más seguro en cuanto a la manipulación, ya que la temperatura de ignición es superior. * El abastecimiento, realizado sin contacto con el aire, evita la posibilidad de combustión. * Tiene menor densidad que el aire y se disipa fácilmente en caso de fuga. * Almacenamiento en cilindros resistentes incluso al impacto de proyectiles de armas de fuego. * Aumento del intervalo de los cambios de combustible y de las velas de ignición. * Aumento de la vida útil del motor. * Economía hasta de 60% en los gastos con combustible.