La BP anunció que ya canceló
más de 20.000 demandas por un total de 53 millones de dólares y aseguró
que efectuará pagos a todos los afectados por la fuga del crudo.
La
plataforma Deepwater Horizon administrada por BP se hundió cerca de la
costa del Estado de Luisiana, EEUU, el 22 de abril, tras un incendio de
36 horas de duración provocado por una explosión. El incidente ocasionó
11 muertos y 17 heridos. La marea negra afectó a los estados de
Luisiana, Aladama, Missisipi y amenaza con una catástrofe ecológica a
la región.
El jueves el portavoz de la Casa
Blanca, Robert Gibbs, anunció la disposición de las autoridades
estadounidenses de entablar la primera demanda contra BP por un total
de 69 millones de dólares.
El domingo pasado
el director ejecutivo de la BP, Tony Hayward, prometió que la compañía
dejará la costa del golfo de México "como estaba" antes del incidente.
Últimamente,
especialistas realizan numerosos esfuerzos para detener el vertido de
petróleo y a finales del mes pasado de mayo lograron cerrar el pozo con
un líquido especial para cementarlo después. El 3 de junio instalaron
un tubo especial que permitió succionar el crudo y el gas a depósitos
especiales de un barco recolector en la superficie.
La víspera, la compañía succionó unos 7.900 barriles y quemó
445.000 metros cúbicos del gas, según el comunicado.
La
fuga del crudo en el golfo de México fue uno de los mayores incidentes
de este tipo, registrados en EEUU, por sus daños superó incluso el
derrame del barco petrolero Exxon Valdez, ocurrido en 1989 cerca de
Alaska, cuando se vertieron 260.000 barriles de petróleo.
Campana submarina para sellar el pozo petrolífero averiado en el Golfo
de México.