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Petróleo en Latinoamerica -
Región Sudamericana
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Domingo, 10 de Diciembre de 2006 18:24 |
2006-12-08
CUMBRE SOCIAL POR LA INTEGRACION DE LOS PUEBLOS
Conclusiones de la mesa temática de energía
La integración energética sudamericana debe ser desarrollada a
partir del fortalecimiento de nuestras empresas estatales de
hidrocarburos, de la nacionalización de estos recursos estratégicos y
revirtiendo la renta así conseguida para un desarrollo sustentable, con
políticas de redistribución del ingreso y utilizando los excedentes
para financiar nuevas matrices de energía renovable. Es necesario
compartir nuestros recursos para beneficio de los pueblos respetando
los derechos económicos, sociales culturales y ambientales para nuestro
bienestar y el de las generaciones futuras y no en beneficio de las
transnacionales o las oligarquías locales.
El desarrollo energético sustentable supone el respeto al derecho de
las comunidades, el ahorro energético y el combate al consumo excesivo
de energía. Las fuentes de energía deben ser renovables, limpias y de
bajo impacto, garantizando su acceso equitativo y democrático. Los
países de la CSN deben garantizar el acceso pleno de todos los
habitantes del continente a los bienes energéticos, buscando superar la
realidad actual en la que países con altos potenciales energéticos aún
no han logrado un abastecimiento digno de sus habitantes.
Hay que cambiar el modelo energético actual que implica una alta
dependencia de los combustibles fósiles y genera fuertes impactos sobre
las poblaciones locales y pueblos originarios. Las empresas
multinacionales, pero también las estatales provocan daños irreparables
en el medio ambiente y en las comunidades, propios de ese tipo de
explotación.
Los proyectos de energía deben ser viables en términos de costos no
sólo económicos sino también ambientales. Solicitamos información sobre
los impactos sociales, ecológicos y socioeconómicos, para evaluar si
los megaproyectos de energía justifican la inversión de tanto capital,
cuando existen otras alternativas descentralizadas para las
inversiones, incluso para la generación de energía renovable.
Rechazamos la idea de financiar éste tipo de obras con prestamos del
Banco Mundial o del BID, porque esto llevaría otra vez a hipotecar el
futuro de Sudamérica a los acreedores extranjeros.
En los debates temáticos durante la durante la presente cumbre se
abordaron y profundizaron estos temas destacándose los siguientes
aportes a lo expresado en la carta:
- La idea de discutir la temática energética en el marco integral del
proceso de integración.
- La preocupación por el continuismo de políticas energéticas liberales
fundamentalmente en cuanto a los mecanismos de integración pensados
para garantizar energía segura y barata para sectores agroinustriales y
extractivos y no en la necesidad de abastecer de energía a los
habitantes del continente de manera garantizar una vida digna, su
desarrollo armónico, con justicia y equidad en pos de la paz social
- Estuvo planteada la solidaridad con las luchas de resistencias a los
proyectos energéticos (megrepresas, hidrocarburos, etc) y por los
derechos de los pueblos a la autodeterminación sobre sus territorios.
- La preocupación por la falta de transparencia, casos de corrupción e
injerencia de empresas transnacionales y hasta gobiernos en las
políticas energéticas tanto nacionales como regionales
- La necesidad de reafirmar a la energía como un bien común y no como
una mercancía. La inclusión de la energía como un derecho humano parte
del conjunto de derechos ampliados.
- Se planteó también la necesidad de ampliar y universalizar los
derechos de los trabajadores del sector energía de todo el continente.
- La preocupación por el desarrollo de megaproyectos energéticos
(grandes represas, gasoductos, etc) sin la necesaria participación
ciudadana en el debate de su necesidad, impactos, etc. Instar al
desarrollo de mecanismos de participación y de decisión en estos
aspectos
- La preocupación por el avance de proyectos asociados a los
bioenergéticos, la presión sobre los territorios y sus poblaciones, y
la incompatibilidad con el desarrollo de la soberanía alimentaria en la
región.
- La necesidad de establecer el control social y la fiscalización sobre
los recursos (OIT 169)
- La preocupación por la falta de análisis de los impactos de la
estructura de producción y consumo de energía sobre el ambiente, la
biodiversidad y los ecosistemas. La visualización de la problemática
del cambio climático como uno de los aspectos que afectará a la región.
- Priorizar la diversidad étnica y cultural del continente ante
cualquier definición estratégica sobre los recursos naturales
garantizando el derecho a la consulta obligatoria cada vez que se
pretenda adoptar medidas administrativas o legislativas que puedan
afectar directamente a los pueblos y comunidades indígenas y originarios
- Solidaridad con el camino emprendido por el pueblo boliviano en la
recuperación de sus recursos como ejemplo de recuperación de soberanía
que hoy enfrenta los intentos separatistas de las transnacionales y la
oligarquía local.
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