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SUDAMERICA - REPSOL ahora invierte en turismo Imprimir E-mail
Lunes, 11 de Diciembre de 2006 13:05

             
   

SUDAMERICA

   

Turismo rural en el paraíso andino
   De la Patagonia a Venezuela, una experiencia divina
    - EFE

   

Los Andes son un auténtico paraíso de biodiversidad, con concentraciones inmensas de flora, fauna y, sobre todo, paisajes únicos.

Sin embargo, la pobreza sigue atenazando a buena parte de su población, que ahora busca recursos fomentando un turismo de respetuoso con el medio ambiente. La Red de Turismo Rural en Países Andinos se ha iniciado en Venezuela y Argentina y se extenderá por Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia.

La cordillera de los Andes es sin duda una de las más famosas del mundo, y atraviesa toda América del Sur, desde Venezuela hasta la Patagonia. En total, tiene 7.240 km. de longitud, 241 km. de ancho y un promedio de 3.660 metros de altura.

A su amparo florece una de más importantes concentraciones de flora y fauna de toda la Tierra, y unos recursos paisajísticos únicos. Pero, paradójicamente, esta riqueza contrasta con niveles altos de pobreza, sobre todo en las zonas rurales.

A ese sector alejado de las grandes urbes, con algunas pequeñas empresas dedicadas al turismo que sobreviven a duras penas, se están dirigiendo los esfuerzos de entidades de gran capacidad de inversión y desarrollo, que se han concretado en la Red de Turismo Rural en Países Andinos.

Así, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), y la empresa Repsol YPF, han comprobado las posibilidades de estas redes con un primer proyecto en Los Andes Tropicales de Venezuela.

El proyecto consiste en crear rutas turísticas gestionadas por los pobladores locales, quienes con financiación y formación se ponen en disposición de crear empresas que les permitan dar un servicio adecuado al creciente interés turístico, siempre dentro del cuidado que necesitan unas zonas de alto interés ecológico.

En Venezuela se han unido 19 comunidades para un total de 358 kilómetros de rutas por cerca de 62.000 kilómetros de parque natural.

Todo ello organizado alrededor de 11 mucuposadas (pequeños hoteles rurales) que han dado ya trabajo a unas 400 personas y ha beneficiado indirectamente a los 20.000 indígenas de la zona.

Hay que tener en cuenta que los ingresos anuales de las mucoposadas venezolanas es de unos 750 dólares, lo que equivaldría a la sexta parte de toda la producción de patatas de la zona.

Con la creación de estas microempresas se mejora la competitividad turística (en Venezuela han entrado en los catálogos tan relevantes como los de Carrefour y El Corte Inglés), lo que acaba teniendo su reflejo en la integración de poblaciones aisladas, la revalorización del patrimonio cultural, la mejora de las condiciones sanitarias y, en definitiva, la disminución de la pobreza, según sus promotores.

También se tienen en cuenta las ventaja de protección activa de parejas naturales, el fomento de actividades científicas, la protección de especies endémicas de cada zona y, en definitiva, la difusión de la conciencia medioambiental.

DE PARQUE EN PARQUE
Del control del impacto de estas actividades humanas se encargan las oficinas internacionales de Codespa, una ONG sin ánimo de lucro especializada en la cooperación para el desarrollo. En este caso informa al Servicio de Parques Nacionales de cada país para evitar repercusiones como el impacto de los residuos provocados por las mucoposadas.


El desarrollo de una red de estas características, que abarca un enorme territorio con una orografía compleja, de muchos países y miles de beneficiarios, ha obligado a los ejecutores del proyecto a dividirlo en varias fases.

Las que han seguido a la de los Andes Tropicales venezolanos han sido la de la Gran Sabana de Venezuela; las Yungas , en Argentina, y Alto Bermejo, entre Argentina y Bolivia.

Actualmente se están evaluando proyectos hasta el año 2009, que extendería la red a otros países, domo Ecuador, Perú y posiblemente Chile y Colombia.

Las zonas inicialmente seleccionadas –para las que Repsol YPF ha comprometido recursos de al menos 600.0000 dólares- son el Parque Nacional de Huascarán, en Perú; la Reserva Nacional de Fauna y Flora Eduardo Avaroa, en Bolivia; las comunidades del Parque Nacional de Sangay, en Ecuador; y las zonas de puna de la Reserva de Biosfera Laguna Pozuelos, en Argentina.

UN PROYECTO PREMIADO POR LA UE
El interés de los países andinos es evidente, y apuesta por la filosofía de mostrar en cada países otros destinos turísticos diferentes de los de más fama.

“El Ecuador no es solo Galápagos”, ha resumido la ministra ecuatoriana de Turismo, María Isabel Salvador, en una reciente presentación en Londres.

“Tenemos una naturaleza maravillosa y exuberante, pero también diversidad étnica y cultural”, dijo Salvador, haciendo hincapié en lo que une a todos estos países andinos: “Entendemos por sostenibilidad la preservación del medio ambiente, pero también la protección a las gentes que viven en esos territorios”.

La Red Andina e Turismo Rural fue premiada en la categoría de Cooperación Internacional en los Premios Europeos de Medio Ambiente 2006, una iniciativa de la Unión Europea que en España organiza la Fundación Entorno.

Los Premios Europeos de Medio Ambiente, que celebraron en enero de 2006 su décima edición, son convocados por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea con el objetivo de reconocer públicamente a aquellas organizaciones y empresas que han contribuido con su actuación al cumplimiento de los principios del desarrollo sostenible.