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Miércoles, 09 de Enero de 2008 10:41 |
Diario La República (Perú)
Brasil retoma la iniciativa regional energética. Por Eduardo Gudynas,
investigador uruguayo en asuntos ambientales y energéticos (08/01/08)
Estas últimas semanas, mientras la atención se enfocaba en el TLC con EEUU, al
otro lado de los Andes ocurrieron hechos importantes en el seno del
MERCOSUR (Mercado Común del Sur), donde las relaciones entre Brasil y
Venezuela se han movido una vez más al ritmo de los acuerdos energéticos, y
el gobierno de Lula pareciera estar retomando la iniciativa. Comencemos por
el anuncio de las nuevas reservas petroleras descubiertas en la plataforma
marina brasileña, que serían de 5,000 a 8,000 millones de barriles de
petróleo liviano. Esos yacimientos aliviarán las necesidades brasileñas, y
le otorgarán mayores márgenes de maniobra en su política energética
internacional.
Sin perder el tiempo, la estatal Petrobrás anunció que no
invertiría en los campos de gas venezolanos de Mariscal Sucre, y con ello
se desplomó la propuesta de Hugo Chávez del Gasoducto del Sur: Su idea era
construir un largo ducto desde Venezuela a ciudades brasileñas, para
desembocar en el Río de la Plata. El costo era elevadísimo, sus impactos
sociales y ambientales enormes, y todo dependía de la coparticipación
brasileña, la que finalmente no se concretó. Asimismo, Brasil regresa a
Bolivia. Después de las duras negociaciones sobre el gas boliviano, el
gobierno de Lula había dejado en solitario a La Paz durante varios meses.
Ahora regresó para proponer nuevos acuerdos energéticos, con el objetivo de
asegurarse el suministro de gas del altiplano. Pero también aprovecha que
el gobierno de Morales está debilitado (y seguramente será más flexible),
no solo por la tensión política interna, sino también porque la asistencia
venezolana en su sector hidrocarburífero no avanzó tanto como se esperaba.
Artículo completo en: http://www.larepublica.com.pe/content/view/198006/
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