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Los
Obispos de los Vicariatos Apostólicos de la Selva nos hemos reunido en
la ciudad de Lima, el día 27 de agosto de 2008 para reflexionar sobre
la situación de los pueblos indígenas de nuestra Amazonía, y el impacto
de los Decretos Legislativos promulgados por el Poder Ejecutivo, en
relación con dichos pueblos y sus territorios ancestrales.
Observamos
que en los territorios de la sociedad panamazónica -pluricultural,
pluriétnica y plurirreligiosa- se está intensificando la lucha por la
ocupación del territorio, el uso indiscriminado de los recursos
naturales y de la biodiversidad; y creemos que esta situación pone en
grave riesgo la vida de millones de personas y el hábitat de los
campesinos e indígenas.
Recalcamos la
importancia de promover espacios de diálogo entre el Estado y los
pueblos indígenas con el que se pueda fortalecer la vigencia de sus
derechos, especialmente el derecho al territorio y la democracia
inclusiva en el país, acordes con los Convenios y Tratados
Internacionales suscritos y ratificados por el Estado peruano.
Saludamos
al Congreso de la República por haber atendido los justos reclamos de
los pueblos indígenas a participar en las decisiones que a ellos se
refieren, para que esto se haga desde sus identidades culturales y como
ciudadanos peruanos. Esperamos que este hecho significativo promueva un
proceso de diálogo y una cultura de paz, hacia la búsqueda de un
desarrollo con rostro humano y respeto de la dignidad humana, en
concordancia con “las necesidades sentidas de estos pueblos y que
conduzcan hacia un desarrollo sostenible” (Aparecida No. 403)
La
Iglesia Católica acompaña a los pueblos indígenas -población más
antigua del Continente- y nosotros, sus Obispos, con tantos otros que
los conocen y los aman, somos testigos de que están abiertos a la
modernidad y al desarrollo. Esto significa para ellos mejorar su
calidad de vida, tener acceso a una educación intercultural bilingüe de
calidad y también a servicios de salud igualmente intercultural.
Significa así mismo fortalecer sus identidades culturales, el respeto
pleno de sus derechos individuales y colectivos, y su participación en
su propio desarrollo y en el desarrollo nacional. Para el país
significa replantearse una visión distinta de los pueblos indígenas que
supere las relaciones de discriminación y exclusión.
En
el Encuentro de Pastoral Indígena de febrero del 2008, los Obispos de
la Selva y los agentes de pastoral que entonces estuvimos reunidos,
habíamos manifestado nuestra preocupación por los procesos de inversión
privada en esas tierras y por los modos de realizarse. Pedíamos al
Estado promover la participación efectiva de los propios interesados en
el diseño y ejecución de las políticas de desarrollo del país.
Advertíamos de que, en caso contrario, se vería amenazada la
supervivencia física y sociocultural de los pueblos indígenas y se
podrían incrementar los conflictos socioambientales en la Amazonía.
En
este sentido queremos remarcar algunas de las recomendaciones que
señala el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica
(CAAAP) (1) en su documento de análisis de los decretos legislativos
emitidos por el poder ejecutivo en virtud de la ley Nº 29157:
-Reconocer
la relación de los pueblos indígenas con su territorio como base
fundamental de su existencia como individuos y pueblos. Para lo cual el
Estado debe brindar seguridad jurídica a los territorios.
-Revisar la constitucionalidad de los
decretos legislativos Nos. 1015.1073, 1064, 1079,1081, 1089 y 1090.
-Implementar
mecanismos de consulta y consentimiento previo, libre e informado,
según el Convenio 169 OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre
Derechos de Pueblos Indígenas.
-Establecer
políticas coherentes de saneamiento legal de territorios y políticas de
ordenamiento territorial, acordes al Convenio 169/de la OIT y la
Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas.
Creemos
que el desarrollo del país no sólo debe estar basado en indicadores
económicos, sino que debe responder también a indicadores sociales y
culturales. El documento de los Obispos latinoamericanos y del Caribe
reunidos en Aparecida, señala: “Buscar un desarrollo alternativo,
integral y solidario, basado en una ética que incluya la
responsabilidad por una auténtica ecología natural y humana, que se
fundamenta en el evangelio de la justicia, la solidaridad y el destino
universal de los bienes….Por tanto, alentar a nuestros campesinos y
nativos a que se organicen de tal manera que puedan lograr sus justos
reclamos” (No. 474).
Por todo ello,
pedimos al Estado peruano y a los pueblos indígenas y comunidades,
adoptar, fomentar y mantener una sincera actitud de diálogo y
concertación, en cumplimiento de las normas internacionales, para
definir y promover un desarrollo inclusivo que tenga en cuenta la
pluralidad cultural y social. Esto supone el reconocimiento de los
aportes de los pueblos indígenas al desarrollo nacional.
Mons.
Gerardo Antón Zerdin, OFM. Obispo Vicario Apostólico de San Ramón;
Mons. Juan Luis Martín Bisson, PME. Obispo Vicario Apostólico de
Pucallpa; Mons. Gaetano Galbusera, SDB. Obispo Coadjutor del Vicariato
Apostólico de Pucallpa; Mons. Alberto Campos Hernández, OFM Obispo
Vicario Apostólico de San José del Amazonas; Mons. Santiago García de
la Rasilla Domínguez, SJ. Obispo Vicario Apostólico de Jaén; Mons.
Francisco González Hernández, OP. Obispo Vicario Apostólico de Puerto
Maldonado; Mons. José Luis Astigarraga Lizarralde, CP. Obispo Vicario
Apostólico de Yurimaguas.
Notas
(1) Documento de fecha 18 de agosto de
2008.
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