La conservación y el respeto a la amazonía, territorio único
por
su riqueza en biodiversidad e indispensable para todo el planeta y la
humanidad, es fundamental para la vida y existencia de los Pueblos
indígenas como es el caso de los que se encuentran en aislamiento
voluntario, quienes están desprotegidos en sus derechos y en vías de
extinción, propensos a enfermedades, asesinatos y contaminación.
Sufren la persecución, el acorralamiento y la contaminación como
consecuencia de las explotaciones o exploraciones de empresas
petroleras, madereras o mineras. Viven huyendo, corriendo de un lugar a
otro para no ser contactados o bien, para no ser asesinados por
madereros ilegales o especuladores agrícolas expansionistas, ante la
falta de control, resguardo y complicidad de los propios Estados. Casos
de esta naturaleza hay por montones.
En el devenir de los años, hasta la fecha, están propensos a fatales
enfermedades "occidentales", tales como la gripe. Un simple contagio
pueden ser fulminantes para su vida. Casos de misioneros que han
intentado irrumpir su vida para su "evangelización" o de su denominada
"salvación" han sido letales al ser portadores de enfermedades a las
cuales ellos no tienen resistencia.
Son los indígenas en aislamiento voluntario, numerosos pueblos que
viven en gran parte de las extensiones de la cuenca amazónica, quienes
prefieren la existencia aislada que han mantenido durante siglos, y
evitan todo contacto con extraños, intuyendo y evidenciando el grave
peligro que corren.
Una enfermedad que lleve consigo un trabajador petrolero, un
misionero, un maderero o agricultor-ganadero expansionista, los puede
dejar condenados a la muerte colectiva ya que sus cuerpos no están
preparados a los padecimientos "occidentales".
Negados, invisivilizados, considerados "salvajes" e "incivilizados",
son la piedra de tope de expansión y saqueo de empresas e industrias
extractivas, quienes a pesar de existir numerosas pruebas de su
existencia en diversos lugares de los territorios amazónicos, continúan
arremetiendo, invadiendo y destruyendo el medio de su existencia. Los
indígenas están sufriendo con ello la destrucción del bosque que les
provee del sustento, la contaminación de las aguas de las que beben, en
las que se bañan y pescan, los enfrentamientos con quienes pretenden
apropiarse de su territorio, la muerte de sus culturas milenarias, como
algunas de las consecuencias que trae consigo la denominada
"Civilización" o "desarrollo", la que solo ha demostrado saqueo y
empobrecimiento.
La Amazonía y el Planeta en riesgo: Lo que destruye las industrias
Extractivas
La Cuenca amazónica, la que tiene una superficie de 8, 235,430 km2 y
es compartida entre países como Colombia, Surinam, Venezuela, Ecuador,
Bolivia, Perú, Antillas, Brasil, está siendo destruida y con ello, uno
de los lugares de mayor importancia para el planeta tierra, en su
sustento y equilibrio. Solo a modo de ejemplo, esta selva, en su
intercambio de gases con la atmósfera, libera el 50% del oxígeno
necesario para la vida de los seres humanos y de las demás especies
animales; además es la generadora de las corrientes de calor que,
expandiéndose hacia el norte y hacia el sur, consiguen templar el clima
del planeta, hecho que es de vital importancia en medio del
calentamiento global que aflige.
En 1982, de un relevamiento de flora y fauna se obtuvieron los
siguientes datos: en un espacio de 10 Km2 hay 760 especies de árboles,
125 clases de mamíferos, 400 tipos de aves, 100 de reptiles y 60 de
anfibios, entre otras. Por otra parte, el Río Amazonas, de 7 millones
de metros de longitud, es el mayor sistema hidrográfico del planeta:
contiene las dos terceras partes del agua dulce disponible y lo habitan
200.000 especies de peces. Entonces, solo hay que intentar imaginarse y
dimensionar de la riqueza e importancia que existen en toda la
amazonía.
Tierras únicas para la medicina natural y la soberanía alimentaria
de la humanidad, partiendo del enorme aporte a los propios países en
donde se extiende y del enorme beneficio a sus habitantes, hoy, son
reemplazadas para dar paso a los saqueos extractivos y que agudizan aún
más con sus contaminantes los conflictos ambientales del planeta. Solo
en el lado de Perú, la amazonía tiene una superficie de 78.000.000 de
hectáreas de las cuales el 75 % ha sido concedido en loteos para fases
de exploración, explotación o negociación, sobreponiéndose a numerosos
territorios de Pueblos indígenas. Asimismo, más de 9.000.000 de
hectáreas de bosques han sido devastadas.
Grupos económicos y la complicidad de las autoridades para el
debacle amazónico en el Perú
Con la destrucción de la amazonía, no solo se extingue el pulmón y
soporte del planeta tierra, se extinguen progresivamente los pueblos en
aislamiento voluntario, quienes a pesar de tener todo el derecho de
vivir así, como parte de su derecho esencial a la libre determinación,
siguen siendo víctimas de verdaderas masacres. El Presidente del Perú
durante el año 2007 se refería a estos Pueblos de manera burlesca,
altanera y despectiva como los "No conectados", haciendo mención que
eran invenciones de conservacionistas, cuyos actos atentaban al
progreso y desarrollo del Perú.
Justamente, como parte del sometimiento y tributo de García a los
intereses de privados, trascendió que uno de los grupos económicos de
mayor interés en el Perú amazónico para la explotación de bosques en
latifundios, es el grupo Romero, poderoso grupo económico en este País
y que de paso abriría la inversión en alianza con grupos económicos de
Chile de la industria forestal y de celulosa, verdaderos poderes
fácticos de este Estado y que han causado graves estragos a la vida de
Comunidades del Pueblo Indígena Mapuche.
Por su parte, entre las empresas petroleras que están operando
activamente la amazonía, con negociaciones directas con el Gobierno
peruano a través de su institución Petro Perú, fuera de lo lícito y
ética ya que ésta actúa de juez y parte para las concesiones, se
encuentran las siguientes transnacionales: Pluspetrol Norte, Korea
National Oil Corporation, Daewoo Internacional, SK Corporation, Maple
producction, Burlington – Conocophillips, Repsol, Petrobras, Barret,
Hunt Oil Company, Occidental, Petrolífera, Sapet, Pan Andean, CCP,
Hocol, Amerada Hess.
Atentado a los Derechos territoriales y Recursos Naturales de los
Pueblos Indígenas en el Perú
Uno de los ejemplos de los graves daños ocasionados por la industria
petrolera, fue el derrame desde el 2006 en el alto amazonas en el río
corrientes, con impactos a todo el ecosistema del lugar y la
contaminación y condena a más de 8.000 personas del pueblo indígena
Achuar. Casos de intoxicación en la sangre, huesos, sistemas nerviosos,
órganos con materiales pesados como el plomo o cadmio, como
consecuencia de filtraciones de hidrocarburos y vertimientos de aguas
saladas de crecimiento en el río y sus afluentes ocasionado por una
empresa transnacional Pluspetrol, son el fiel reflejo de lo que está
ocurriendo
Los intereses de estas empresas, se han sobrepuestos a los derechos
de todos los Pueblos Indígenas que viven en asentamientos de
Comunidades interculturales y en convivencia con la sociedad agresiva,
afectando sus territorios y Recursos naturales y a quienes nadie les ha
considerado el consentimiento previo, libre e informado (obviamente, en
esta situación no se refiere a los de aislamiento voluntario),
partiendo con la imposición de loteos pro extracción efectuados por el
Estado peruano. Además, afecta directamente a zonas de amortiguamiento
de reservas y parques nacionales, fundamentales para la conservación y
las propias reservas de los indígenas en aislamiento voluntario.
Cabe mencionar, que en la cuenca Amazónica del Perú viven los
siguientes Pueblos Indígenas: Shipibo-Konibo, Chayahuita, Yine, Achuar,
Sharanahua, Huitoto, Asheninka, Yanesha, Machiguenga, Cacataibo, Shawi,
Awajun Wampis, entre otros.
Todos los Pueblos indígenas tienen el derecho a su Bienestar y
establecer sus propias formas de entender el desarrollo. No corresponde
la imposición de políticas que promueven la invasión de industrias
extractivas que se contraponen y atentan a la visión que
tradicionalmente tienen los indígenas y que además, de paso, son
aportes a la humanidad, por sus conocimientos, cosmovisión, cultura y
el obrar sustentable con el medio ambiente.
Actividades e impactos de la industria petrolera
Existen numerosas formas de contaminación durante la operación
petrolera. Una de ellas es la operación "sísmica", la más utilizada en
la etapa de exploración, y mide las ondas de resonancia que produce la
detonación de cargas de dinamita. Esto significa que la zona explorada
queda completamente llena de agujeros dinamitados.
Cuando está determinado el lugar donde hay probabilidades de
encontrar petróleo se empiezan a abrir los pozos exploratorios. Durante
este proceso son utilizados lodos químicos, los cuales son altamente
contaminantes, para la mayor penetración en el terreno de los taladros
que deben ser enfriados constantemente con agua. También se construyen
piscinas para depositar las aguas ácidas y los lodos contaminados que
salen junto con el posible petróleo.
Esta fase de la exploración altera el equilibrio natural, requiere
de grandes cantidades de agua del lugar y aumenta los niveles de
contaminación. También, en las perforaciones se producen lodos con
metales pesados y tóxicos como el cadmio, cobre, arsénico, mercurio y
plomo. La contaminación acústica a causa de las explosiones y de los
taladros también es muy importante porque puede provocar perdidas en la
biodiversidad de ese ecosistema y alteraciones de los patrones de
conducta de los animales.
Cuando alguno de los pozos exploratorios toca un yacimiento se
inicia la fase de extracción. En tierra o agua, las operaciones a
realizarse en esta etapa alteran el ambiente natural y lo contaminan.
Esta etapa presenta riesgos adicionales de accidentes, sobre todo
relacionados con los gases venenosos, las aguas ácidas y los depósitos
de crudo.
Luego de la extracción comienza la etapa del transporte del petróleo
crudo, que es una de las operaciones más riesgosas y costosas en
términos de destrucción ambiental. Desde que se transporta petróleo
masivamente, son millones los barriles de petróleo que se han derramado
en territorios selváticos. Las consecuencias de tales derrames son
muchas veces irreparables.
Otra, es la combustión o quema, de los derivados del petróleo, viene
al final y produce elementos químicos como el dióxido o anhídrido de
carbono o CO2, dióxido de azufre, de nitrógeno y otros compuestos
orgánicos volátiles, que causan graves problemas ambientales.
Ver para creer: Las fotografías de una realidad viva
Recientemente, después de casi 20 horas en un avión monomotor, el
especialista en ruralismo José Carlos dos Reis Meirelles Júnior,
coordinador del Frente de Protección Etnoambiental de la Funai, piloteó
un sobrevuelo que permitió obtener fotografías únicas de indígenas en
aislamiento voluntario que viven en la frontera del estado de Brasil
con Perú. Mujeres y niños huyeron a la selva en busca de protección,
mientras los guerreros del Pueblo tomaron posiciones y reaccionaron
arrojando flechas al avión, publicaba este martes 27 de mayo, Terra
Perú.
En varias oportunidades ha trascendido que las propias empresas
petroleras en sus fases de exploración o explotación, han tenido
antecedentes sobre la presencia de indígenas en aislamiento voluntario,
incluso se ha hecho mención hasta de enfrentamientos o de encontrar
indicios de su presencia cercana. Sin embargo, habrían optado por
guardar silencio, reserva y confidencialidad entre sus trabajadores
para evitar afectar sus actividades.
A diferencia de lo que dice el Presidente del Perú Alan García, la
existencia de los indígenas en aislamiento voluntario son una realidad
latente y que urge tomar medidas inmediatas para su protección. Es
ahora donde los organismos de Derechos Humanos y Socio Ambientales
deben actuar con firmeza, son personas, son Pueblos a los cuales se les
está negando y conculcando su derecho a existir como tal y que debe ser
defendido por sobre cualquier otro interés. Su voluntad de vivir en
aislamiento debe ser un principio sagrado que se les debe respetar.