27 Agosto 2007 13:19
SERVINDI
Servindi, 27 de agosto 2007.- En reciente reunión realizada entre
los apus (jefes) de las comunidades y dirigentes de la Federación de
Comunidades Nativas del Río Corrientes (FECONACO) con el gerente
general de Pluspetrol Norte SAC los representantes indígenas
comunicaron su decisión de no permitir la apertura de nuevos pozos de
explotación petrolera.
“En esta reunión hemos hablado clara pero firmemente, sobre nuestro
derecho a la salud, alimentación y a la vida y la decisión de nuestro
pueblo de no permitir la explotación de nuevos pozos debido a los altos
niveles de contaminación que estamos enfrentado” dijo en idioma achuar,
el Apu de Nueva Jerusalén, Tomas Maynas.
La cita celebrada en la comunidad indígena achuar de Antioquia, al
norte de la amazonia peruana, reunió a los apus de las comunidades José
Olaya, Nueva Jerusalén, Sauki y Antioquia quienes están decididos a no
permitir nuevos pozos en el lote 1AB que afecta los territorios que
ellos tradicionalmente ocupan.
Roberto Ramallo, gerente general de Pluspetrol, anunció que la
empresa no iniciará ningún trabajo con el respaldo de las fuerzas
armadas y que Pluspetrol sólo realizará sus operaciones con el acuerdo
de las comunidades indígenas.
Estuvieron como testigos de dicho compromiso Iris Cárdenas,
Directora General de Asuntos Ambientales Energéticos del Ministerio de
Energía y Minas, y representantes de otras instancias públicas como
Perupetro, Osinergmin y la Dirección de Pueblos Originarios (ex INDEPA).
La apertura de cinco nuevos pozos fue aprobada en 1997 por el
Ministerio de Energía y Minas pero esta decisión administrativa no
cuenta con el consentimiento de las comunidades, en cuyas tierras se
pretende iniciar las operaciones.
El Estado nunca realizó la consulta previa como lo dispone el
Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre
Pueblos Indígenas vigente en el Perú desde diciembre de 1993.
Nuevos derrames
La medida fue adoptada por las comunidades en su Asamblea General
realizada el pasado julio luego de evaluarse que no se ha avanzado en
el cumplimiento del Acta Dorissa, suscrita hace nueve meses entre el
Estado, la empresa y las comunidades.
En dicha acta Pluspetrol se comprometió a limpiar las zonas
contaminadas, a reinyectar al subsuelo las aguas tóxicas de producción
y a instalar el suministro de agua limpia para el consumo humano, entre
otros compromisos.
A lo anterior se suman los frecuentes derrames de petróleo que
suceden en su territorio, tales como los ocurridos en las comunidades
de Nueva Jerusalén y Antioquia (ver imágenes).
El 8 de julio de 2007 se produjo un derrame de petróleo, debido al
desborde de una de las pozas donde se almacena el hidrocarburo, ubicada
en la batería de Dorissa, Lote 1AB.
Según estimaciones de FECONACO ese derrame afectó al menos 16
kilómetros de la zona, llegando incluso a contaminar el río Macusari,
utilizado por los pobladores de la comunidad de Nueva Jerusalén para
sus labores diarias de pesca y subsistencia.
El 25 de julio de 2007 se produjo un nuevo derrame, afectando esta
vez la quebrada de Tseku, extendiéndose a 5 kilómetros de la zona,
ubicada en la comunidad de Antioquia.
Fuente: Agradecemos el envío de información a Jorge
Jordán
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