SERVINDI
16 Septiembre 2007 13:34
La Federación de Comunidades Nativas Cacataibo (FENACOCA) ha
difundido un comunicado en el que denuncia la amenaza sobre los
indígenas Cacataibo en aislamiento por la exploración sísmica del lote
107 a cargo de Petrolífera Petroleum del Perú.
Publicamos el pronunciamiento de FENACOCA y otro documento del Instituto del
Bien Común (IBC)
y el Centro para el Derecho Ambiental Internacional en el que se
exponen los antecedentes de la situación y algunas acciones futuras.
Comunicado público de la FENACOCA en defensa de indígenas
cacataibos en aislamiento voluntario amenazados por la exploración de
hidrocarburos
La FENACOCA, reunida en Aguaytía los días 23, 24 y 25 de agosto de
2007 para examinar los impactos de la exploración de hidrocarburos
sobre las comunidades cacataibo, y en particular sobre los problemas en
aislamiento voluntario, ha resuelto lo siguiente:
Primero: Rechazar la exploración petrolera en las propuestas
reservas territoriales cacataibos, ya que la exploración de
hidrocarburos en estas áreas pone en riesgo la vida y la integridad
personal de los cacataibos en aislamiento voluntario.
Segundo: Solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) medidas cautelares para prevenir la violación del derecho a la
vida y la integridad personal de los cacataibos en aislamiento
voluntario.
Tercero: Exigir al estado peruano que se materialice la creación de
las reservas territoriales cacataibos. Este proceso se ha prolongado
durante ya casi una década y resulta imperativo que concluya a la
brevedad con la creación de las reservas territoriales cacataibos.
Cuarto: Condicionar cualquier negociación con la empresa “petrolera”
a que ésta se comprometa a no ingresar a las reservas territoriales
cacataibos, bajo circunstancia alguna.
Quinto: Solicitar el apoyo de las organizaciones indígenas y no
gubernamentales, en el Perú e internacionales, para la defensa de los
derechos de los cacataibos en aislamiento voluntario.
Sexto: solicitar al Presidente de la República del Perú que conceda
una audiencia a Fenacoca para abordar la necesaria protección que
requieren los cacataibos y en particular los cacataibos en aislamiento
voluntario, amenazados con la exploracion de hidorcarburos.
Firman los dirigentes de las comunidades que integran FENACOCA.
—-
Indígenas cacataibo en aislamiento voluntario amenazados por
exploración petrolera
En agosto de 2007 el estado peruano aprobó la exploración petrolera
en las tierras y territorios tradicionales de los indígenas cacataibo,
sin su consentimiento previo e informado.
Los cacataibo constituyen un pueblo indígena que habita en las
cuencas de los ríos Aguaytía, San Alejandro y Zungaruyacu en la selva
central del Perú.
Alrededor de 7,000 personas de esta etnía habitan en comunidades
nativas tituladas o en proceso de titulación. Sin embargo, aún existen
grupos cacataibo en aislamiento (también llamados “camanos”) en las
cabeceras de éstos ríos y en el Parque Nacional Cordillera Azul.
De acuerdo al estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto
sísmica 2d lote 107, la empresa “petrolífera” de origen canadiense
iniciará su exploración de hidrocarburos, utilizando descargas de
dinamita que amenazan la vida y la integridad personal de los indígenas
cacataibo en aislamiento voluntario.
A pesar que durante años los cacataibo asentados en comunidades, en
colaboración con organizaciones de la sociedad civil, han propuesto la
creación de reservas territoriales para asegurar la protección a los
cacataibo en aislamiento, éstas no se han materializado.
Esta nota examina el caso de los cacataibo en aislamiento voluntario
amenazados por la exploración petrolera, incluyendo posibles acciones
ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Propuesta de dos reservas territoriales para los
cacataibo en aislamiento voluntario
En 1999 la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana
(AIDESEP), en coordinación con la Federación Nativa de Comunidades
Cacataibo (FENACOCA), presentó ante la Dirección Regional Agraria del
Ministerio de Agricultura en Ucayali el “estudio técnico cashibo
cacataibo”, a partir del cual solicitó la creación de una reserva
territorial a favor de los cacataibo en aislamiento, con el propósito
de protegerlos. Esta propuesta describía una extensión de 110,690
hectáreas.
En 2002, Fenacoca suscribió un convenio con el Instituto del Bien
Común (IBC) a fin de realizar la georeferenciación de sus comunidades
nativas afiliadas y la recopilación de información sobre los cacataibo
en aislamiento.
El IBC realizó un estudio técnico y recopiló 109 testimonios de
avistamientos de cacataibo aislados por parte de población asentada
cacataibo, shipibo y yanesha en comunidades aledañas a la zona de
tránsito de los cacataibo aislados. El IBC también recogió testimonios
de colonos y madereros, así como de autoridades locales.
En base a los testimonios recogidos, se pudo elaborar mapas en los
cuales se georeferenció los lugares de los avistamientos de indígenas
en aislamiento, lográndose identificar las áreas de tránsito de los
cacataibo aislados en las cabeceras de los ríos Aguaytía, Zungaruyacu,
San Alejandro, Pisqui y en las laderas de la Cordillera Azul.
El estudio técnico del IBC concluyó que habían cacataibo en
aislamiento no sólo en una zona al norte de la ciudad de Aguaytía (lo
cual ya había sido identificado por aidesep en 1999) sino también en
otra zona al sur.
En base a las conclusiones y mapas del estudio del IBC y, dado que
el Parque Nacional Cordillera Azul fue creado en el 2001 sobre parte
del área de tránsito de los cacataibo en aislamiento, Fenacoca e IBC,
con la colaboración del Centro de Conservación, Investigación y Manejo
de Áreas Naturales (CIMA), propusieron que la zonificación del Parque
Nacional Cordillera Azul incluyera un área de protección estricta
(221,131 hectáreas) a favor de los indígenas cacataibo en aislamiento.
Esta propuesta fue incorporada en el plan maestro del parque, el cual
fue aprobado por el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA)
en noviembre de 2004.
En el 2004 se presentó a la Comisión Nacional de Pueblos Andinos,
Amazónicos y Afroperuanos (CONAPA), instancia gubernamental que
antecedió al Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos,
Amazónicos y Afroperuano (INDEPA), una solicitud de protección a los
cacataibo en aislamiento.
Luego, en abril de 2005, Fenacoca y el IBC solicitaron al Inrena, y
en junio del 2006 al indepa, la creación de dos reservas territoriales
para los cacataibo en aislamiento: la reserva territorial cacataibo
norte (81,866 hectáreas) y la reserva territorial cacataibo sur (62,919
hectáreas), ambas ubicadas en la Cordillera Azul y áreas aledañas a
ésta.
La solicitud de creación de las reservas territoriales para la
protección de los cacataibo en aislamiento se ha presentado ante
diversas instancias del aparato administrativo peruano, y sin embargo,
tras casi una década, estas reservas territoriales aún no se han
materializado.
El 20 de abril de 2005 se presentó la solicitud de creación de las
reservas territoriales cacataibo al Inrena por recomendación del
Ministro de Agricultura de ese entonces, ya que existía el precedente
de haber sido Inrena la institución que había canalizado el expediente
de creación de la reserva territorial Madre de Dios al Ministerio de
Agricultura, el cual la creó por resolución ministerial en abril de
2002. La solicitud también se presentó al Indepa en junio de 2006,
luego que en mayo del mismo año se promulgara la ley para la protección
de los pueblos indígenas en aislamiento.
Dicha ley designa al indepa como la entidad responsable de la
creación de las reservas territoriales. Al haber sido el Indepa
incorporado en febrero de 2007 al Ministerio de la Mujer y Desarrollo
Social (MIMDES) como la Dirección General de Pueblos Originarios, es
ésta última institución la que hereda esta responsabilidad.
La solicitud de creación de las reservas territoriales cacataibo fue
presentada en 1999 y reiterada en numerosas oportunidades ante las
diferentes instancias del gobierno central y regional. Sin embargo, el
proceso se ha prolongado ya casi una década y las reservas no han sido
creadas. Esta situación de desprotección es tanto más grave por la
aprobación de actividades de exploración petrolera en las propuestas
reservas territoriales que amenazan con daños irreparables a los
cacataibo en aislamiento.
La aprobación del EIA del proyecto sísmica 2d lote 107
El 1 de setiembre de 2005 el estado peruano suscribió un contrato de
licencia para la exploración y explotación de hidrocarburos en el lote
107 con la empresa petrolífera Petroleum del Perú SAC. El contrato
tiene una duración de 30 años para petróleo y 40 años para gas.
Dicho lote 107 se superpone al 50 por ciento de las reservas
territoriales propuestas. Durante el 2006, la empresa petrolífera
Petroleum del Perú encargó a la consultora ECSA ingenieros la
elaboración del EIA de la exploración sísmica 2d del lote 107.
En enero del 2007 petrolífera presentó ante el Ministerio de Energía
y Minas el EIA de la exploración sísmica 2d del lote 107. Entre otros,
el EIA propuso 38 líneas sísmicas con un total de 1,380.9 km de
longitud, 139 campamentos volantes de 10×20m, 276 helipuertos de
40×60m, y 2,300 zonas de descarga aérea de 6 x 6 m. cada 600 metros a
lo largo de las líneas sísmicas.
Las líneas sísmicas son trochas en el bosque donde cada 50 metros se
colocan descargas de entre 4 y 7 kilos de dinamita. Estas descargas son
detonadas en serie y sirven para trazar una imagen del perfil del
subsuelo. Por su parte, las zonas de descarga son áreas en las cuales
los helicópteros descargaran materiales mediante una cuerda de 40
metros de largo.
En marzo de 2007 se realizaron cinco audiencias públicas para la
discusión del EIA del proyecto sísmica 2d lote 107 cuenca del Ucayali
en: Aguaytía, Iscozacin, Puerto Bermúdez, y las comunidades nativas de
Nuevo Edén y Santa Martha. Sin embargo, estas reuniones no permitieron
conocer adecuadamente de qué se trataba el proyecto sísmica 2d, ya que
las presentaciones sólo fueron electrónicas, con un lenguaje muy
técnico y sin planos impresos que les permitieran a los participantes
ubicar las líneas sísmicas en relación a sus viviendas, chacras,
tierras y territorios.
Luego en abril de 2007, el IBC remitió a la Dirección General de
Asuntos Ambientales y Energéticos (DGAAE) del MEM un análisis con 28
observaciones al EIA del proyecto sísmica 2d lote 107. Sin embargo, la
subsanación de estas observaciones no fue comunicada a IBC.
IBC entonces planteó una solicitud de acceso a la información, la
cual tomó cerca de 10 días de tramitación en un momento clave del
proceso de aprobación del EIA, lo cual finalmente impidió que IBC
pudiera presentar comentarios a la subsanación de observaciones.
Fenacoca y la Federación de Comunidades Nativas del Río Pachitea y
afluentes (FECONAPIA), para proteger a los cacataibo en aislamiento,
pidieron al MEM en abril de 2007 que no se autorice el tendido de
líneas sísmicas en las reservas territoriales propuestas. En mayo de
2007, frente a la grave amenaza para la vida y la integridad personal
de los cacataibo en aislamiento que implica el inicio de la exploración
sísmica 2d, el IBC presentó una queja a la Defensoría del Pueblo.
IBC solicitó a la Defensoría que interviniese ante el Inrena, el
Indepa y el MEM para que no se autorizaran actividades sísmicas tanto
en las áreas de tránsito de los cacataibo en aislamiento, así como en
las áreas de las comunidades nativas en proceso de titulación y
ampliación. Así mismo, IBC solicitó a la Defensoría que interviniese
ante Indepa para que se constituyan las reservas territoriales de
protección a los cacataibo en aislamiento.
Por su parte, el 29 de enero del 2007 el Inrena planteó 65
observaciones al EIA. Sin embargo, a pesar que petrolífera no había
subsanado todas éstas observaciones, el 25 de julio del 2007 el Inrena
envía al MEM un informe técnico en el que indica no tener observaciones
al EIA de la exploración sísmica 2d del lote 107. Es decir el Inrena
daba su visto bueno al EIA antes que la empresa cumpliera con subsanar
las 65 observaciones que Inrena había planteado.
Aunque la última versión del EIA de petrolífera consigna ciertas
modificaciones, el proyecto sísmica 2d aún incluye la exploración de
hidrocarburos dentro de las propuestas reservas territoriales
cacataibo. El documento “levantamiento de observaciones técnicas”
asociado al EIA modificado presenta un mapa con el retiro de cinco
líneas sísmicas y la reducción y aumento de otras líneas, (en base al
cual el IBC se ha guiado para generar el mapa adjunto). Sin embargo, ni
el EIA ni sus documentos y mapas asociados incluyen las coordenadas de
las líneas sísmicas, las que aún se sobreponen a la propuesta de
reserva territorial cacataibo, a las comunidades nativas tituladas, a
las solicitudes de titulación y ampliación y a los sitios de
avistamientos.
Asimismo, tampoco se puede definir con precisión qué lado de las
líneas sísmicas ha disminuido o aumentado. Frente a este contexto, el
martes 28 de agosto del 2007 personal del IBC visitó el MEM en busca de
un mapa con las líneas sísmicas del lote 107, en cuya oportunidad se
constató que el MEM no contaba con un mapa de la totalidad del lote 107
que incluyera las líneas sísmicas finales aprobadas por la autoridad
pública.
El EIA del lote 107 también adolece de deficiencias con respecto a
las medidas para prevenir un posible encuentro con los cacataibo en
aislamiento. Por ejemplo, una de las medidas propuestas consiste en
enviar a un grupo de comuneros cacataibo para que guíen a los
trabajadores que abrirán las trochas. Las medidas propuestas en el EIA
demuestran que, a pesar del conocimiento sobre encuentros violentos
entre cacataibo en aislamiento con comuneros cacataibo, la empresa
petrolífera insiste en desconocer los riesgos para la vida y la
integridad personal que resultan de un eventual encuentro.
A pesar de la amenaza a los derechos fundamentales de los cacataibo
en aislamiento y de la destrucción ambiental resultante de las
descargas de dinamita en las líneas sísmicas, en agosto de 2007 el EIA
del proyecto sísmica 2d lote 107 fue aprobado por el MEM. La única
forma de evitar contacto y así proteger a los cacataibo en aislamiento
es no realizar actividad exploratoria o extractiva en su territorio,
razón por la que no debió autorizarse el EIA que comprende el tendido
de líneas sísmicas sobre las propuestas reservas territoriales
cacataibo.
Acciones ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH)
Fenacoca y dirigentes de las comunidades nativas cacataibo aledañas
a las áreas de tránsito de los cacataibo en aislamiento se reunieron en
Aguaytía del 23 al 25 de agosto del 2007 para examinar los impactos de
la exploración de hidrocarburos sobre las comunidades cacataibo, y en
particular sobre los cacataibo aislados. En la reunión, Fenacoca
resolvió reiterar su rechazo a la exploración petrolera en las zonas
propuestas como reservas territoriales a favor de los cacataibo en
aislamiento, ya que la exploración de hidrocarburos en estas áreas pone
en riesgo la vida y la integridad personal de los cacataibo en
aislamiento voluntario.
Fenacoca también resolvió solicitar, junto con IBC y con el Centro
para el Derecho Internacional Ambiental (CIEL), a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) medidas cautelares para
prevenir la violación al derecho a la vida e integridad personal de los
cacataibo en aislmiento voluntario. Asimismo, Fenacoca resolvió exigir
al estado peruano se materialice la creación de las reservas
territoriales cacataibo.
De acuerdo a su estatuto, la CIDH se encuentra facultada para
indicar medidas de protección a personas amenazadas en su vida o
integridad personal en situaciones graves y urgentes. Esa es
precisamente la situación en la que se encuentran los cacataibo
aislados, ya que ante la aprobación del EIA del proyecto sísmica 2d
lote 107 por el MEM, es inminente el ingreso de trabajadores e inicio
de las detonaciones con dinamita en sus tierras y territorios,
incluyendo las reservas territoriales propuestas.
Frente a las descargas de dinamita del proyecto sísimica 2d, se
torna inminente el contacto forzado de los cacataibo en aislamiento. La
experiencia de otros casos y comunidades demuestra que el contacto
forzoso ocasiona graves enfermedades y numerosas muertes a los
indígenas que viven en aislamiento voluntario. En consecuencia, en
atención a la gravedad y urgencia de las circunstancias, la CIDH puede
solicitar protección para los cacataibo en aislamiento amenazados por
la exploración petrolera.
Frente a las descargas de dinamita del proyecto sísimica 2d, se
torna inminente el contacto forzado de los cacataibo en aislamiento. La
experiencia de otros casos y comunidades demuestra que el contacto
forzoso ocasiona graves enfermedades y numerosas muertes a los
indígenas que viven en aislamiento voluntario. En consecuencia, en
atención a la gravedad y urgencia de las circunstancias, la CIDH puede
solicitar protección para los cacataibo en aislamiento amenazados por
la exploración petrolera.
Para mayor información, por favor contactar a:
En Lima:
Instituto del Bien Común (IBC)
Carlos Soria, abogado, correo electrónico:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
;
tel: +511 913-00824 / 440-0006 / 421-7579.
Margarita Vara, antropóloga, correo electrónico:
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;
tel: +511 440-0006 / 421-7579.
En Washington, DC:
Centro para el Derecho Internacional Ambiental (CIEL)
Marcos A. Orellana, director del Programa Derechos Humanos y Ambiente,
correo:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
;
tel: +1 202-742-5847.
Lauren Baker, asociada, Programa Derechos Humanos y Ambiente, correo:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
; tel: +1
202-742-5851
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