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Petróleo en Latinoamerica -
Ecuador
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Lunes, 28 de Agosto de 2006 11:25 |
Niveles de arsénico en aguas de Papallacta
bajo la lupa.
Un derrame de crudo ocurrido en la Reserva
Coca-Cayambe provocó los niveles del químico actuales.
Agencia de noticias Senacyt/Fundacyt
La
Organización Mundial de la Salud (OMS) establece un estándar de 10 mg/L
(microgramos por litro) como concentración permisible de arsénico en
aguas de uso doméstico. En Ecuador, ese indicador llega a 50 mg/L.
Con
esos datos como referencia, se puede advertir la importancia de buscar
alternativas tecnológicas para reducir los niveles tóxicos del
arsénico, que generan procesos naturales y algunas actividades humanas.
Cabe apuntar que la exposición continua a altas concentraciones de
arsénico puede afectar la salud humana, provocando enfermedades
cancerígenas en la piel, pulmones y vejiga.
El Centro de
Investigaciones Científicas (CEINCI) de la Escuela Politécnica del
Ejército (ESPE) está determinado a dar respuestas a la problemática con
la ejecución de un proyecto que estudia las aguas contaminadas con
arsénico en la Laguna de Papallacta y en las fuentes de aguas termales
de sus alrededores, según sus investigadores.
Específicamente se
trabaja en la caracterización de las aguas a través de muestreos tanto
a nivel superficial, como a diferentes profundidades y en los
sedimentos de la laguna. Luis Cumbal, Director del CEINCI, precisa que
en la superficie de la laguna se ha registrado entre 200 mg/L y 360
mg/L de concentración de la sustancia tóxica, lo cual es considerado un
nivel alto.
Como antecedente, los investigadores de la ESPE
tienen en cuenta que un derrame de crudo ocurrido en la Reserva
Coca-Cayambe cubrió casi la mitad de la superficie de la laguna de
Papallacta, ocasionando en esa fuente de provisión de agua para Quito
una concentración de arsénico de entre 390 mg/L y 670 mg/L, así como
presencia de metales pesados y TPHs (hidrocarburos totales de petróleo).
Para
remover el arsénico de las aguas contaminadas se aplican varias
tecnologías, cuya eficiencia depende de varios factores, entre ellos el
pH, la especiación y la turbiedad. Por ejemplo, la planta de
Bellavista, que usaba la vertiente de la laguna de Papallacta como
fuente de agua cruda, emplea sulfato de aluminio como coagulante para
remover coloides y sólidos disueltos totales.
La razón de buscar
alternativas para la remoción eficaz de arsénico, puntualiza Cumbal,
obecede a que el sulfato de aluminio no es eficiente, especialmente
cuando se encuentra como una especie reducida o As3+, siendo ese último
elemento una base débil que no puede interactuar con el aluminio, el
cual es un ácido fuerte.
En los laboratorios del CEINCI se
investiga con sorbentes inorgánicos y orgánicos: el quitosano se
elabora con residuos de crustáceos y la celulosa está presente en mayor
concentración en el algodón. Respecto de estas pruebas, el investigador
Ricardo Tipán indica que se trata de “una nueva tecnología que busca
remover el arsénico del agua contaminada de una forma selectiva”.
Con
esos biosorbentes se sintetizan esferas y se impregnan con óxidos de
hierro y de aluminio para que capturen mayor cantidad de arsénico, sean
reutilizables y de fácil disposición final. Otros materiales a prueba
son la zeolita, el carbón activado, la hidrotalcita y la piedra pómez
(a éstos se les impregna óxidos de hierro).
Por su parte, el
investigador Carlos Chávez, señala que los estudios también están
enfocados a determinar el comportamiento de sustancias tóxicas en las
truchas, una especie de la zona.
“Queremos utilizar las truchas
como biomonitores del arsénico, por ser un organismo vivo en el cual se
pueden estudiar contenidos de arsénico inorgánico y orgánico”,
manifiesta Chávez.
Añade que para determinar la concentración de
arsénico total y arsenobetaina en esos peces se utilizan un generador
de hidruros acoplado a un espectrómetro de absorción atómica y un
espectrofotómetro de masas.
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