oilwatchlogo
 
Inicio   |   Contactar   |   Buscador
Suscríbete al RSS feed o a nuestra lista de correo
 
Inicia YakuChaski Warmikuna por la cuenca del Curaray Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Ecuador
Sábado, 20 de Febrero de 2016 00:00

Escrito por Elena Gálvez. Fotoreportaje Luz Estrello   
Reporteros Populares - Amazonía

warmikuna

El YakuChaski Warmikuna, recorre en este segundo esfuerzo de mujeres amazónicas y de la sierra, la Cuenca del Curaray. El 15 de febrero del presente año, salieron para recorrer las comunidades indìgenas para llevar mensajes de paz, con justicia y dignidad; enmarcados en la decisiva palabra y actitud de "Mantener el petróleo bajo tierra como una responsabilidad de todos y todas."

Desde la ciudad de Puyo un grupo de mujeres de diversas partes del Ecuador y del mundo, comenzaron el recorrido de un camino que persigue la defensa de sus territorios y con ello, de sus universos culturales.

Ellas, cargadas apenas con unas cuantas ropas, un poco de comida y sus hijas en brazos, partieron río abajo, hasta llegar al río Curaray. En su recorrido han visitado varias comunidades, llevando testimonios de los impactos petroleros, de la importancia de preservar la amazonia para las generaciones futuras y del rol de las mujeres como un sujeto político que nos invita a otra manera de vivir y de hacer política, basada en el cuidado mutuo, en la solidaridad, y siempre acompañado de los cantos y rituales, con la seguridad de que el progreso no puede asentarse sobre la vida de miles de personas que habitan hoy en día en los bosques de esta zona, y cuya vida está en profunda concordancia con ellos.

En las diversas comunidades visitadas, las mujeres de maíz se concentran en transmitir los impactos petroleros a la naturaleza, a las personas y su cultura, su mensaje es recibido por niñas y niños que miran con sorpresa algunas imágenes de lo sucedido en el norte de la Amazonia en donde la explotación petrolera, generó uno de los peores desastres ecológicos de los que se tiene memoria en el mundo.

Los mayores prestan mucha atención a los problemas de salud, el cáncer de diversos tipos que ha invadido a los habitantes de la amazonia norte como una plaga, y preguntan: ¿eso lo que va a pasar aquí en el sur de la amazonia? Y refieren: " quién nos pregunto si eso queremos" existe una creciente sorpresa de los convenios petroleros de los cuales no tienen conocimiento y concluyen: "estos son nuestros territorios en ellos vivimos y de ellos dependemos".

En estas comunidades que se encuentran en la mira de la explotación petrolera cuyo precio por barril hasta el día de hoy es irrisorio, no cuentan con los servicios considerados por el mundo moderno como básicos: centros de salud, agua potabilizada, luz eléctrica; sin embrago, el sur amazónico en donde habitan saparas, kwichas, shuaras, achuar, shiwiar se colocan hoy por hoy en el centro de los intereses capitalistas, son las zonas de sacrificio, aquellas que serán destruidas para el progreso. Al otro lado del rio Curaray se encuentra la zona intangible del Parque Nacional Yasuní, allí viven los pueblos ocultos, aquellos que rehúyen el contacto con el mundo caporalista. Son conocidos por los pueblos de la zona como "pata colorada" cuya vida se encuentra amenazada por la expansión de la frontera petrolera con encuentros cada vez más comunes y violentos con el mundo que los rodea.

Las personas de las comunidades refieren que existe una guerra en donde los pueblos ocultos defienden su territorio. Un habitante refiere "nosotros no decidimos lo que pasa aquí, el Estado hace planes sobre nuestros territorios, pero la guerra, la contaminación la enfrentamos nosotros". Un tanto temerosas por el posible encuentro con los "pata colorada" las mujeres empacan sus pocas pertenencias y siguen río abajo, mujeres muy diversas pero con consignas claras: la civilización petrolera terminara por aniquilarnos, ésta ha sido construida sobre una base machista y patriarcal que hoy es.

Suben nuevamente a sus canoas y entre cantos continúan su recorrido a veces por agua, a veces por tierra, pelean por el futuro de las siguientes generaciones de sus niños y niñas y con ello, también por el futuro de todo el género humano que miramos expectantes la destrucción de la Amazonia.

El recorrido sigue.

Lee el comunicado completo desde aquí


Tegantai