oilwatchlogo
 
Inicio   |   Contactar   |   Buscador
Suscríbete al RSS feed o a nuestra lista de correo
 
ECUADOR - Con cámaras se rastrea a los pueblos aislados Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Ecuador
Martes, 17 de Septiembre de 2013 11:43

EL COMERCIO

En sitios estratégicos del Parque Nacional Yasuní hay cámaras fotográficas. Estas fueron colocadas con la intención de detectar la presencia de pueblos no contactados. Pero hasta ahora solo se logró captar fauna. En una primera fase se revelaron más 2 000 imágenes.

 


Así lo asegura el informe del Ministerio de Justicia enviado en abril pasado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Ese organismo internacional pidió un reporte al Estado ecuatoriano después de que en marzo pasado se alertara sobre la presunta matanza de más de 30 taromenane en un ataque posiblemente de un grupo huaorani.
Esa Cartera de Estado está a cargo de las medidas de protección de los derechos de los tagaeri y taromenane. Esto después de que en el 2006 la CIDH dispusiera Medidas Cautelares a favor de esos pueblos. Allí se solicitó al Estado que adopte medidas efectivas para proteger la vida e integridad personal de los tagaeri y taromenane.
En especial, que adopte las medidas necesarias para proteger el territorio en el que habitan. Para eso, el Gobierno transfirió las responsabilidades desde el Ministerio del Ambiente al de Justicia, en febrero del 2011.
Luego de ese traspaso, se creó el Plan de Medidas Cautelares. De allí que, Justicia se encargó de enviar al Ejecutivo el informe sobre los no contactados y la posible explotación petrolera en los bloques Ishpingo, Tiputini y Tambococha (ITT).
En este documento se aduce que "se ha comprobado la ausencia de pueblos no contactados en el ITT". El Plan de Medidas Cautelares incluye la implementación de 20 cámaras trampa en las posibles zonas de influencia de los no contactados. Hasta abril pasado no se habían logrado fotografías de seres humanos, según el informe enviado a la CIDH.
El ministro de Justicia, Lenin Lara, señaló que se trabaja principalmente en el monitoreo "porque es muy difícil poder garantizar las acciones en el hábitat de estos pueblos ya que son no contactados". Las acciones del plan Como una de las estrategias de estudios de los no contactados se estableció una estación de monitoreo. Para eso se construyó una estructura de cemento, en plena selva a orillas del río Shiripuno.
Está a dos horas en carro desde Coca (Orellana). En este centro se recaba la información. En el monitoreo participan indígenas huaorani y técnicos. Estos se reportan tres veces al día, a través de 25 radios que funcionan con baterías especiales para paneles solares, según el Ministerio. En un informe enviado por el Ministerio de Justicia a la Defensoría del Pueblo, que realizó un Reclamo Previo por las actividades extractivas en el campo Armadillo (noroeste del Yasuní), se dice que la función de los monitores es permanecer en la comunidad y reportar, entre otras cosas, "señales de presencia de pueblos en aislamiento voluntario".
Además, el equipo técnico ministerial hace patrullajes en la Zona Intangible, "a fin de determinar la posible presencia de grupos de pueblos en aislamiento y establecer planes de protección, así como determinar acciones para evitar el contacto con colonos o grupos nativos occidentalizados". El informe enviado a la CIDH señala que en el 2012 se hicieron 224 patrullajes dentro de 12 circuitos. Con estos se alcanzó cubrir el 75% de la Zona Intangible. Eduardo Pichilingue, quien también estuvo al frente del plan (en ese entonces denominado PRAS), señala que las metodologías que se adoptaron en ese tiempo para ubicar a los no contactados han sido desechadas. Asegura, por ejemplo, que se hacían sobrevuelos en avioneta para que el ruido no afecte a las comunidades.
Desde allí, se tomaban fotografías de alta resolución en serie. Así se logró determinar las zonas en las que asentaban sus viviendas temporales. Con esos datos se levantó un mapa en el que se identifica a cuatro grupos de no contactados en la zona del Parque Nacional Yasuní.
Esa información determinó presencia de los taromenane en el borde sur del ITT y se incluyó en el informe que se envió a la CIDH. Sin embargo, ese mapa ya no sería válido según la asambleísta Marcela Aguiñaga, quien fuera ministra del Ambiente en ese tiempo. Ella señaló que el último avistamiento de pueblos no contactados fue los ataques de marzo pasado, en los que murieron dos ancianos huaorani y, presuntamente, más de 30 taromenane. Aguiñaga dijo que por ello las medidas implementadas en el plan se refieren a la protección de los pueblos. "El Estado debe tener protocolos que eviten el contacto con esos pueblos y respetar así su autodeterminación".
Los informes del Ministerio de Justicia hablan de otras situaciones que pueden poner en riesgo a los pueblos que habitan en la Amazonía ecuatoriana. Se refiere a un control de la extracción ilegal de madera, tráfico de fauna, contagio de enfermedades y turismo indiscriminado e ilegal en la zona. También dentro de los controles a la frontera agrícola se han emitido certificados de no afectación a fincas que se asientan en algunas franjas de influencia de los pueblos en aislamiento. Las medidas cautelares La decisión de la CIDH de que se respete el territorio de los pueblos tagaeri y taromenane no se está cumpliendo. En ello coinciden especialistas en varias ramas que han trabajado en la Amazonía.
Iván Narváez, abogado en derecho socioambiental, señala que el Plan de Medidas Cautelares elaborado por el Estado es correcto, pero no se está llevando a cabo. El experto agrega que "la propuesta está ahí, el problema es quién lo va a llevar a cabo. Debería ser el Estado, pero nos están demostrando que no están en capacidad y en disposición de hacerlo".
Por ello Narváez propone un acercamiento con los huaorani para que ellos sean actores más cercanos en la protección de los pueblos no contactados. Pichilingue también señala que una prueba de que no se están cumpliendo las medidas es la reducción del presupuesto para el plan, que actualmente bordea los USD 200 000. Alejandro Ponce, abogado especializado en DD.HH., dice que la Zona Intangible no se está respetando con la posible explotación del ITT. De esa manera, también se estaría irrespetando lo dispuesto en las Medidas Cautelares. Otras actividades Dentro del Plan de Medidas Cautelares se incluye el control de la tala y la caza ilegal.
Existen seis guardianías de control que trabajan junto con los guardaparques del Parque Nacional Yasuní y en coordinación con el Ministerio del Ambiente. En el 2012, se logró decomisar 2 529,3 libras de carne de monte (animales del Yasuní) y 360 metros cúbicos de madera. Se trabaja también con el Ministerio de Salud en el control de enfermedades de los pueblos que mantienen contacto. Durante el 2012, se realizaron 2 182 atenciones médicas. Entre las enfermedades más comunes se encontraron: infecciones respiratorias, parasitosis y rinofaringitis, que significan más del 33% de casos atendidos. También se hacen capacitaciones al personal de empresas petroleras que trabajan en los sectores más cercanos a la Zona Intangible. Durante el 2012 se capacitó a 2 000 trabajadores de Petroamazonas.