|
Petróleo en Latinoamerica -
Ecuador
|
|
Lunes, 22 de Marzo de 2010 09:00 |
|
Del ITT solo queda la I
En las alocuciones sabatinas del Presidente siempre hay novedades.
Este fin de semana les tocó el consabido ladrillazo a los posibles
países contribuyentes de la Iniciativa Yasuní-ITT. Amenazó con reducir
el ITT a una pilche I, si es que no dan una respuesta financiera
positiva a la propuesta del Ecuador.
Este ultimátum lo hace el Presidente, porque los ágiles funcionarios
petroecuatorianos, han podido desarrollar una nueva brújula que
arremanga las fronteras del Parque Nacional y determina, por arte de
magia, que los campos Tiputini y Tambococha (las dos TT) se encuentren
totalmente fuera del Yasuní. Así se los podrá explotar sin tener que
pedir permiso a la Asamblea, que hace menos caso a los emperros
presidenciales.
Mientras el Presidente hacía estas declaraciones, una delegación de
altísimo nivel y parece que usando la petro-brújula, viajó a países que
nada han tenido que ver con el tema, para promover la Iniciativa
mochada Yasuní-I. La respuesta fue un cariñoso abrazo y beso musulmán,
pero ni un centavo de contribución.
Nuestro Ministro Presidente de la OPEP, también buscó el apoyo fraterno
de la organización extractora de petróleo y obtuvo la valiosa
recomendación de que siga presentándola en otros foros.de platita ni
una palabra.
A donde se olvidaron de ir fue a Alemania, cuyo parlamento acaba de
mandar una carta al Presidente, insistiendo en el interés de aportar
mucho dinero. Tampoco fueron a Bélgica, Francia o Suecia, países
comprometidos con el proyecto y dispuestos a contribuir económicamente.
Para rematar, hasta ahora no se firma con la ONU el fideicomiso que se
planeó en Copenhagen hace 3 meses. El patriótico celo de nuestro
gobierno encontró que se podía afectar la soberanía.
Después de un cuidadoso examen hecho por la inquisición presidencial,
se ha enmendado el texto defendiendo la soberanía a rajatabla y
cambiando el término de "países donantes" por los de "contribuyentes".
Además ha conseguido que las decisiones del Comité Directivo del fondo,
se tomen, no por consenso como decía antes, sino "en lo posible por
consenso y sino por votación en la que Ecuador tendrá la mayoría".
De paso se elimina el apoyo económico que el gobierno planeaba dar para
la protección de 5 millones de hectáreas de bosques húmedos tropicales
en manos de las comunidades indígenas. Esto porque temía que en esas
zonas haya oro o petróleo y no quería poner en peligro con medidas
conservacionistas el extractivismo del que hace gala el gobierno. Como
vemos los cambios tienen poco que ver con el tema de la soberanía, y
mucho con el dominante interés de abastecer la gula del gasto público.
Con una brújula tan desviada, no nos van a convencer que todavía es un
objetivo del gobierno la Iniciativa Yasuní-ITT.
Columnista invitado
http://www.elcomercio.com/
Derechos reservados ® 2000-2010 GRUPO EL COMERCIO C.A.
Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin
autorización de Diario El Comercio
|