La exploración en Puná causa dudas
5/27/2009
Redacción Guayaquil
Recuadro: En la isla
El
presidente Rafael Correa llegó a Puná por segunda vez. La primera
fue en 2008. En esta ocasión destacó que la población carece de
servicios básicos.
Un grupo de estudiantes realizó una comparsa de
los punáes y le entregó una concha asada denominada localmente pata
de burra.
Puná tiene 22 comunas. Se ubica a 40 millas náuticas de Guayaquil,
más cerca está la parroquia Posorja.
--------
El
ambiente en la Isla Puná, en el Golfo de Guayaquil, cambió ayer. Las
calles polvorientas de la comuna Campo Alegre se llenaron de miembros
de las Fuerzas Armadas, personal de seguridad presidencial y
funcionarios públicos.
Esa población está ubicada a 30 minutos
del Bloque 4, donde está el campamento de la estatal de petróleos de
Venezuela (Pdvsa). En esta zona hay un proceso de exploración y
explotación del gas del Golfo, con una inversión de USD 32 millones.
La
expectativa de los puneños se centró en la visita del presidente
Rafael Correa, quien dialogaría con ellos. Por eso, desde las 09:00,
Wilmer Torres, dirigente de Campo Alegre, vistió de saco y corbata. El
sábado anterior, junto a otros 25 comuneros de la zona, impidieron el
paso del camión que llevaba el taladro para la exploración del gas. Fue
una medida de presión para que el Presidente se comprometa con obras
básicas: salud, educación y construcción de vías, dijo Torres a los
medios.
Ese día participaron en su mayoría habitantes de Campo
Alegre. Pero la falta de agua, vías, escuelas y centros médicos se vive
en toda la isla, una parroquia rural de Guayaquil. Los pobladores se
sienten incomunicados. Llegar hasta allá toma un promedio de más de
tres horas por tierra y mar, saliendo desde Guayaquil.
Desde
el puerto de Posorja salen lanchas rápidas que conducen hasta la comuna
Bellavista, en 25 minutos. Al desembarcar hay camionetas que conducen
a las comunas cercanas Campo Alegre, Cauchiche, Río Hondo, Agua Piedra,
entre otras que conforman la isla, de 13 000 habitantes. Aquellas
son las más cercanas a la planta de trabajo de la estatal venezolana.
El recorrido toma 30 minutos en un camino casi desértica, sin vías
ni iluminación. Quince minutos antes de llegar a Campo Alegre, un par
de tractores trabaja para abrir caminos.
Ya en esa comuna,
los habitantes esperaban a Correa con un pliego de peticiones que se
resumen en 33 convenios. Entre ellos el acceso al agua potable,
escuelas, centros de salud y electricidad. Pero hasta ese lugar también
llegaron pescadores del cantón Balao (Guayas) y del balneario de
Jambelí (El Oro).
Sirena Jurado, habitante de Balao, mostró su
preocupación por una posible contaminación de las aguas. El 90% de la
población se dedica a la pesca. Ellos también participaron de la toma
del taladro el fin de semana. Según Jurado, el Gobierno no les
consultó sobre la exploración de gas y quieren conocer más del
proyecto.
Pero según Pedro Piedra, de la Secretaría de Pueblos
y Movimientos, la socialización del tema se realizó desde abril en las
comunas más cercanas al Bloque 4, entre ellas Campo Alegre y Río
Hondo. Ellos conocen del estudio de impacto ambiental que se realizó,
dijo. Pedro Jiménez, morador de la isla Puná, cree que debe existir un
acuerdo con el Presidente para que se dé trabajo en el campamento a los
habitantes de la zona.
Mientras eso ocurría a una distancia de
30 minutos vía terrestre, en Río Hondo, Correa llegó en helicóptero
desde Guayaquil. A las 10:15 se reunió en privado con
los técnicos de Pdvsa; el embajador de Venezuela, Óscar Navas; los
ministros Gustavo Jalk y Galo Borja. Luego colocó un seguro a la
torre de perforación, de 60 metros, que estaba previsto observar vía
satélite el sábado pasado, durante la visita del presidente venezolano
Hugo Chávez.
Allí también lo esperaban moradores de Río
Hondo, quienes se mostraron a favor del proyecto. Tres horas después,
Correa llegó a las 13:00 a Campo Alegre, donde había una tarima y
regalos de los comuneros. Anunció que los protestantes serán
enjuiciados.
Dijo que si se encuentra gas en la isla, el 70%
de los recursos será para Ecuador y el 30% para Pdvsa. Según Correa,
los recursos de la explotación servirán para la construcción de una
termoeléctrica, que dará luz a la isla las 24 horas. En la noche
solo tienen energía de 19:00 a 22:00. Correa también negó un impacto
ambiental en esa zona, porque el taladro de perforación estará a 12 km
de la Costa. Culpó al PSC y a ciertos medios de comunicación, entre
ellos a Teleamazonas, por incidir en la toma del lugar el fin de
semana pasado.
|