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Ex canciller Carrión busca en España
apoyos para el proyecto ITT para dejar el crudo en la tierra
08:58 | Ecuador
confía en que España haga efectivo mediante algún tipo de contribución
su apoyo político al proyecto conservacionista
Yasuní-ITT, que
prevé
evitar la explotación de un importante yacimiento de petróleo en el
país, y se comprometa con esta iniciativa "innovadora, audaz y
revolucionaria".
Madrid, EFE
Ecuador confía en que España haga efectivo mediante algún tipo de
contribución su apoyo político al proyecto conservacionista Yasuní-ITT,
que prevé evitar la explotación de un importante yacimiento de petróleo
en el país, y se comprometa con esta iniciativa "innovadora, audaz y
revolucionaria".
El ex canciller de Ecuador Francisco Carrión, representante personal
del presidente Rafael Correa, se encuentra hoy y mañana en Madrid para
recabar apoyos al proyecto conservacionista Yasuní-ITT.
En una entrevista con la Agencia EFE en Madrid, Carrión explicó que
esta iniciativa es una "manifestación de responsabilidad" por parte de
Ecuador de cara al futuro dirigida a proteger el medio ambiente, evitar
la deforestación y contribuir aunque sea en "pequeña medida a evitar el
deterioro del cambio climático".
Se trata del "Proyecto Yasuní-ITT" encaminado a preservar intactas
el 20 por ciento de las reservas ecuatorianas de petróleo, localizadas
en el yacimiento ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini) en el Parque
Nacional Yasuní, al este del país, y evitar asÍ las emisiones de
dióxido de carbono que su consumo generaría.
Ecuador calcula que si extrajera el crudo que hay en el subsuelo de
Yasuní, un bosque amazónico declarado Patrimonio de la Biosfera por la
Unesco en 1989 que concentra una alta biodiversidad y donde hay grupos
indígenas en aislamiento voluntario, obtendría unos beneficios anuales
de 700 millones de dólares.
Por ello lo que propone Quito es que la comunidad internacional
aporte la mitad de esa cantidad a través de un fideicomiso, es decir
unos 350 millones de dólares al año para evitar esa explotación.
Francisco Carrión señaló que Ecuador trabaja "intensamente" en esa
iniciativa y en la búsqueda de financiación por parte de los gobiernos
del mundo, ya sea por "aportes voluntarios con dinero fresco" a ese
fondo, por grandes corporaciones a través del principio de
responsabilidad social e, incluso, pequeñas contribuciones voluntarias
individuales de ciudadanos.
El destino de ese dinero, continuó, sería la protección de las zonas
ambientales, asÍ como el desarrollo de tecnologías para energías
renovables y una parte para proyectos de desarrollo social.
El mecanismo más novedoso para conseguir recursos destinados a ese
fideicomiso, que actualmente Carrión negocia en la UE, es emitir en su
mercado de carbono bonos o "Certificados de Garantía Yasuní (CGY)" para
evitar la explotación del campo.
El dinero ingresado por la venta de esos bonos se destinaría al
fondo de compensación, que también se nutriría con el canje de deuda
externa bilateral, además de las citadas aportaciones monetarias.
De hecho, Carrión se encuentra de gira por Europa y hoy y mañana en
España para presentar este nuevo mecanismo de bonos que confía pueda ir
"ganando adhesiones".
Este proyecto Yasuní -ITT, apuntó el ex canciller, ya cuenta con el
respaldo político de varios países, principalmente de Alemania, con el
que ya han concretado canje de deuda e incluso aportaciones ya
presupuestadas.
España también ha mostrado su respaldo político y ahora se trata de
definir los mecanismos para que ese apoyo "se haga efectivo".
Tras recordar que España ya ha aportado fondos para la preservación
del Yasuní, Carrión no descartó un canje de deuda y resaltó la
importancia de estudiar esos certificados de garantía, para lo que
estos días mantendrán contactos con el Gobierno español.
"Este mecanismo probablemente pueda ser la forma más viable para que
España pueda aportar y eso significaría que este país lo apoyara dentro
del contexto europeo", aseguró.
Carrión destacó que el Gobierno de Correa es consciente de que esta
iniciativa está "fuera" del Protocolo de Kyoto pero, continuó,
"precisamente esa es la novedad: plantear un proyecto piloto, nuevo,
diferente que nos adelante y avance más allá de Kyoto".
Francisco
Carrión se mostró convencido de que Ecuador puede conseguir ese
respaldo internacional para el proyecto Yasuní-ITT, aunque reconoció
que el "mayor enemigo es el tiempo". "Tenemos que hacerlo pronto y
esperamos pueda hacerse y tener noticias alentadoras en los próximos
meses", añadió.
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