oilwatchlogo
 
Inicio   |   Enlaces   |   Contactar   |   Buscador
Suscríbete al RSS feed o a nuestra lista de correo
 
ECUADOR - Petroecuador y Texaco, frente a frente tras 18 años de gestión Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Ecuador
Martes, 01 de Julio de 2008 05:11
Petroecuador y Texaco, frente a frente tras 18 años de gestión
Ambas firmas  operaron 18 años  los mismos campos.
A diferencia de Texaco, Petroecuador debe lidiar con los errores de  la política petrolera e instalaciones obsoletas.

EL COMERCIO
Redacción Negocios

La petrolera estatal cumple hoy 18 años de haber asumido la operación exclusiva de los campos a cargo de la estadounidense Texaco.

Esta compañía entregó el 37,5% de su participación en la operación que realizó, coincidentemente por 18 años, junto a la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE), entre 1972 y 1990.

Si se comparan ambas fases, Petroecuador registra una producción de 1 156 millones de barriles, un 10%  menos frente a lo producido en el primer período a cargo del consorcio CEPE-Texaco, que fue de  USD 1 270 millones.

Y si se comparan cifras fiscalizadas de la Dirección Nacional de Hidrocarburos, la  producción del último período también fue  menor en un 18% frente al precedente, pues Petroproducción  en 18 años habría generado 971 millones de barriles de crudo.

La primera aclaración que efectúa  Luis Calero, miembro del Foro Petrolero, respecto de estas cifras es que el Estado fue un socio de Texaco, por tanto las ganancias del Fisco por la explotación de los campos de Texaco se debió al porcentaje accionario que el Estado había comprado a ese consorcio, que era del 62,5%. “El Estado era un socio y, como tal, pagaba inversiones y operaciones en el 62,5%”.

Además, el Estado  pagaba a la firma una tasa del 15% por servicios administrativos. Estos elementos deben tomarse en cuenta al  hablar de ganancias, advierte.

 Para Calero, Texaco tenía todas las facilidades financieras y administrativas para operar. Además, no había  las restricciones ambientales que hoy existen. “Lo que no sucede con Petroecuador, que tiene limitaciones burocráticas, financieras y una politización de su gestión. Pese a ello, han existido recursos humanos que  han sacado adelante la producción”, acota.

 Wilson Pástor, quien lideró Petroamazonas, empresa  que se hizo cargo del consorcio CEPE-Texaco en 1990, considera  que ambos períodos no son comparables. “Los campos de Texaco se descubieron  a finales de los sesenta y se explotaron casi 20 años. En campos nuevos se produce  al máximo, pero luego la producción cae”.

En su criterio, Petroecuador básicamente en estos 18 años ha tenido que luchar contra la declinación de campos casi agotados.
Pese a ello, Pástor destaca que  Petroamazonas subió en  13 000 barriles diarios la  producción de esos campos y bajó los costos.
Pero en julio de 1992 Petroamazonas desapareció y su operación pasó a  Petroecuador.

Para el analista Iván Bedoya, Petroamazonas  tenía sistemas de gestión eficientes. “Al pasar a Petroecuador se produce el descalabro que se complicó aún más cuando se le quitó la autonomía financiera en 1994”.

Pástor acota que Texaco  dejó una tecnología limitada. “Texaco no perforó  pozos de  inyección de agua para que  evitar contaminación y hoy ello constituye un limitante de la producción, el sistema de perforación fue solo vertical y no se hicieron  islas de producción que permiten  perforar 20 pozos desde una plataforma...”.

Petroamazonas resurgió hace un par de meses. Esta vez se hará cargo de los campos antes operados por  Occidental, coincidentemente también estará al frente  Pástor. Pero esta vez no quieren que la historia se repita. 

El 1 de agosto próximo se firmará el contrato de servicios con  Petroecuador. “Por la experiencia que ya se tuvo y para que no se repita una fusión inopinada que conduce a bajar la eficiencia de una empresa de mayor nivel”, acotó Pástor.