Quito 3 de marzo del 2008
PONGAMOS
MAS ATENCION A LOS MENSAJES DE LA NATURALEZA
El derrame de crudo
ocurrido en la zona del Reventador el pasado jueves 28 de febrero
ocasionado por la ruptura del SOTE debido a un deslave, no es un
hecho aislado, ya hemos sido testigos en el pasado de eventos
similares siendo el mas grave el derrame e incendio ocasionado por la
ruptura del oleoducto y poliducto debido también a un deslave
ocurrido en Esmeraldas en febrero de 1998 que incluso dejo como saldo
pérdidas humanas.
El mensaje que
podemos obtener de estos hechos es que a pesar de la tecnología
de punta que las empresas petroleras dicen utilizar, existen
fenómenos naturales que irremediablemente causan daños
irreparables en los ecosistemas y en las poblaciones locales. La
tecnología no es perfecta, ante este tipo de hechos naturales
no hay tecnología que resista.
Todos estos derrames
causan un impacto ambiental y social inconmesurable a pesar de que
las autoridades petroleras tratan siempre de minimizar el daño
diciendo que la afectación ambiental a sido mínima o
que ya esta controlada. Lo que las autoridades priorizan siempre es
restituir el transporte de crudo para seguir exportándolo
porque los ingresos económicos del petroleo es lo único
que les importa.
El derrame de mas de
4000 barriles de crudo ocurrido el jueves afectó la Cuenca
alta del Río Coca impidiendo el abastecimiento de agua segura
para las comunidades ubicadas en la rivera del río. El 29 de
febrero en la tarde, la mancha de petróleo llego al sector de
la planta de agua potable de la ciudad de Coca lo que obligó
a cortar el servicio afectando a una población de mas de
30.000 habitantes.
Si tomamos en cuenta que
aunque se realicen trabajos de limpieza, la contaminación que
producen los hidrocarburos, permanece en los ríos,
específicamente en sus lechos, por mucho tiempo es
prácticamente imposible que se vuelva a utilizar sus aguas de
manera inmediata, como ejemplo de esto tenemos que la ciudad de Quito
aun no puede captar el agua de la laguna de Papallacata debido al
derrame ocurrido en el año 2003. Que pasara con la población
de Coca sera tratada con la misma precaución que la de Quito?
Este derrame del
SOTE, así como el ocurrido en enero provocado por las
operaciones de Repsol en el bloque 16 dentro de la Reserva de la
Biósfera Yasuni, nos están anunciando lo que pasaría
si se sigue abriendo la frontera petrolera especialmente si se llega
a explotar el ITT en una zona extremadamente frágil y de
megabiodiversidad como el Parque Nacional Yasuni. Es necesario poner
mas atención en los mensajes que nos esta dando la naturaleza.
Alexandra Almeida
CI 170867325-4
Acción Ecológica
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