No a la explotación de crudo en parques
naturales: Acosta
El
virtual presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, anunció ayer que
promoverá que no exista actividad petrolera en zonas de biodiversidad
en el país.
EL COMERCIO
Redacción Negocios
La
asamblea buscará definir, “de manera fuerte y sólida”, que no exista
explotación petrolera en los parques naturales, anunció ayer el primer
asambleísta de Alianza País, Alberto Acosta.
Ello
garantizará la seguridad de los parques “definidos como tal por la
sociedad”, dijo e invitó, además, a la ciudadanía a ejercer presión
social para lograr esta meta.
Estas declaraciones las hizo
desde Manta por teleconferencia, en la segunda jornada del taller
internacional para analizar el modelo económico para mantener el crudo del campo Ishpingo Tambococha Tiputini
(ITT), en tierra.
Este bloque está en el corazón del área protegida Yasuní.
Tres petroleras más están dentro de esta zona: Petrooriental, al
frente del bloque 17 que ingresa en un 70% en la zona; Petrobras,
con el 30% del bloque 31; y, Repsol en el 16, aunque su bloque
ingresa en una mínima parte.
A título personal, Acosta
cuestionó la entrega de la licencia a Petrobras para operar el bloque
31, y dijo que este tema tendrá que ser discutido por la sociedad.
Por
su parte, el representante del Ministerio de Petróleos, Julio
Cárdenas, quien participó en lugar del ministro (e) José Serrano,
aclaró que la iniciativa de mantener el crudo en tierra en el Yasuní
depende del apoyo externo.
El Estado recibiría un total de USD
7 000 millones en los próximos 20 años, por explotación del ITT. A
valores actuales, con una tasa de descuento del 6% (la transformación
del valor del precio futuro del petróleo al actual) representa USD 4
000 millones.
Por año, y considerando que el Estado asumirá la
mitad de ese dinero, se requerirán USD 350 millones para no explotar
el ITT. Según Cárdenas, esta cifra se calculó a USD 32 por barril y
con una producción diaria de 170 000 barriles de crudo/día.
De
esa cifra, USD 15 por barril irían para costos operativos, inversiones,
impacto ambiental, etc. Y la diferencia sería utilidad para el
Fisco. El precio de referencia de la propuesta es el promedio de los
precios del crudo ecuatoriano de junio de 2006 a junio de 2007.
Dave
Batker, director de la consultora Earth Economics, presentó cifras del
beneficio económico de conservar el Yasuní y costos calculados con
base en metodologías aplicadas en diversos países.
Estos
costos se cuantifican por hectárea y por servicios. Así, entre los
servicios de los ecosistemas están la regulación de gas que se valora
en USD 199 por ha/año, suministro de agua USD 11 por ha/año, USD 11
por recursos medicinales por ha/año, etc. Estas cifras por las 900
hectáreas del Yasuní darían USD 2 037 millones como mínimo en
beneficios económicos por año. “Son recursos no tangibles y por eso no
son considerados importantes, pero beneficiarán a las generaciones
futuras”, acotó Batker.
Carlos Larrea, de la Universidad Andina,
propone que un 30% o más de los recursos que requiere el Estado pudiera
venir de la renegociación de la deuda externa, promoviendo canjes por
conservación. Según un estudio de este centro educativo, el monto que
se pudiera renegociar alcanzaría los USD 520 millones.
Otros datos
El campo Pungarayacu
tiene reservas probadas de 315 millones de barriles. Pero el cálculo se
efectuó con un factor de recobro de reservas de apenas el 7%.
El Ministerio de Petróleos
considera que el factor recobro de crudo para Pungarayacu pudiera
llegar al 25%, con lo cual las reservas sumarían 1 000 millones,
similar al potencial del ITT.
Las reservas del ITT son de 944 millones de barriles
de petróleo, esto es un 25% de las reservas totales del país, 4 170
millones.
Según Carlos Larrea,
de la Universidad Andina, el costo de neutralizar las emisiones del
ITT, para el planeta, alcanzaría un valor presente de USD 2405
millones, que sumado a emisiones por deforestación, el costo
alcanzaría entre USD 2593 y 3 704 millones.