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Nueva York, (Estados Unidos), 24 de septiembre de 2007.- El
Presidente de la República Rafael Correa en el foro de Presidente sobre
Cambio Climático indicó que el Ecuador está dispuesto a grandes
sacrificios, con justicia y creatividad, para contrarrestar el
calentamiento global. La iniciativa del gobierno ecuatoriano de
mantener el crudo del campo petrolero ITT la zona del Yasuni significa
el compromiso de no explotar cerca de 920 millones de barriles de
petróleo y, por tanto, se podrá conservar una de las regiones más
biodiversas del mundo†.
Este Foro que hoy nos congrega es una señal clara de que el
cambio climático dejó de ser una preocupación de iniciados, para pasar
a ser una preocupación al más alto nivel polÃtico. En esa medida, un
compromiso para contrarrestar el cambio climático nos obliga a una
reflexión seria sobre el modelo actual de desarrollo.
El cambio climático no tiene fronteras; sin embargo es
necesario subrayar que su distribución e impactos son inequitativos.
Mientras que un ciudadano medio estadounidense genera 6 toneladas/año
de carbono o un europeo medio cerca 3 toneladas/año, la media mundial
de emisiones de carbono per capita se acerca a 1.3 toneladas anuales,
con una gran asimetrÃa. Una realidad que establece con claridad dónde
residen las mayores responsabilidades en la afectación al medio
ambiente y a la vida del planeta.
Esta situación no pretende desconocer las emisiones incrementales de
algunos paÃses en vÃas de desarrollo sino evidenciar, que el actual
modelo de crecimiento basado en el uso intensivo de combustibles
fósiles y en el sobreconsumo, es un modelo insostenible cuyos
beneficios alcanzan a una minorÃa “privilegiada†de la sociedad
moderna, pero que nos perjudica grandemente a todos.
En los últimos años, los desastres climáticos han costado la vida de
más de 3 millones de personas en el mundo, 800 millones de damnificados
y daños inmediatos que superan los 23.000 millones de dólares. De estos
daños, el 90% han ocurrido en los paÃses en vÃas de desarrollo.
El Ecuador es un paÃs marginal en términos de emisiones (menos
del 1% del total mundial) pero para quien los impactos del cambio
climático podrÃan ocasionar la transformación gradual de los bosques
tropicales por sabanas; el reemplazo de vegetación semiárida por árida;
una significativa pérdida de biodiversidad; el retroceso de los
glaciares y cambios en el régimen de precipitación con potenciales
impactos en la disponibilidad de agua para consumo humano.
Las medidas de adaptación al cambio climático, suponen una
fuerte carga para los presupuestos de los paÃses en desarrollo que
podrÃan ascender a 40.000 millones de dólares, según los estudios de
propio Banco Mundial. No necesitamos créditos para la adaptación, los
cuales aumentarÃan el peso de la deuda externa. Lo que se requiere es
compensación por los daños causados debido a la desproporcionada
cantidad de emisiones, tanto histórica como actual, de los paÃses
industrializados. En otras palabras, la inequidad en el origen y la
distribución de los efectos del calentamiento global no pueden pasar
inadvertidos en este debate sobre cambio climático.
Sin embargo, Ecuador está dispuesto a grandes sacrificios, con
justicia y creatividad, para contrarrestar el calentamiento global. La
iniciativa del gobierno ecuatoriano de mantener el crudo del campo
petrolero ITT en el subsuelo –reserva que se encuentra en una zona
ecológica altamente sensible llamada YasunÃ- significa el compromiso de
no explotar cerca de 920 millones de barriles de petróleo y, por
tanto, se podrá conservar una de las regiones más biodiversas del
mundo. Sin embargo, esto implicará dejar de recibir ingentes
inversiones y cerca de 720 millones de dólares al año, cantidad muy
significativa para un pequeño paÃs de 13 millones de habitantes y
alrededor de 6 millones de pobres. Estamos dispuestos a hacer este
inmenso sacrificio, pero exigiendo corresponsabilidad de la comunidad
internacional y una mÃnima compensación por los bienes ambientales que
generamos y de los cuales se beneficia todo el planeta.
El modelo YasunÃ-ITT que impulsa el gobierno ecuatoriano,
evitará la emisión de alrededor de 111 millones de toneladas de carbono
provenientes de la quema de petróleo. El costo de oportunidad para
Ecuador de no explotar el crudo es por los menos de 10 a 15 dólares por
barril. Sin embargo, Ecuador pide al resto de la Humanidad una
contribución de solamente 5 dólares por barril, para conservar la
biodiversidad, proteger a los pueblos indÃgenas en aislamiento
voluntario que allà habitan y evitar emisiones de dióxido de carbono.
El total de la compensación solicitada al resto de la Humanidad es de
aproximadamente 4,600 millones de dólares. Este serÃa un
extraordinario ejemplo de acción colectiva mundial para reducir el
calentamiento global para beneficio de todo el planeta.
Nuestra propuesta contempla además la creación de un Fondo
Fiduciario YasunÃ-ITT orientado al cumplimiento del Plan Nacional de
Desarrollo que incluye la diversificación de las fuentes de energÃa; el
desarrollo de capacidades e inversiones en eco-turismo y la aplicación
de una agenda integral que comprende salud, educación y remediación
ambiental entre otros.
Además de su sustento técnico y económico, la propuesta
ecuatoriana busca transformar las viejas concepciones de la economÃa y
el concepto del valor. En el sistema de mercado el único valor posible
es el valor de cambio, el precio. El proyecto YasunÃ-ITT se basa
sobretodo en el reconocimiento de los valores de uso y servicio, de los
valores no crematÃsticos de la seguridad ambiental y el mantenimiento
de la diversidad planetaria. Se trata de inaugurar una nueva lógica
económica para el siglo XXI, donde se compense la generación de valor,
no solamente la generación de mercancÃas.
Por primera vez un paÃs petrolero, el Ecuador, donde un tercio
de los recursos del Estado dependen de la explotación de dicho recurso,
renuncia a estos ingresos por el bienestar de toda la humanidad e
invita al mundo a sumarse a este esfuerzo a través de una justa
compensación, para que juntos sentemos las bases de una civilización
más humana y más justa.
Muchas Gracias
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