Redacción Política y EFE
El gobierno de Rafael Correa aproxima su mirada a la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba),
como vía de integración regional.
La
visita que cumple desde anoche el presidente venezolano, Hugo Chávez,
es parte del acercamiento del Ecuador al Alba, que es uno de los cuatro
objetivos del proyecto bolivariano del socialismo del siglo XXI de
Caracas.
Según
el analista venezolano Alberto Garrido, las otras metas son la
construcción de un “nuevo” Mercosur, dar vida a la Unión de Naciones
Sudamericanas y fortalecer las alianzas de Venezuela en América del
Sur y en el Caribe.
Todos esos objetivos tienen como sostén la construcción de un eje
energético, basado en el potencial petrolero venezolano.
De
ahí que Alberto Garrido señala que el convenio que Chávez y Correa
suscriben hoy, para la construcción de una refinería en Manabí, es
parte del direccionamiento de Ecuador al Alba. “Ese proceso está
madurando... hay líneas de manifestación de que Correa quiere
sumarse”.
Desde el Gobierno ecuatoriano hay distintas interpretaciones sobre el acuerdo energético que se suscribe hoy.
Galo
Chiriboga, ministro de Petróleos, sostiene que puede constituirse en
un impulso para la integración energética regional, que es uno de los
postulados del Alba. En cambio, en una entrevista en Radio Quito, el
vicecanciller Rafael Paredes se esmeró ayer por aclarar que la visita
de Chávez a Quito no significa una dependencia a la política exterior
venezolana. Prueba de ello, dijo el diplomático, es que tampoco se
puede llamar dependencia a las visitas y acuerdos registrados estas dos
últimas semanas.
Sin embargo, los convenios energéticos
suscritos con Venezuela durante los seis meses del gobierno con
Correa dejan en evidencia la cercanía del Ecuador al ALBA, que es
formada por Cuba, Bolivia, Nicaragua, Haití e Irán.
Este
último como observador. Es más, mientras los convenios con Caracas se
han traducido en resultados concretos, los tratados con otros países
se han dilatado. Un ejemplo es Chile. El lunes, luego de reunirse con
su par Michelle Bachelet, Correa dijo que hay que hacer “ajustes”
al acuerdo de asociación bilateral, que está en camino desde
finales del 2004.
¿Cuáles son los resultados tangibles de la
alianza con Caracas? El intercambio de crudo por derivados y la
importación preferencial de 20 000 toneladas de urea, que se canaliza a
los pequeños agricultores por un valor de USD 10. Incluso, Carlos
Vallejo, ministro de Agricultura, informó ayer que en las próximas
semanas llegará un nuevo embarque con el fertilizante. En este
contexto también se incluye la decisión de Venezuela de enviar
aviones para ayudar a los perjudicados de Air Madrid. Según los
discursos de Chávez, esta es la cooperación “entre el sur” que
abandera el Alba.
Otro elemento clave que ha evidenciado la
proximidad del Ecuador con esa propuesta de integración fue la visita
que realizó la semana pasada a Quito el viceministro iraní de Asuntos
Económicos, Alireza Sheikh Attar.
Según la agencia iraní Irma,
la presencia de Alireza Sheikh Attar fue el puntapié inicial para
“poner en marcha programas comerciales, industriales, agrícolas y
energéticos”. Los hechos apuntan a que la presencia del Viceministro
iraní en Ecuador estuvo conectada con las visitas de la semana
anterior a Cuba y a Venezuela del ministro Comercio de Irán, Mehdi
Ghazanfari. De hecho, según la agencia Irna, uno de pedidos de
Venezuela a Irán fue que sea sede de una feria del bloque del Alba,
donde se expondrán productos de Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Hatí y
Cuba.
Para el analista Alberto Garrido, “no es casual este
acercamiento de Irán a Ecuador”. La razón: Irán es parte del Alba como
país observador, cuyo objetivo es establecer un mercado independiente
frente a mercados clásicos, como el TLC existente entre Estados
Unidos, Canadá y México.
De ahí que el gobierno de Correa poco a
poco acerca su mirada al proyecto de integración de Chávez, quien en
la presente visita procura aumentar su nivel de influencia en el
Ecuador.
De hecho, hoy está prevista la inauguración en Quito
de una oficina del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela
(Bandes). De esta forma, Bandes será la segunda entidad estatal
venezolana que funciona en Ecuador, pues la sucursal de la petrolera
Pdvsa atiende en el edificio de la Flacso. Además, durante su visita a
Buenos Aires, Chávez renovó su interés por comprar bonos de deuda
externa al Ecuador.
En el actual contexto regional, la línea de
Chávez ha entrado en una “disputa sorda”, con el presidente brasileño
Lula, quien tiene otra idea de la integración regional. La diferencia
entre ambas está en sus conceptos. Mientras Chávez privilegia al
petróleo como base de la integración, Lula vende su idea de los
biocombustibles, que busca reducir los costos del crudo.
A la
luz de estos hechos, el analista brasileño Carlos Lopes dijo a EFE que
entre ambos presidentes “hay una pelea sorda por espacios y la
imposición de modelos”, en la que ambos esgrimen “sus combustibles”.
Chávez “impone presencia y liderazgo con el dinero del petróleo y tiene
un área de influencia en Bolivia, Ecuador y en Argentina” (ver
infografía).
Apoyo a la asamblea
Hugo Chávez llegó
a Quito a las 21:25 y fue recibido por su aliado y amigo, Rafael
Correa. En códigos diplomáticos, el Canciller suele recibir a un
Mandatario visitante, pero anoche no se cumplió.
Las primeras
palabras de Chávez fueron para apoyar a Correa y al proceso
constituyente que lidera . “Con coraje y valentía sin límite está
conduciendo a la redención al pueblo ecuatoriano”, declaró, en alusión
a la asamblea.
Hoy se espera que Ecuador dé
una respuesta sobre su adhesión al Alba. En abril, la canciller
María Fernanda Espinosa declaró que el Ecuador analiza esa
posibilidad. “Es un espacio de integración interesante”, dijo antes de
representar al país en los Juegos Deportivos del Alba.