09:30 | Corte
federal de Nueva York deja en manos de juez ecuatoriano caso Texaco
Quito, EFE
Una corte federal de Nueva York dejó en
manos de un juez de Ecuador la resolución del "caso Texaco", en el que
miles de indígenas y colonos amazónicos han demandado a esa petrolera
estadounidense por daños a su salud y a la naturaleza de la región,
informó hoy el Frente de Defensa de la Amazonía.
El presidente del Frente, Luis Yanza,
que coordina a los demandantes, dijo en Quito que "la resolución de
ayer de la Corte Federal del Sur de Nueva York deja que el caso se
resuelva en la Corte Superior de Nueva Loja", capital de la provincia
amazónica ecuatoriana de Sucumbíos.
"Texaco quería que las posibles
indemnizaciones del caso las pagase el Estado ecuatoriano, lo que esta
decisión descarta y deja en una situación muy delicada a Texaco",
agregó Yanza, que recordó que la petrolera estadounidense había pedido
un arbitraje en EE.UU. para evitar la jurisdicción judicial de Ecuador.
Además, Texaco pretendía acogerse a un
acuerdo con el Estado ecuatoriano para que fuese este el que se
responsabilizase de posibles pagos de indemnizaciones en caso de una
derrota judicial, lo que le ha sido negado por la Corte Federal de
Nueva York, agregó Yanza.
"Que la Corte de Nueva Loja haga lo que
tiene que hacer y dicte sentencia, que es lo que queremos", recalcó
Yanza, que ha acusado en reiteradas ocasiones a Texaco de prolongar con
artimañas judiciales el caso para evitar una condena.
Unos 30 000 indígenas y colonos de la
Amazonia ecuatoriana reclaman unos 6 000 millones de dólares en
compensaciones a Texaco por daños a la salud de las poblaciones y a la
naturaleza de la zona, donde esa compañía explotó los recursos
petroleros entre 1964 y 1990.
Los demandantes acusan a la petrolera de
haber vertido millones de litros de residuos petroleros y productos
químicos venenosos en la zona que explotaba, lo que consideran que es
el origen de numerosas enfermedades e incluso de la desaparición de dos
grupos indígenas del área y graves daños a otras comunidades.
Texaco, que posteriormente fue comprada
por la también petrolera estadounidense Chevron, ha negado su culpa en
la contaminación de la zona, ha asegurado que tras acabar sus
operaciones hizo una limpieza eficaz y ha recordado que, tras ello,
firmó un acuerdo con el Gobierno de Ecuador que la eximía de
responsabilidades.
Además, en diversos comunicados,
Chevron-Texaco ha recordado que en esa zona operó tras su marcha la
empresa estatal ecuatoriana Petroecuador, a la que achaca un historial
de contaminación y responsabiliza de la situación.
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