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El
comercio. 26
abril 2007. Quito – Ecuador
(http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=106076&id_seccion=8)
El Yasuni cuenta
con mas apoyos
El
Gobierno de
Noruega fue uno de los primeros en anunciar sus
intenciones
de
adherirse a la gran cruzada verde. El gran objetivo es
evitar
la
explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní (PNY),
asentado
entre
Napo y Pastaza.
Noruega
se
pronunció a través de su viceministro de Relaciones
Exteriores,
Raymond Johansen, durante su visita a Ecuador.
A
este propósito
se suma ya casi un centenar de interesados:
Greenpeace
España, Oxford, Amigos de la Tierra, las alemanas Volt e
Intermont...
Según
Lucy Ruiz,
subsecretaria de Protección Ambiental del Ministerio
de
Energía y Minas,
varios países de la Unión Europea también han
mostrado
su
interés. Incluso, Johansen se comprometió a plantear la
posibilidad
ante
el Parlamento de su país. La propuesta es conservar
el
crudo en el
subsuelo del bloque Ishpingo-Tambococha-Tiputini
(ITT),
incrustado
en el norte del Parque Yasuní . Sus defensores
dicen
que se
trata de la mayor reserva de biósfera que tiene el país.
Los
científicos
del Fondo para la Vida Silvestre le declararon una de
las
200 áreas más
importantes del planeta para ser protegida. En
la
zona
intangible (71 por ciento del territorio) aún superviven las
culturas
tagaeri
y taromenani, en aislamiento voluntario.
Según
la
ambientalista Esperanza Martínez, una de las impulsoras de
la
iniciativa,
hasta el momento se apuntaron a la lista de interesados
alrededor
de 100
gobiernos, organizaciones internacionales y personas
en
particular.
Se
intentará
involucrar al ambientalista estadounidense Al Gore. La
cruzada
está
liderada por ecologistas como Édgar Isch, Rodolfo
Rendón
y Yolanda
Kakabadse (ex ministros del Ambiente), los
ministros
de
Energía y Minas, Alberto Acosta, y Ambiente, Ana
Albán.
La
iniciativa es única y consiste en hacer una contraoferta
frente
a lo que
Ecuador pudiera percibir si explota el crudo en el
PNY.
Todavía no
está definido el monto real. Acosta calcula que la
explotación
del
crudo significaría ingresos entre 500 millones y 700
millones
de
dólares anuales. “El país recibiría un 50 por ciento”.
Carlos
Larrea, catedrático
de la Universidad Andina y encargado de
preparar
la
propuesta económica ambientalista, habla de que los
ingresos
no
superarían los 350 millones de dólares. El presidente
Rafael
Correa
insistió en varias ocasiones, que la primera opción es no
tocar
el ITT,
pero a cambio el país deberá recibir al menos el 50 por
ciento
de esos
montos. Según Albán, existe el compromiso del Banco
Interamericano
de
Desarrollo (BID) para entregar dinero que
permitirá
contratar un equipo de consultores que determine los
ingresos
para
Ecuador.
Tres
grandes
placas, colocadas en sitios estratégicos de Quito,
Guayaquil
y
Cuenca, se convertirán en el estandarte. Allí se
impregnarán
los
nombres de quienes aporten a la causa, comprando
barriles
de crudo
que se quedarán represados. También recibirán
certificados
de
las adquisiciones, a través de fideicomisos. Según
Lucy
Ruiz,
servirá como un estímulo para los grandes contribuyentes
internacionales.
Yolanda Kakabadse cree que por tratarse de montos
muy
altos esos
recursos no vendrían de gobiernos y ONG
internacionales.
“Ese dinero está en el sector productivo y por eso es
la
negociación”.
Entrevista Bill Twist Pte. The
Pachamama-EE.UU.
La
propuesta sí
cala en EE.UU.
¿A
qué se debe el
interés por el Yasuní y? ¿Qué apoyo dará
su
organización?
Conocemos
los
lineamientos generales y sabemos que la intención es
conservar
el
petróleo en el subsuelo. Los estadounidenses estamos
muy
preocupados
por el cambio climático y somos conscientes de que
no
hay necesidad
de quemar más combustibles fósiles. Por eso
queremos
apoyar
iniciativas para conservar los territorios de alta
biodiversidad.
¿El
apoyo sería
financiero?
Sí.
Nuestra
organización está dispuesta a poner algo de recursos. Es
importante
buscar
aliados en la sociedad civil y otras organizaciones
interesadas
en
aportar financieramente a la conservación.
¿Se trataría de
aportes individuales o de gobiernos?
De
ambos lados,
aunque en muchos casos es más fácil conseguir
apoyo
de
filántropos, porque la gente está muy inconforme con la
política
ambientalista de EE.UU.
Algunos plantean
que se requiere alrededor de USD 500
millones
al año,
¿será posible sumar esa cantidad?
Se
dice que es
entre 350 y 500 millones, pero hay que analizar para
entrar
en
negociaciones. Lo cierto es que involucraremos a los
individuos,
organizaciones y países grandes. Lo ideal es que Ecuador
presente
su
oferta hacia fuera para alcanzar alianzas económicas y
políticas
favorables.
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