Redacción Negocios
El
ministro de Energía, Alberto Acosta, presentó ayer los cuatro
convenios suscritos en materia petrolera con Venezuela, durante la I
Cumbre Energética .
Los dos primeros establecen la realización de un estudio de
cuantificación y certificación de las reservas de los yacimientos Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT), así como del
bloque 5 en el campo Ayacucho, ubicado en la franja del Orinoco.
190 mil
Hectáreas tiene el campo petrolero ITT ubicado en la Amazonia
El tercer convenio es un memorando de
entendimiento para el suministro de gas licuado de petróleo. Mientras
que el último permite a la venezolana Pdvsa y a Petroecuador participar
en la explotación conjunta de ambos yacimientos. Además, se contempla
la ejecución de otros proyectos, como la rehabilitación de la Refinería
de Esmeraldas y la construcción de un nuevo complejo de refinación
en Manabí.
La propuesta venezolana se ajusta a la visión integral del Ministerio
del ramo, pues incluye la explotación delcrudo
del ITT y su posterior refinación. No obstante, aclaró que no pretende
casarse con ninguna propuesta “hasta no terminar el análisis jurídico
sobre el mecanismo que se utilizará para su desarrollo”. Agregó que
está pendiente también la opción de que la estatal ecuatoriana, con
recursos propios, explote el campo.
No obstante, el
funcionario reiteró que el desarrollo de ese yacimiento solo procederá
en caso de que no se consigan los recursos de la comunidad
internacional para mantener las reservas en tierra. Según él, esta
alternativa es la primera opción del Régimen.
De su lado, el presidente de Petroecuador,
Carlos Pareja, prefirió no pronunciarse sobre el tema, en cumplimiento
a una disposición directa de Acosta.
Antes
de iniciar la explotación del ITT, Energía deberá resolver dos temas
pendientes. El primero se relaciona con el estudio ambiental del campo
que concluiría en noviembre próximo. “Estamos con tres semanas de
atraso
porque Petroecuador no concreta todavía los términos de
referencia de los estudios de impacto ambiental que solicitamos”,
señaló.
Paralelamente, el Ministerio deberá definir el marco
jurídico para el desarrollo del campo. Esto porque tanto una alianza
estratégica como una licitación plantean dificultades en materia legal.
El titular del ramo reconoció que una alianza estratégica solo
se aplica con empresas estatales y para obras específicas en materia
petrolera.
El jurista petrolero Luis Calero considera que
esta figura es inviable para el desarrollo del ITT. “Un
pronunciamiento del Procurador General del Estado de mayo de 2004
indica que la exploración de hidrocarburos no puede hacerse mediante
convenios de alianzas estratégicas”.
La licitación también
amerita un análisis jurídico para definir el mecanismo contractual para
explotar el ITT, según Acosta. Esto porque las actuales figuras
legales como contratos de participación y de prestación de servicios
solo se aplican para exploración de campos. Este “no es el caso del
ITT, pues se trata de un bloque con reservas probadas”.
De allí
que el titular de Energía no descarta con pedir un pronunciamiento a
la Procuraduría, o desempolvar la Ley 9809 que planteaba la figura de
gestión compartida. Este marco legal fue declarado inconstitucional,
pues planteaba una participación estatal de apenas el 40 por ciento.
Para
el analista petrolero Iván Bedoya, una salida a este entramado legal
es convocar a una licitación para conformar una sociedad mixta, “que
es una opción empresarial que consta en la Ley de Hidrocarburos”.
Las opciones
El
crudo estará represado en tierra siempre y cuando la comunidad
internacional entregue al menos la mitad de los recursos que se
generarían si se opta por la explotación del petróleo.
La
empresa estatal podría desarrollar el campo ITT con sus propios
recursos, pues cuenta con un equipo multidisciplinario que ha
trabajado en este tema.
La búsqueda de alianzas
estratégicas con empresas estatales; o bien una licitación
internacional con la participación de empresas estatales y privadas de
probada capacidad técnica.