brasil-ecuador 05-04-2007
terra.com
Lula y Correa defienden etanol como combustible
limpio y creador de empleos
Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da
Silva, y Ecuador, Rafael Correa, firmaron hoy 16 acuerdos bilaterales,
con énfasis en los biocombustibles, y defendieron al etanol como una
'alternativa limpia' y generadora de empleos.
El jefe de Estado del país andino hizo su primera
visita oficial a Brasil desde que está en el poder y se mostró en
perfecta sintonía con Lula respecto a la producción de biocombustibles,
que tienen en el líder brasileño a uno de sus mayores impulsores en el
mundo.
Lula dijo que, con los acuerdos firmados hoy, Ecuador
y Brasil se disponen a 'afrontar el desafío de cambiar la matriz
energética' del mundo, para adoptar 'una energía limpia y generadora de
empleo'.
Explicó que Brasil cooperará en un 'intenso programa
para incorporar el biodiesel a la matriz energética ecuatoriana' y
también en otros proyectos para el desarrollo de etanol en ese país
andino.
En una rueda de prensa posterior a su entrevista con
Lula, Correa rebatió las críticas que han recibido el etanol en
particular, y los biocombustibles en general, de líderes como el cubano
Fidel Castro o el venezolano Hugo Chávez, quienes consideran que estos
carburantes son elaborados con alimentos que necesitan millones de
personas.
'Respeto mucho todos los criterios vertidos al
respecto, pero, por el contrario, hay otros criterios que dicen que el
etanol y los biocombustibles son mucho más amigables para el medio
ambiente', apuntó Correa.
Sostuvo que 'el etanol es una gran oportunidad' y que
'Ecuador debe prepararse para una economía no petrolera', porque 'el
petróleo en un rato se acaba' y esa realidad convierte a los
biocombustibles en 'un camino necesario'.
Según el líder ecuatoriano, los biocombustibles
'reactivan el sector agrícola y generan trabajo en el campo', un asunto
del mayor interés en Ecuador, que tiene 'vastas tierras susceptibles de
ser sembradas con caña de azúcar', indicó sobre uno de los productos
básicos para el etanol.
En el área energética, las estatales Petrobras y
Petroecuador firmaron además un acuerdo en torno al 'Proyecto ITT', de
desarrollo y producción de los campos Ishpingo-Tiputini-Tambococha, en
un bloque vecino a otro donde ya opera la empresa brasileña.
Sin embargo, esos yacimientos se sitúan en una
sensible zona de la Amazonía, por lo que Correa explicó que 'la primera
opción' de Ecuador es negociar 'compensaciones' de la comunidad
internacional para 'dejar ese petróleo donde está'.
Correa señaló que el proyecto ITT puede rendir para
Ecuador unos 700 millones de dólares anuales, pero dijo estar dispuesto
a dejarlo de lado si la comunidad internacional compensa al país con,
al menos, un 50 por ciento de ese monto.
De no ser así, explicó que el proyecto será
ejecutado, aunque se convertirá en 'un modelo de cuidado ambiental'
para el mundo.
Correa también destacó un acuerdo con Brasil para
desarrollar un sistema de hidrovías y carreteras entre el puerto
ecuatoriano de Manta y la ciudad brasileña de Manaos, en el corazón de
la Amazonía.
Ese proyecto, que puede recibir financiación de
Brasil por el orden de los 400 millones de dólares, daría a la primera
economía suramericana una puerta de salida al Pacífico, mientras que
Ecuador obtendría una vía hacia el Atlántico.
En relación a ese proyecto, ambos gobiernos
decidieron crear una comisión, que se reunirá por primera vez dentro de
quince días en Quito, a fin de establecer concretamente las necesidades
financieras de las obras y sus plazos.
Los otros convenios firmados hoy establecen marcos de
cooperación en agricultura, salud, turismo, combate de plagas en la
Amazonía, televisión digital, asuntos diplomáticos, tecnología de
información, gobierno electrónico y erradicación del trabajo infantil.
Según Correa, con estos acuerdos, se ha dado 'un paso
más en la integración entre Brasil y Ecuador, pero también un paso más
hacia la integración latinoamericana', pues estos convenios redundarán
en beneficios para todos los países de la región.
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