|
INCUMPLIMIENTO
DE PETROLERAS Y VIOLENCIA DE LAS FUERZAS ARMADAS PONE EN RIESGO LOS
DERECHOS
HUMANOS DE LA
POBLACIÓN DE ORELLANA
Ecuador. Francisco de
Orellana Enero 8 de 2007
Durante la Asamblea
Bi-Provincial celebrada el día 14 de Diciembre de 2006
en la ciudad de Francisco de Orellana, se acordó dar un plazo a las
compañías
petroleras extranjeras y al gobierno nacional hasta el día 20 de dicho
mes para
que comenzarán a asfaltar la vía a San José de Guayusa, con los
recursos
existentes en el Fideicomiso creado para este fin; este fue uno de los
logros
de la
Asamblea Bi-Provincial en la paralización de Agosto de
2.005; en dicha
ocasión el compromiso de las compañías petroleras transnacionales con la Asamblea
Bi-Provincial
fue asfaltar 260
kilómetros de vía, 130 en Orellana y 130 en
Sucumbíos.
Estos 130
kilómetros
de asfalto se distribuyeron entre las diferentes parroquias de cada
provincia,
para que el asfaltado llegue al menos a todas las cabeceras
parroquiales. Esos
son los tramos que hoy exigen los manifestantes. Después de año y medio
de
espera, estando los recursos para iniciar esta obra, después de dar
plazo sin
ningún resultado, las comunidades en el mes de diciembre y hasta la
fecha se
vieron abocadas a organizar una medida de hecho que consiste en el
cierre del
acceso a la mina de lastre que existe en la parroquia Huayusa y el
cierre de la
vía que conduce de la ciudad de Francisco de Orellana a Lago Agrio a la
altura
del puente del río Coca. Esta carretera es ampliamente transitada y es
el ingreso
principal a la ciudad de Francisco de Orellana.
De
otro lado se ha celebrado una asamblea en la parroquia San Carlos
(Cantón Joya
de los Sachas), donde también esta comprometido y sin realizar el
asfaltado
hacia la cabecera parroquial. Los asistentes han manifestado que
plegaran la
medida de Hecho de los Habitantes de la parroquia Huayusa como mecanismo de reclamo por el
incumplimiento en el inicio de las obras.
Aunque
la medida se ha desarrollado de manera pacifica para el día martes 2 de
enero de
2007 miembros de la Policía Nacional, pertenecientes a la
estación de policía de
San Sebastián del Coca hostigaron con bombas de gas lacrimógeno a los
manifestantes de la parroquia Huayusa, quienes se encontraban en la
vía. En
estos hechos resultaron heridos varios habitantes de la zona y la
motocicleta
de uno de ellos fue decomisada por miembros de la Fuerza Publica.
A
la fecha con esta medida de hecho se ha solidarizado la población de la
parroquia
Dayuma, quienes desde el día 5 de enero de 2007 iniciaron una medida de
hecho
que consiste en el cierre de vías la altura de la Y del Pindo y el
Kilómetro 14 de la vía
Auca.
Para
el día 6 de enero de 2007, hacia las 16H00 un grupo de miembros de las
Fuerzas
Armadas llegan a la zona desplazados en vehículos y de manera inmediata
han
disparado bombas de gas lacrimógeno y balas de goma contra la población
que
pacíficamente se encontraba en el cierre de la vía.
De
este hecho varias niños resultaron asfixiados y algunas personas
resultaron
heridas al intentar refugiarse de los impactos de las bombas de gas;
entre los
heridos se cuenta al señor Eduardo Anangonó y Fernando Peñaherrea.
En estos mismos hechos fueron
detenidos hacia las 4:30 PM, nuevamente
por miembros de las Fuerzas Armadas dos civiles, habitantes de la
comunidad. Estas
personas fueron llevadas a la Estación Auca Central propiedad de la
compañía Petrolera
Petroproducción, permaneciendo allí por más de media hora y
posteriormente
fueron trasladados a los calabozos de la
policía nacional de la ciudad de francisco de Orellana hacia las 8:00
PM. Estas
personas responden a los nombres de: IPOLITO GONZÁLEZ y GUILLERMO
SOLEDIZPA.
quienes fueron puestos en libertad hacia las 12:15 PM a través de un
recurso de
Habeas Corpus presentado por el Comité de Derechos Humanos de Orellana
en el
cual se argumentaba la incompetencia de las Fuerzas Armadas para la
detención
de Civiles y por ende la arbitrariedad de dicha detención.
Vale
la pena recordar que este tipo de Violaciones a los Derechos Humanos
cometidas
por miembros de las Fuerzas Armadas Ecuatorianas es reiterativo;
quedando
demostrado con estos hechos y con la detención de los señores Wilman
Jiménez,
Alfonso Cango, Diositeo Cuenta, entre otros.
Posteriormente,
este mismo
día en la noche, los enfrentamientos tuvieron lugar en la Comunidad del
Pindo. Las
Fuerzas Armadas querían desalojar a toda costa a los manifestantes,
para ello
usaron un gran número de efectivos, asimismo fueron lanzadas contra la
población grandes cantidades de bombas de gas y balas de goma.
Desde
el día 8 de enero de 2007 se encuentra cerrada la vía Francisco de
Orellana –
Lago Agrio a la altura del balneario Yana Yacu por los pobladores de
las
comunidades que habitan la entrada al río Pucuna quienes han plegado el
paro
que se desarrolla en Guayusa y Dayuma.
Hacia
las 12 del medio dia el presidente de la Junta Parroquial
de Dayuma,
señor Jhon Rosero denuncio que un grupo de aproximadamente 16 militares
se
encontraban patrullando la cabecera parroquial y preguntando a varios
habitantes
por el paradero del mencionado presidente; posteriormente por un par de
horas
rodearon la oficina de la Junta Parroquial donde el señor Rosero
se encontraba
laborando. Hacia las 4:00 PM un grupo de 6 Militares han llegado al
domicilio
del señor Rosero ubicado en la Vía Pindo y han
preguntado a los moradores por este.
El
señor Rosero argumenta que estos hechos de hostigamiento buscan
amedrentarlo y
disuadir a la comunidad de su determinación de mantener la medida de
hecho.
Una vez más, el
incumplimiento
de las compañías petroleras transnacionales a los acuerdos firmados,
propicia
que se genere situaciones de violencia contra la población civil. Entre
tanto
las Fuerzas Armadas siguen violando flagrantemente los Derechos Humanos
consagrados en la
Constitución
de la Republica
al detener a civiles y al implementar altos niveles de violencia contra
la
población y a favor de la protección de los intereses de las compañías
petroleras.
Se
adjuntan las resoluciones que nos han llegado de las parroquias de
Guayusa y
del Sur de Orellana.
Firma de responsabilidad:
COMITÉ DE
DERECHOS
HUMANOS DE ORELLANA
|