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COLOMBIA - PIEDEMONTE EN PELIGRO Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Colombia
Miércoles, 06 de Febrero de 2013 00:01

Revista Orinoco

Los impactos de las explotaciones petroleras en el piedemonte no dan tregua, la sísmica ha generado derrumbes en Acacias, Cumaral y Guamal, reiteradas quejan siguen teniendo oídos sordos de las instituciones gubernamentales que insisten en promover la locomotora minera por todo el país, lo que al parecer no ha entendido la sociedad metense es que en el futuro del piedemonte se juega el agua para toda la región.

Comunidades campesinas, autoridades locales de los diferentes municipios y mesas de trabajo como la Mesa Hídrica y la Mesa Minero energética hace algunos meses vienen alertando sobre los impactos desmedidos de la industria petrolera en este territorio, alertas que develan las debilidades estructurales de las instituciones y políticas ambientales del país.
¿Por qué las petroleras exploran en el piedemonte? La historia de la explotación petrolera en Colombia, ha demostrado que en el Piedemonte hay un alto grado de prospección. Por ejemplo: Cusiana y Cupiagua en Casanare, al igual que Caño Limón en Arauca y los bloques en Cabuyaro y Barranca han sido baluartes de la explotación petrolera para el país y han estado muy cerca al piedemonte de la cordillera oriental.
Esto se explica, porque en el proceso de levantamiento de la Cordillera Oriental se originaron fallas geológicas que localizan las trampas estructurales o estratigráficas donde se encuentra el crudo.

Imagen 1: Perfil Cuenca Llanos (Imagenes van como adjunto de archivos)

 

¿Qué hace el piedemonte tan especial? El piedemonte, por ser refugio de humedad contiene un alto grado de biodiversidad y en el caso del Departamento del Meta su importancia radica en que sirve como zona de amortiguación de paramos, que en este caso son el Parque Nacional de Chingaza-en Cumaral - y el Parque Nacional del Sumapaz- Acacias, Guamal y Cubarral.
Si bien es cierto, las transformaciones en el uso de suelo en el piedemonte han sido significativos su importancia ecológica es vital si tenemos en cuenta la densidad de nacimientos de agua que allí se originan y que terminan siendo afluente de los ríos de la región, además de proveer servicios ecosistémicos a las comunidades del territorio como lo son los diferentes acueductos veredas que se encuentran en peligro, como lo es el caso de la plataforma Lorito en Guamal.
Pero además de estas razones naturales que derivan de su superficie, la característica fundamental es que esta zona es de recarga de acuíferos, para entender ello, es necesario explicar el ciclo del agua en la llanura colombiana.

Figura 2: Ciclo del agua.
Los ríos que atraviesan la llanura colombiana, en su gran mayoría nacen en la Cordillera oriental- la más joven del país- en donde por las lluvias se generan arroyos, ríos y manantiales en las fallas geológicas que se originaron en la formación del sistema montañoso. Pero el agua superficial que vemos en los cuerpos de agua solo es el 30% del agua que existe, donde el restante 70% son aguas subterráneas.
La llanura colombiana es una gran reserva de agua subterránea dulce, esas aguas subterráneas alimentan los acuíferos mediante la porosidad de las estructuras geológicas, que son compuestas por rocas poco consolidadas. Esta cadena montañosa tiene un alto grado de sismicidad por lo que además esta zona es catalogado como de amenaza alta para la remoción de masa. Esas condiciones configuran el hidrodinamismo de la llanura colombiana que viene siendo estudiada entre otros por Oscar Vanegas, del Centro de Altos Estudios Minero energéticos de la Universidad Industrial de Santander.
Cuando se realiza la sísmica se hacen detonaciones, que en terrenos poco consolidados pueden originar deslizamientos recurrentes, que pueden agravarse cuando no se siguen las medidas ambientales correspondientes como la profundidad y la distancia horizontal entre las detonaciones, las distancias de tolerancia frente a los cuerpos de agua o simplemente no restauran los pozos.
En especial, este territorio en términos hidrogeológicos es fundamental, como lo demuestra la Linea Base de la zona Central liderada por el Humbolt
Algunas alternativas pueden ser la intervención articulada vía Planes de Ordenamiento Territorial de todos los municipios que componen el piedemonte y que hoy se encuentran amenazados, la Corte constitucional mediante la Sentencia C-339-02 señala por ejemplo que las zonas de minería restringida son: Dentro del perímetro urbano de las ciudades o poblados, señalado por los acuerdos municipales adoptados de conformidad con las normas legales sobre régimen municipal siempre que se entienda que incluye las normas ambientales nacionales, regionales y municipales, en concordancia con el Plan de Ordenamiento Territorial. Este instrumento jurídico fue el que Bogotá dio un paso adelante en prohibir la minería en toda la Sabana.
Otra necesidad es fortalecer los sistemas de información ambiental, y profundizar necesariamente sobre el conocimiento de la región; se sabe muy poco de las características de los características biofísicas de la llanura colombiana, en especial de las aguas subterráneas, los Planes de Ordenamiento y Manejo de Cuenca siguen sin despegar y este gran vacío institucional existente en la CAR, la Gerencia Ambiental y las Secretarias de Medio ambiente facilita que en el "despelote" entre cualquier empresa y actué sin reparo. Ese grado de articulación interinstitucional facilitaría las condiciones para formular la posibilidad de establecer esta área como zona de reserva regional.
Estas acciones acompañadas de movilización social, los habitantes de esta región son guardianes de la vida y el agua de todos los llaneros, defensores del territorio con una tarea fundamental si tenemos en cuenta que además de la explotación petrolera, también vienen algunos títulos mineros y megaproyectos hidroeléctricos en esta zona.