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COLOMBIA - En busca de más gas Imprimir E-mail
Petróleo en Latinoamerica - Colombia
Miércoles, 23 de Noviembre de 2011 09:00

¿Hidrocarburos no convencionales en Colombia?

El nuevo director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Orlando Cabrales Segovia, ha anunciado el inicio de los preparativos y el prelanzamiento de la Ronda Colombia 2012. Resulta especialmente interesante notar que serán adjudicadas áreas con potencial de "hidrocarburos no-convencionales". Aunque esa categoría incluye, entre otros, metano en capas de carbón e hidratos de metano, presumimos que el doctor Cabrales se refería a los abundantes hidrocarburos no-convencionales que están en boga, principalmente el "shale gas" y en menor escala el "shale oil", o sea gas y petróleo de esquistos (conocidos en el argot petrolero como lutitas). Los esquistos negros contienen material orgánico y a ciertas condiciones de temperatura y presión se fragmentan, formando gas natural. El gas natural suele deslizarse a través del esquisto formando depósitos convencionales de ese hidrocarburo. Pero la baja permeabilidad de la roca bloquea el paso del gas en grandes cantidades, las cuales son absorbidas por la arcilla del esquisto dando lugar al shale gas (gas de lutitas).

Las lutitas son estratos arcillosos que aparecen intercalados con las areniscas en la columna litológica de la corteza terrestre. Aunque contienen poros, en las lutitas a diferencia de las areniscas esos poros no tienen interconectividad. Durante años se sabía de la presencia de gas en lutitas, pero no había tecnología adecuada para una explotación comercial. Estados Unidos fue el pionero en la investigación de la extracción rentable de ese gas. En 1970 su Departamento de Energía formalizó acuerdos con empresas privadas para el desarrollo tecnológico que con los años convirtió el gas de lutitas en la alternativa rentable y comercial que es hoy en día.

La evolución tecnológica de la fracturación hidráulica de los yacimientos, mediante el bombeo a altas presiones de agua con arena y aditivos químicos especiales, le ha imprimido viabilidad técnica y económica a la producción de esas acumulaciones. Como resultado, las reservas y la producción de gas natural en Estados Unidos han aumentado significativamente. Existen en ese país reservas probadas de gas de lutitas de 2.000 TPC (trillones de pies cúbicos) y se estima que podrían existir hasta unos 27.000 TPC. Podría haber una cantidad similar en China, además de grandes cantidades en Europa y Rusia. Estas cifras han cambiado marcadamente el mundo del gas natural. A manera de referencia, las reservas mundiales de gas convencional son de 6.000 TPC. Muchas petroleras internacionales han pagado inmensas sumas por propiedades con abundante gas de lutitas. Sin embargo, han ido en rápido aumento las preocupaciones ambientales. Se acusa a la explotación de ese gas de contaminar los acuíferos superficiales, pero eso no tiene fundamento. Un trabajo bien hecho de fracturación en un pozo no presenta riesgo de contaminación. Los problemas que han creado la mala imagen han tenido que ver con la disposición irresponsable de las aguas utilizadas en la fracturación, cosa que se puede reglamentar adecuadamente.

La EPA (Agencia de Protección Ambiental) de Estados Unidos adelanta un estudio de dichos riesgos a ser concluido a principios de 2014, el cual definirá esa reglamentación. Otro estudio de la EPA identificó las áreas con potencialidad de gas de lutitas. Aunque las mayores posibilidades están en Norteamérica, en el centro-sur de Suramérica (principalmente en Argentina y Brasil) y en Europa, el estudio indica posibilidades de 19 TPC en el oriente de Colombia y 11 TPC en el Occidente de Venezuela. Muy acertada resulta la decisión de la ANH de incluir en la Ronda 2012 áreas con posibilidades de gas de lutitas, en especial cuando se toma en cuenta que las reservas convencionales de gas en Colombia son de 5,4 TCF, una cifra importante pero relativamente modesta.

 

FUENTE: El Espectador