EL TIEMPO, BOGOTA
Lunes, 16 de junio 2008
Auge petrolero generaría que industria se concentre en
hidrocarburos y abandone otras actividades
Así
lo manifestó la presidenta de Asobancaria, Maria Mercedes Cuellar, al
explicar que "eso es lo que en el pasado llamábamos enfermedad
holandesa".
La alarma fue lanzada en la pasada Convención Bancaria.
Según
Cuéllar, presidenta de Asobancaria y quien habló en representación del
gremio, para evitar el riesgo es necesario revivir el Fondo de
Estabilización Petrolera (Faep), -que quedó inoperante tras la
democratización de la empresa- y agilizar el desmonte de los subsidios
a los combustibles.
La reflexión de los bancos se originó en su
preocupación por el crecimiento de la inflación, el cual está siendo
combatido solo con medidas que atañen directamente al sector
financiero: tasas de interés y encajes.
"Es interesante notar
que a pesar de la fuerte desaceleración del crédito, la inflación no
cede. Cuando se adoptó el encaje marginal hace un año, esta era de 6,2
por ciento y a mayo pasado fue de 6,39 por ciento. No queremos
señalar, por supuesto, que las medidas adoptadas eran innecesarias,
sino más bien que existen otros elementos, distintos a la
disponibilidad de crédito, que están influyendo sobre los precios",
precisó Cuellar.
La dirigente gremial advirtió además que si las
medidas de encaje marginal no son eliminadas, pronto llevarán a que el
crédito crezca menos que el PIB nominal, lo que afectaría la
financiación del sector real e induciría a una caída de la actividad
productiva mayor a la deseada. "Por ello le planteamos al Emisor el
desmonte paulatino del encaje marginal", aseguró.
Así mismo,
Cuéllar dijo que los bancos están dispuestos a ofrecer las cuentas de
bajo valor, que están destinadas para los pobres y que el Gobierno
autorizó hace más de dos meses, pero que para esto requieren que el
Banco de la República le dé un trato preferencial al encaje de esas
cuentas, dado su bajo impacto monetario. Así mismo, pidieron que se
simplifiquen los requerimientos de lavado de activos para la apertura
de dichas cuentas.
"Estas modificaciones mejorarían el
equilibrio entre los costos y beneficios de abrir esas cuentas, y sin
duda le darían un impulso a la bancarización", insistió.
Temor por reforma financiera
A
los reparos que tienen los bancos frente a la propuesta de la reforma
financiera que busca darle más dientes al defensor del cliente y
cambiar su esquema de selección, se suma una nueva preocupación, que
tiene que ver con la propuesta de fijar en la ley una tasa de interés
máxima para préstamos de vivienda en UVR más 9 puntos, al tiempo que se
obligarían a los bancos a colocar como mínimo el 5 por ciento de su
cartera en esa modalidad de crédito.
Para Asobancaria esta idea
sería nociva, pues se reduciría el apetito de los bancos en ese tipo de
préstamos, reduciría el estímulo a la entrada de nuevos jugadores y
generaría costos adicionales que tendrían que ser asumidos por los
usuarios de créditos comerciales y de consumo.
CARTAGENA
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