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TRIBUNAL DE JUSTICIA CLIMICA
Octubre 18 y 19 de 2007
Bogotá - Colombia
VEREDICTO DEL JURADO.
Preámbulo:
Siguiendo
los principios de la justicia ambiental que es justicia para con los
seres humanos y que reconoce dignidad a la naturaleza; el jurado del
Tribunal de Justicia Climática, dando prueba de su idoneidad ética y
sentido de responsabilidad social y ambiental, y
Considerando que:
1.
Las
alteraciones que vive actualmente el planeta, manifestadas en el
aumento de la intensidad y la frecuencia de los huracanes, el deshielo
de las llamadas “nieves perpetuas”, los incendios forestales
espontáneos, los cambios en el régimen de lluvias, las alteraciones en
las corrientes marinas y los vientos, son todas indicadores
contundentes de los efectos que el cambio climático genera, y de las
amenazas a las que estamos expuestos los habitantes del planeta;
2.
Hay
efectos especialmente dramáticos en pérdidas de vidas humanas, de
las que son ejemplos el huracán Mitch que en 1998 en Centro América
dejó 10 mil muertos, las inundaciones en Venezuela que en el año 1999
dejaron 25 mil muerto y el huracán que en el año 2000 en India dejó 30
mil muertos.
3.
Las
relaciones colonialistas inicuas se imponen sobre la humanidad trayendo
efectos ambientales y climáticos que exacerban la violencia, y alejan a
la humanidad de las posibilidades de vivir con justicia, en lugares
pequeños, con salud, educación, agua, energía y construyendo sustentabilidad.
4.
La
tierra en millones de años ha tenido periodos de calentamiento y
diversas transformaciones geofísicas, que en los últimos años, después
de la revolución industrial, ha excedido todo pico histórico de CO2;
y entendiendo que el cambio climático es un fenómeno antrópico, frente
a cuyas consecuencias imprevisibles y de alta incertidumbre, lo más
acertado que han podido decir los científicos, como los acusadores
afirman, es que “estamos entrando en territorio desconocido”.
5.
El
cambio climático y el cataclismo que está provocando se origina
principalmente en un excesivo consumo de combustibles fósiles,
particularmente por las elites del mundo y los países del norte; y que
en los reportes científicos señalan como principales causas del cambio
climático: el uso de la energía de fuentes fósiles, principalmente
con modalidades de trasporte ineficientes; los cambios del uso del
suelo ocasionados por la deforestación, los monocultivos y el uso
indiscriminado de agroquímicos -que aumentarán con los agrocombustibles-;
las emisiones industriales y, en menor medida, las
emisiones naturales y domésticas.
6.
Frente
a la responsabilidad compartida y diferenciada, ha de reconocerse que
han sido las elites enriquecidas quienes más han incentivado el Cambio
Climático a través de sus formas de vida consumistas y modelos de
desarrollo y acumulación económica depredadores. Razón por la cual
puede decirse que la responsabilidad mayor es de quienes más consumen,
acumulan y dilapidan la naturaleza y las riquezas, y que los impactos
son sentidos en mayor medida por los más vulnerables. Por ejemplo, los
huracanes y las inundaciones siempre golpean en mayor medida a los más
vulnerables, que son los más pobres. En este sentido es que se habla de
injusticia ambiental.
7.
Se
promueven instituciones e instrumentos multilaterales y bilaterales que
favorecen la expansión económica y el control estratégico del
patrimonio ambiental por parte de los países del norte, de las grandes
corporaciones trasnacionales y las elites nacionales subordinadas. Los
beneficios y control de estos procesos se concentran en las
Corporaciones Trasnacionales y para ello se valen de instrumentos como la
OMC, las IFIS, las ECAS que favorecen sus intereses.
8.
Ejemplos
resonantes son el tratado entre Europa y la Comunidad Andina
y los tratados de comercio entre Estados Unidos y los países de América
del Sur, que
buscan asegurar estratégicamente al Norte la disposición bienes y
servicios que fluirán especialmente desde el Sur y que demandan altos
consumos energéticos y fomentan la producción de agrocombustibles para
satisfacer principalmente su consumismo.
9.
Además
del poder económico, las CTN y sus socios subordinados fomentan la
manipulación mediática, la maquinización de las subjetividades y el
control ideológico y político. Estas relaciones son la fuente de la
violencia oculta, la que se realiza también contra el ambiente, que nos
sume en esta profunda crisis y amenza acabar con la vida tal y como la
conocemos. Son la CTN que con su irracionalidad y conducta
“casi criminal”, atentan contra la salud y la vida del ambiente y la
humanidad.
10.
Algunos
gobiernos aprueban leyes y políticas que favorecen a las compañías
trasnacionales y sus socios subordinados, sacrificando la soberanía de
las naciones, eximiéndoles de responsabilidades fiscales,
desarticulando y desmantelando las normas y las instituciones
ambientales para favorecer la explotación del patrimonio, privatizando
las empresas públicas, desmantelando la seguridad social y erosionando
la estabilidad y los derechos de los trabajadores.
11.
No
obstante todos estos problemas y las amenazas que se ciernen sobre las
comunidades y sociedades locales, hay un sinnúmero de experiencias de
resistencias y de construcción de sostenibilidad que son pilares para
una sociedad justa. Para enfrentar las causas y los causantes del
cataclismo climático los movimientos sociales, las organizaciones
ancestrales de las comunidades afrodescendientes e indígenas, estamos
reconociéndonos como víctimas del cambio climático y emprendemos
procesos de reflexión y articulación que nos permiten esclarecer las
causas y actuar mancomunadamente para enfrentarlas. Entre
estos mecanismos pedagógicos y políticos resaltan los Tribunales
del Cambio Climático
que se constituyen en un método para hacer relevantes las denuncias y
elevar las voces casi siempre silenciadas de las víctimas.
En razón a los argumentos presentados por la defensa y por la
fiscalía,
El jurado recomienda
al juez sentenciar a los causantes del cambio climático local y global
a reconocer y resarcir la deuda ecológica y social, a restaurar las
áreas destruidas, a respetar la soberanía de los pueblos, reconocer el
derecho que tienen las comunidades al consentimiento previo, libre e
informado, a reconocer los derechos políticos sociales y culturales de
los pueblos, a pagar los impuestos evadidos, a cerrar los procesos
contaminantes, a respetar las culturas tradicionales que poseen
estrategias más adaptativas, a redistribuir la riqueza y los
ecosistemas, y los condena a calentarse en los infiernos. Y deshacer el
infierno en que han convertido al mundo.
El jurado recomienda además:
1.
Promover y fortalecer la articulación de las organizaciones
comunitarias, populares y ambientalistas para que de manera solidaria,
conozcan, estudien y respondan oportunamente frente a las causas y
causantes que alteran el clima y los ecosistemas localmente y
planetariamente.
2. Crear grupos de monitoreo y seguimiento de los cambios
climáticos locales y de los efectos del cambio climático global.
3.
Crear un sistema de información y alerta temprana, comunitario y
nacional, que permita monitorear la presencia, expansión y… de los
monocultivos de palma aceitera y otros.
4. Convocar la solidaridad internacional y construir y
fortalecer redes de afectados y victimas del cambio climático.
5. Fomentar la sustentabilidad con
una cultura adaptativa, solidaria, que incorpore los valores de las
comunidades que han resistido y nos heredan esos conocimientos y
prácticas que pueden hacer Otro Mundo Posible.
El
jurado estuvo constituido por representantes de las comunidades de
campesinos, indígenas, afrodescendientes, académicos y ambientalistas.
El juez y moderador del tribunal fue un representante del PCN
.
La
fiscalía y La defensa estuvo a cargo de delegados de organizaciones del
todo el país que fungieron esos roles de manera respetuosa y profunda,
esgrimiendo argumentos y contraargumentos, pruebas y reflexiones, todo
ello con un resultado de concienciación para todos quienes nos
hicimos presentes.
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