Reenviado
a petición del cabildo Cerro Tijeras
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
NO
TODO ESTÁDICHO
Altamira,
septiembre 6 de 2007
Nos
aseguraron hasta el cansancio que con ese mar de petróleo
navegaríamos en la gloria. Y lo creimos. Entonces explotaron
Caño Limón lo que significó para el pueblo
indígena Guahibo su destrucción. Alcolismo,
prostitución, violencia y desarraigo. Hoy, veinticinco años
después, el Guahibo está herido, Caño Limón
se agota y el desarrollo que nos auguraron fue una falacia.
Luego
afirmaron que con la represa terminarían los desbordamietos
del Sinú; con estos argumentos construyeron Urrá que
anegó también al pueblo Embera Katio. Les quitaron el
pescado, asesinaron a Kimy, a Lucindo, los desplazaron. Hoy, seis
años después, el Sinú rebosó la presa
llevando a la miseria a miles de pescadores y campesinos que
perdieron todo cuanto tenían.
Ahora
nos afirman que es importante explotar los minerales
resguardados por los Embera en el Cerro Sagrado de Careperro; nos
insisten en la necesidad de desviar el ría Ovejas para
alimentar la hidroeléctrica de Salvajina aunque el precio sea
destrozar a las comunidades; nos manifiestan la urgencia de explotar
el crudo acumulado en territorio Uwa; el carbón en territorio
Waiu.
Descalifican
nuestras voces diciendo que “unos pocos”
no pueden oponerse al bienestar de la mayoría, sin embargo
vemos que los frutos de ese prometido desarrollo se queda, ahora si,
en unos “muy pocos”.
Somos
los más y ellos los menos, tenemos otro significado
de desarrollo, creemos que progreso no es sinónimo de
ultrajar, de atropellar.
Somos
Nasa, somos zenú, coreguajes, afros, gitanos, blancos,
mestizos. Olemos a tierra, a mar, a sal, a esperanza, a noche, a
desvelo. Vestimos harapos, faldones, taparabos, mantas, guayucos.
Somos los más y ellos los menos.
CABILDO INDÍGENA CERRO
TIJERAS