Ecopetrol y Repsol se asocian para
invertir en territorio U´wa
Redacción
Actualidad Étnica
Bogotá,
15/12/2006. De acuerdo con el
gobierno colombiano, la exploración
de los bloques Sirirí y Catleya ubicados en los Departamentos de
Arauca, Santander, Norte de Santander y Boyacá, es
uno de los proyectos petroleros más importantes del país. La
participación de Repsol en este proyecto ha sido definida en convenio
con ECOPETROL. El "bloque Sirirí es 100 por ciento de ECOPETROL, (OXY
lo devolvió en mayo de 2002). El bloque Catleya también
será operado en su totalidad por la empresa petrolera colombiana. En
este bloque se ha suscrito un contrato de riesgo compartido (CRC) entre
ECOPETROL y la
compañía Repsol”. Según la empresa el objetivo
es lograr que los riesgos de la inversión sean compartidos. Para dar
cumplimiento a la ley, el Estado ha adelantado el proceso de Consulta
Previa, tal y como lo señala el Convenio 169 de la OIT.
¿Con
quiénes consulta el gobierno?
La Dirección de Etnias
del Ministerio del Interior y de Justicia de acuerdo con su mandato,
convocó a 42
comunidades indígenas y afrodescendientes para cursar la consulta
previa. Entre los años 2004 y 2006 esta oficina realizó interlocución
con dos organizaciones U´wa: Ascatidar y AsoU´wa.
Según
la Dirección de Etnias, a pesar de constituirse en un modelo de
consulta previa, pues tanto el Estado como la empresa hicieron uso de
todos los recursos disponibles para desarrollar las diversas fases que
ésta involucra, las autoridades tradicionales de Arauca organizadas en
Ascatidar, luego de cursar todo el proceso dijeron No a la explotación
petrolera.
Por otro lado, Asou´wa,
entidad que agrupa a los indígenas de Santander,
Norte de Santander y Boyacá,
el día 12 de octubre de 2006 expresó su negativa a la realización de la
Consulta Previa, es decir, a hacer uso del mecanismo legal vigente,
argumentando que la consulta previa ha sido asumida por el gobierno
colombiano como una etapa de negociación de impactos, más no como
espacio de decisión sobre la ejecución o no de los proyectos.
Adicionalmente la organización indígena afirmó que el Convenio 169 de
la OIT no excluye o prohíbe el derecho al veto de los mismos y
reivindicó el reconocimiento de las preexistencias reconocidas en el
artículo 332 de la Constitución Política. En este sentido el caso de
Asou´wa se constituye en un debate de carácter fundamentalmente
jurídico que, aunque recoge su argumento tradicional de “el petróleo es
la sangre de la madre tierra”, plantea la discusión el terreno de las
leyes y su interpretación.
En
la década pasada, este pueblo integrado por mas de 5.000 personas,
interpuso una demanda al Estado colombiano ante la Corte Interamericana
de Derechos Humanos por los abusos cometidos por la multinacional Oxy y
el Estado en su territorio; hoy la demanda se encuentra suspendida
gracias a la intervención de la Comisión OEA - Harvard, que dió una
serie de recomendaciones al Estado colombiano para proceder con este
pueblo indígena.
Ante
la complejidad del caso, el entonces Ministro del Interior y
Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, consultó al Consejo de Estado y
éste conceptuó que “la negativa expresada por las comunidades indígenas
a un determinado proyecto o su reiterada voluntad de no participar en
un proceso de consulta previa, no constituyen un elemento suficiente
para impedir el desarrollo de un proyecto de exploración sísmica u
otros similares, necesarios para atender el interés general.” Es decir,
que el Estado colombiano en nombre del interés general de la población
colombiana está en potestad de tomar las medidas necesarias para
garantizar que se lleven a cabo los proyectos que considere
pertinentes, dentro de la normativa nacional e internacional.
¿Por qué
es una prioridad extraer petróleo?
El Estado colombiano y la
empresa estatal en proceso de privatización, ECOPETROL enmarcan su
accionar en el Plan de Desarrollo del Presidente
Álvaro Uribe Vélez 2006 –2010, cuyas estrategias principales en materia
económica son: producción de hidrocarburos concentrada fundamentalmente
en tres pasos: 1. Promover el fortalecimiento comercial en mercados
internacionales del sector minero de alto valor agregado, como la industria del carbón,
y la producción de petróleo y sus derivados. 2. Desarrollar una
agresiva política petrolera para poder adicionar 1.500 millones de
barriles de reserva antes del 2010 con altos incentivos y participación del
capital privado y de ECOPETROL. 3. Establecer un marco
adecuado para explotar todos los yacimientos”.
La
exportación de petróleo garantiza el ingreso al país de mas de
$13.650,5 millones de dólares al año, sin embargo el accionar de la
empresa no se limita a la producción de hidrocarburos y, reconociendo
las dificultades de la zona por la presencia de actores armados, la
sensibilidad ecológica, las altas tasas de violencia socio política, la
ubicación estratégica como corredor de armas y drogas en la frontera,
así como el alto nivel de necesidades básicas insatisfechas de la
población, ECOPETROL viene discutiendo la posibilidad de un plan de desarrollo
regional del Sarare a 30 años.
En
estos términos, a través de la inyección de capital propio y
extranjero, la compañía buscará impulsar una Consejería Especial para la región del Sarare
e incentivar los programas de desarrollo locales, y articular todos los
niveles de gobierno
para que a través de un documento COMPES se consolide
la acción en cinco departamentos y siete municipios, con la inversión social que
es discrecional luego de distribuir las ganancias en gastos
administrativos, regalías, utilidades e impuestos.
¿Qué hacer?
Si el pueblo U’wa de los
departamentos de Boyacá, Santander y Norte de
Santander insiste en decir NO a la consulta previa y no al proyecto
petrolero, ¿qué hacer? Al respecto, ECOPETROL ha planteado que “el
propósito de la consulta es que el gobierno, la empresa y la comunidad
estudien juntos los impactos de la exploración de recursos naturales en
su territorio y que tomen concertadamente las mejores decisiones sobre
las medidas que se deben adoptar para que el proyecto se pueda realizar
sin desmedro de la integridad cultural, social y económica
de la comunidad indígena, como lo ordena la Constitución Política. En
tal sentido, los beneficios tanto para la comunidad indígena, el resto
de los colombianos como para el Gobierno, son razón suficiente para
haber tomado la decisión de realizar estos proyectos de interés general
de la nación, los cuales serán desarrollados respetando los derechos del Pueblo
U’ Wa”.
Las
condiciones legales están establecidas, los argumentos de las
partes expuestos. Está en manos de todos los involucrados y de todos
los colombianos abstenerse de repetir la historia U´was – OXY, o la
vergonzosa historia de Caño Limón.
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