Comenzó Audiencia petrolera en Arauca
Redacción
Actualidad Étnica
Bogotá,
11/12/2006. Hoy
se inicia en Saravena (Arauca) la Audiencia preliminar del Tribunal
Permanente de los Pueblos, sesión Colombia, reabriendo el debate sobre
el accionar de las petroleras Repsol, Oxy y BP en el país. Se abordarán
entre otros temas los impactos
ambientales y el riesgo de etnocidio de pueblos indígenas tales como
U´wa, Yarigüíes, Cofanes, Sionas, Guahibos y Motilón Barí.
Esta
audiencia, convocada por las organizaciones sociales, está basada en
los “tribunales de opinión” originados en el juzgamiento de crímenes de
lesa humanidad y liderados por el Consejo de la Fundación Internacional
Lelio Basso. En ella, se pondrá a disposición de los 130 miembros del
tribunal la información concerniente a la violación de derechos
humanos, la extracción indebida de recursos naturales y el apoyo en
modalidades de guerra sucia o terrorismo de Estado. Adicionalmente, se
hará énfasis en los impactos de la explotación petrolera en la región,
lo que evidenciará la tensión existente entre el marco legal vigente en
el que se amparan las empresas y el Estado para llevar a la explotación
de hidrocarburos y la resistencia indígena que reivindica la defensa
del territorio ancestral.
¿Por qué
en Arauca?
Porque
en este departamento la explotación petrolera ha sido muy fuerte. En el
caso de Caño Limón, se han generado impactos devastadores sobre el
pueblo indígena Guahíbo, afectando la pesca que es su principal
actividad económica y cultural. En este departamento, las grandes sumas
de dinero generadas por explotación de hidrocarburos, hasta el momento
no se han traducido en infraestructura, ni en condiciones de bienestar
para la mayoría de la población de la región del Sarare.
A
esto se suma el conflicto con el pueblo U´wa, que desde hace más de una
década, ha planteado nuevos retos a las relaciones entre las empresas
petroleras y pueblos indígenas. Los indígenas U´wa de Arauca, agrupados
en Ascatidar, adelantaron entre 2004 y 2006 un proceso de Consulta
Previa para la exploración y explotación petrolera en su territorio, al
cual finalmente se opusieron. En la década pasada, sus hermanos U´wa de
Santander, Norte de Santander y Boyacá, agrupados en AsoU´wa,
rechazaron la presencia de la multinacional Oxy y actualmente han hecho
lo propio con la empresa estatal Ecopetrol, que se encuentra en proceso
de privatización. Su caso es particularmente relevante pues no
solamente se han opuesto a la explotación petrolera en su territorio,
sino que le han dicho “No” al uso del mecanismo de Consulta Previa, que
el Convenio 169 de la OIT prevé para estos casos.
A
pesar de estas consideraciones y según el marco legal vigente, la
empresa Ecopetrol estaría autorizada para reiniciar actividades en el
pozo Gibraltar, pues éste se encuentra fuera del resguardo constituido
legalmente. Así lo hizo el pasado 1 de noviembre, motivando un
pronunciamiento de la comunidad que solicitaba a la empresa retirarse
de la zona y expresaba el temor a la militarización de su territorio
ancestral, pues esto podría convertir a la población civil en objetivo
militar de las FARC y el ELN que operan en la zona.
¿Explotar
o no explotar?
Un argumento
importante del Estado para insistir en la actividad petrolera es que al
parecer ésta se constituye en una de las principales alternativas para
el desarrollo del país; según el DANE para el primer semestre de 2006
“las exportaciones del país se incrementaron en 15,2% al compararlas
con las realizadas en el mismo período de 2005. (…) Este resultado
obedece, fundamentalmente, al incremento del 16,4% en las exportaciones
de productos tradicionales, atribuible a las mayores ventas de petróleo
y sus derivados”. Ecopetrol afirma que las
reservas de hidrocarburos de Colombia son de alrededor de 1.500
millones de barriles, las cuales podrán mantener el consumo interno
sólo hasta el 2011. En ese sentido, se hace urgente adicionar nuevas
reservas que puedan mantener el consumo nacional más allá de esa fecha
y que permitan exportar excedentes de hidrocarburos que le generen
recursos a la nación.
Sin
embargo la Directora del Centro de Estudios Latinoamericanos de la
Universidad de Stanford, Terry Karl, ha sostenido que “los países
exportadores de petróleo se encuentran en crisis: Contrario a haber
resuelto el descontento social y generado un desarrollo económico
sostenido, acompañado de estabilización política, los países
exportadores de petróleo en muchas partes del mundo se encuentran en
graves crisis económicas y políticas”. También afirma que las “áreas
de perforación petrolera sufren de mayor inflación, desempleo crónico,
aumento en la prostitución y el crimen, flujos de inmigrantes y mayor
violencia que sus contrapartes no petroleras. Más importante aún, la
explotación petrolera trae consigo una creciente militarización y una
enorme destrucción del medio ambiente”.
Es
en este contexto, el Tribunal Permanente de los Pueblos, como entidad
de la sociedad civil, realizará en Arauca una audiencia donde revisará
la evidencia presentada y posteriormente emitirá una resolución acerca
de la responsabilidad de las multinacionales, que han generado impactos
ambientales y culturales nocivos, así como violaciones de derechos
humanos. Uno de los aspectos a juzgar es el cumplimiento de las
disposiciones legales, entre ellos la aplicación de la Consulta Previa.
Según
fuentes de la Dirección de Etnias del Ministerio del Interior y de
Justicia, en Colombia se han realizado con éxito 40 procesos de
Consulta Previa, solamente en dos casos la respuesta ha sido
negativa, precisamente en los desarrollados con los indígenas U´wa.
Según el gobierno, hay toda la disposición para continuar con
esta interlocución, sin embargo para este pueblo
indígena dicha continuidad es incierta porque los resultados en la
realización de los derechos humanos comprendidos integralmente son un
indicador del compromiso estatal, y es allí precisamente donde el
Estado colombiano ha sido claramente insuficiente; así lo
evidencian los diversos informes del sistema de Naciones Unidas y las
demandas interpuestas ante instancias internacionales.
Hasta
ahora, el debate se ha centrado entre el sí y el no a la exploración y
explotación de hidrocarburos en territorios indígenas. El Estado
colombiano insiste en la necesidad de explotar petróleo para mejorar la
inversión social, pero los pueblos indígenas insisten en los efectos
negativos para sus comunidades, haciendo un fuerte énfasis en la
defensa del territorio y de los recursos naturales. Sin embargo, hay
experiencias internacionales que hoy sitúan la discusión en el campo
del acceso y del control de los beneficios, y evidencian que el
problema no es si se explotan o no los recursos naturales,
sino cómo, para qué y para quiénes son los excedentes de dicha
actividad.
En
el caso de Bolivia, los indígenas Guaraníes lograron un acuerdo para
financiar su Plan de Desarrollo local con dineros de la Repsol YPF. Sin
embargo, esta alternativa de solución del conflicto parece de difícil
aplicación en Colombia debido a: 1. En Bolivia los indígenas son
mayoría poblacional y cuentan con un presidente igualmente indígena,
por lo cual gozan de garantías para el
cumplimiento por parte de la empresa, así como para la protección
integral de sus derechos. 2. Los 13,5
millones de USD que serán entregados en el lapso de 20 años, serán
utilizados para financiar su propio Plan de Desarrollo Guaraní, y los
recursos serán administrados por los propios indígenas en
reconocimiento a forma de gobierno y
autonomía. 3. Actualmente Bolivia realiza una modificación a su marco
normativo, que otorga particular reconocimiento a los pueblos indígenas
y, finalmente, Bolivia carece de un conflicto armado interno, razón por
la cual la población indígena no es víctima de ataques por parte de
grupos ilegales con intereses geoestratégicos en sus territorios.
En
este sentido, cabe la pregunta: ¿Es posible que el Estado colombiano
asuma una posición de garante de los derechos, intereses y autonomía de
los pueblos indígenas, que entregue los excedentes de la explotación
petrolera realizada en territorios indígenas a las autoridades
indígenas, para que sean éstas quienes administren los recursos en la
realización de sus Planes de Vida?
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