Brasil ante el desafío de la riqueza petrolera
Publicado el : 1 de septiembre 2009 - 1:52 de la tarde | Por Mario de
Freitas
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este lunes
al Congreso brasileño cuatro propuestas para la reglamentación de la
explotación de yacimientos petroleros descubiertos en el fondo marino,
frente a los Estados del sureste brasileño. Lula declaró que las nuevas
reglas de explotación del petróleo significarán “un nuevo día de
independencia”.
"La premisa es que el petróleo y el gas pertenecen al Estado, es decir
pertenecen a todo el pueblo brasileño", declaró Lula en un gran acto en
Brasilia al que acudieron gobernadores, ministros, parlamentarios y
empresarios.
Los proyectos incluyen el cambio del sistema de explotación por el
régimen de producción compartida; la creación de una nueva empresa
estatal, Petrosal, para administrar las reservas; la creación de un
fondo al que serán destinados los recursos y la capitalización de
Petrobrás.
El nuevo marco legal promete fortalecer la presencia del Estado en el
área petrolera, considerada "estratégica" para el desarrollo. Lula
afirmó que "con toda seguridad, el 'presal' convertirá a Brasil en uno
de los países con las mayores reservas de petróleo del mundo". Si se
confirman las previsiones, Brasil pasaría a contar con unas reservas
cercanas a 100.000 millones de barriles, cantidad que sólo poseen
Venezuela, Arabia Saudita, Canadá, Irán, Iraq los Emiratos Árabes
Unidos, Kuwait y Rusia.
Exigencias de los gobernadores
El domingo pasado, en una cena de cinco horas que terminó después de
medianoche, el presidente Lula negoció con los gobernadores de los
Estados de Sao Paulo, Río de Janeiro y Espíritu Santo, un plazo para la
discusión de los proyectos en el Congreso. Los gobernadores pedían un
tiempo largo, suficiente para analizar todos los detalles de la nueva
legislación petrolera.
No obstante, el lunes el mandatario pidió al Congreso que trate al tema
con máxima urgencia. Esto significa que las propuestas deberán ser
discutidas y aprobadas en 90 días. Tanto la oposición como los
gobernadores aliados a Lula consideran este plazo muy corto.
Lula pretende que la discusión se cierre rápidamente y los proyectos se
aprueben antes de fin año. De esta manera podría salir al frente la
superministra Dilma Rousseff, favorita de Lula para ser la candidata a
la presidencia por el Partido de los Trabajadores.
Tanto el gobierno como la oposición están preparando sus posiciones y
sus candidatos para las elecciones de octubre del próximo año, en las
que Lula da Silva no podrá participar, por haber ocupado ya dos veces
el cargo presidencial.
Royalties
En el centro de la discusión está la distribución de los royalties, es
decir la parte de las ganancias que quedará en los municipios y
Estados, sin pasar al Gobierno Federal. Lula pretende distribuir la
riqueza entre todos los 27 Estados brasileños, destinando los royalties
principalmente a la educación y el combate a la pobreza.
Los Estados donde se encuentran los yacimientos, Espíritu Santo, Río de
Janeiro, Sao Paulo, Paraná y Santa Catarina, alegan que les
corresponderá asumir una carga extra de costos, con problemas de
polución, puertos, migración, sistemas de salud, viviendas, etc. Por lo
tanto consideran justo recibir compensaciones extra.
El principal opositor a las propuestas de Lula da Silva es el
gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, del partido PMDB,
integrante de la alianza de gobierno. Cabral se dice amigo de Lula y es
su sostén más importante en Río de Janeiro, donde el partido del
presidente, el PT, nunca ha tenido una gran acogida.
“Presal”
La zona llamada "presal" comprende una franja de unos 800 kilómetros de
largo por 200 de ancho que va desde el Estado de Espíritu Santo, al
sureste brasileño, hasta Santa Catarina en el sur. Según los cálculos
oficiales, los yacimientos que ya fueron otorgados en concesión en esas
áreas tienen reservas cercanas a los 80.000 millones de barriles, casi
cinco veces más que las actuales reservas probadas del país.
Un 29 por ciento del área del "presal" ya fue otorgado en concesión a
diferentes empresas: la nueva ley regirá para el 71 por ciento restante.
Lobby
Con la creación de Petrosal, el gobierno brasileño tendrá presencia en
todas las empresas que pretendan explotar los yacimientos del “presal”.
Las otras empresas petroleras, casi todas multinacionales, a excepción
del Petrobrás, tendrán que ofrecer gran parte de sus probables
ganancias para conseguir una concesión de explotación.
Estas empresas tendrán que hacer lobby en el Congreso brasileño para
reducir pérdidas y asegurar algunas garantías extras para enfrentar los
riesgos. Las perspectivas de la nueva explotación petrolera son
enormes, pero se trata de yacimientos a siete mil metros de
profundidad, con costos de producción muy altos, y las cantidades
estimadas no son matemáticamente exactas.
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