El descubrimiento en Brasil de un gigantesco yacimiento
de gas y petróleo liviano en la cuenca de Santos, en São Paulo,
convertirá al país en el noveno productor de crudo, entre Nigeria y
Venezuela, y cambiará el mapa mundial de combustibles en un momento en
que hay gran preocupación por el abastecimiento. El hallazgo refuerza
también la posición de la petrolera estatal Petrobras como una de las
más importantes del mundo. Actualmente, el país ocupa el lugar 24.
Bautizado como Tupí, el yacimiento está en el Océano
Atlántico, frente al puerto de Santos, muy cerca a la ciudad de São
Paulo, a 7.000 metros de profundidad, y convierte a Brasil en un país
exportador de petróleo. El campo abarca un área entre la costa de los
estados de Espíritu Santo hasta Santa Catarina, a lo largo de 800
kilómetros de extensión y 200 kilómetros de ancho.
Inmensas reservas
Según el Gobierno, el primer pozo descubierto ya supone
un 40% de todas las reservas de petróleo y gas descubiertas en Brasil.
El crudo es además de mejor calidad que el que se encuentra normalmente
en el país. En términos de reservas, el nuevo yacimiento representa un
incremento de los actuales 14.400 millones de barriles, hasta un total
de entre 70.000 y 107.000 millones.
«Con este hallazgo dejaremos de ser un país mediano que
estaba consiguiendo la autosuficiencia para transformarnos en país
exportador igual que los países árabes, Venezuela y otros», declaró la
ministra de la Casa Civil, Dilma Rousseff, que ya lo fue también de
Energía y conoce profundamente el asunto.
La ministra informó que el procedimiento de exploración
debe ser distinto al utilizado en reservas menores, ya que este
yacimiento cambia las bases geológicas de trabajo de Petrobras, y eso
se traduce en que serán más caros y lentos debido a que el campo
descubierto está en una gran profundidad. La empresa invirtió mil
millones de dólares los últimos dos años perforando 15 pozos. De ellos,
ocho ya están en producción de petróleo liviano (el más caro), asociado
a una gran cantidad de gas natural.
Autosuficiencia
Con este yacimiento el país conquista finalmente la
deseada autosuficiencia petrolera, una preocupación que en los años 80
llevó a desarrollar exitosos proyectos de combustibles limpios, entre
ellos, el etanol de caña y los biocombustibles, que hoy mueven el 40%
de la flota brasileña de vehículos. Pero ahora Brasil puede ser un gran
exportador de petróleo. Según el presidente de Petrobras, José Sergio
Gabrielli, las operaciones comerciales comenzarán en cinco o seis años.
La noticia la empañaron comentarios de prensa que
señalaban que la reserva se conocía hace dos años y el anuncio era una
estrategia empresarial y gubernamental para disminuir el impacto del
desabastecimiento de gas por las diferencias entre Brasil y el Gobierno
del boliviano Evo Morales.



