Sao Paulo, AP y AFP
El descubrimiento de un gigantesco yacimiento podría
convertir a Brasil en uno de los principales exportadores de petróleo
del mundo, aunque del pleno desarrollo de esa zona seguramente no
ocurrirá antes del 2013 y costará mucho dinero.
El yacimiento
‘ultraprofundo’ de Tupi, situado frente a la costa de Río de Janeiro,
podría contener unos 8 000 millones de barriles de crudo recuperable de
bajo contenido sulfuroso, mientras que la producción inicial
bordearía los 100 000 barriles diarios, dijo Guilherme Estrella,
director de Exploración y Producción de Petróleo Brasileiro S.A.
Las ganancias caen
Petrobras informó ayer
que cerró el tercer trimestre de este año con beneficio neto en
retroceso de 22% con relación a 2006. La petrolera registró 5 528
millones de reales, pero el año pasado obtuvo 7 080 millones.
Esa caída en
las ganancias, según la empresa, se atribuye a la pérdida
cambiaria sobre activos denominados en dólares, como reflejo de la
apreciación del real.
La facturación bruta entre julio y septiembre fue
de USD 32 410 millones de dólares, un alza de 1% respecto a igual
período de 2006.
Añadió que Petrobras
comenzará un programa piloto de bombeo en el 2010 o el 2011 pero la
plena producción tomaría varios años.
Tras
subir un 26% el jueves en Nueva York tras el anuncio del
descubrimiento, las acciones de Petrobras bajaron un 2,1% a primeras
horas de ayer.
Empero, la extracción de ese crudo será costosa
y un enorme desafío debido a la profundidad del yacimiento, el cual
supera los 7 000 metros (casi 23 000 pies).
El período que transcurrirá antes de la plena explotación significa
que su impacto en el mercado mundial tardará en sentirse.
Empero,
Petrobras tiene experiencia en las extracciones a gran profundidad y
es considerada una de las empresas estatales del ramo mejor regentadas
del mundo.
La explotación del yacimiento de Tupi costará miles
de millones de dólares, pero Petrobras tiene cuantiosas reservas
monetarias debido a su creciente producción y los elevados precios del
crudo.
El yacimiento de Tupi se encuentra a 2 140 metros (7 060
pies) de agua, más de 3 000 metros (casi 10 000 pies) de arena y roca,
y luego otros 2 000 metros (6 600 pies) de sal. La empresa perforó
pozos de prueba a 2 166 metros (7 100 pies) de agua, a 286 kilómetros
(177 millas) al sur de Río de Janeiro.
El analista de Bear
Stearns, Marc McCarthy, estimó que el valor del crudo en el bloque
oscila entre USD 25 000 millones y USD 60 000 millones, según el
precio internacional.
Tupi “es inmenso y marca el comienzo de un nuevo horizonte para
Brasil”, indicó la empresa en una nota enviada a sus clientes.
El
yacimiento Tupí en la sureña cuenca de Santos, es de petróleo
liviano y puede aumentar en 50% las reservas nacionales. Petrobras
opera el área y posee 65%; la británica BG 25% y la portuguesa
Petrogal-Galp, un 10%.
Ese descubrimiento cambió el panorama de
la petrolera, que pasa a ocupar un lugar entre las cinco primeras
petroleras mundiales de capital abierto por cantidad de reservas, y “
sobrepasa a Shell y a Chevron ”, dijo Felipe Cunha, analista jefe de
Brascan.
Petrobras anunció también que estudios hechos en ese
bloque revelan una gran área de 800 km en el litoral sur con potencial
para ser una nueva provincia petrolera mundial y que, de confirmarse,
puede convertir a Brasil “en un país de proporciones exportadoras, en
el nivel de los países árabes y Venezuela” , en palabras de la
ministra jefe de Gabinete Civil, Dilma Rousseff.
Varios
analistas conmemoraron, pero también llamaron a la cautela. “Petrobras
descubrió grandes volúmenes de petróleo. Pero no quiere decir que
Brasil se convertirá instantaneamente en un país de la OPEP” , dijo Roberto Schaeffer, profesor de
Planificación Energética de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.
Según
él, el campo Tupí le puede garantizar a Brasil la autosuficiencia
petrolera, pero para ser un gran exportador tendría que confirmar esa
provincia petrolera y su viabilidad.