Organizaciones indígenas y campesinas
repudian las acciones del Ministerio de Hidrocarburos contra Mosetenes
y Lecos
BOLPRESS
Pablo Cingolani
El 8 de julio pasado, en la ciudad de La Paz, sede de
gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, fueron dadas a conocer
las resoluciones del I Encuentro Nacional de Secretarios de Recursos
Naturales de las Organizaciones Indígenas Originarias Campesinas del
país.
El encuentro duró dos días y reunió a las máximas
instancias representativas de la mayoría indígena campesina nacional,
es decir al Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ)
y sus Suyus, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos
de Bolivia (CTUSCB), la Confederación Sindical de Mujeres Indígenas
Originarias Campesinas-"Bartolina Sisa" (CSMIOC-BS), la Confederación
de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), incluyendo a la Organización
Indígena Chiquitana (OICH), la Central de Pueblos Indígenas de La Paz
(CPILAP), la Central de Organizaciones de Pueblos Nativos Guarayos
(COPNAG) y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), el Movimiento Sin
Tierra (MST-B) y el Pueblo Afroboliviano.
Los considerandos de las resoluciones son
trascendentales ya que van al centro del drama que está afectando al
conjunto de pueblos indígenas y comunidades campesinas que forman parte
del Estado Plurinacional.
Por un lado, se deja sentado que las actividades
extractivas ya existentes en los territorios indígena- campesinos
"violan nuestros derechos colectivos reconocidos en la Constitución
Política del Estado (CPE), Leyes y Tratados Internacionales", pero más
importante aún, se aclara que los pueblos indígenas y comunidades
campesinas se sienten afectados por los impactos negativos que provocan
"los sistemas económicos, sociales, culturales y ambientales, que se
producen por la extracción de los recursos hidrocarburíferos y mineros
en nuestros territorios".
Este es un cuestionamiento crucial y de fondo al
modelo vinculado a la actividad extractiva y monoproductiva, que signa
el derrotero económico nacional boliviano desde la creación de la
República y que tuvo en los años del neoliberalismo su máxima expresión.
Esos impactos negativos, en el marco del nuevo
Estado Plurinacional, según los indígenas y campesinos, persisten "sin
que los mismos tengan solución por parte del Gobierno y sus
Ministerios", dice el documento.
Una de las causas de esa falta de soluciones radica,
según las organizaciones, en "no dar cumplimiento a la Consulta y
Participación previa, libre, informada y obligatoria", y se alude como
responsables tanto al Ministerio de Hidrocarburos y al Ministerio de
Minería del gobierno que encabeza el presidente Evo Morales.
Al margen de resoluciones puntuales que insistimos
pueden leerse en el documento completo, quisiéramos destacar dos.
En la resolución séptima, se anota que las organizaciones exigen
"respeto a la Pachamama y lugares sagrados, la conservación de la
biodiversidad, agua, suelo, lagos, ríos y otros recursos naturales en
todo el territorio nacional, especialmente en áreas protegidas,
territorios indígenas originarios y campesinos restringiendo el
desarrollo de actividades hidrocarburíferas y mineras, y de acuerdo a
los usos y conocimientos tradicionales".
Está claro que este es el principio que sustenta el
Vivir Bien, el paradigma para la construcción de una nueva sociedad que
está incluido en el texto pionero de la nueva constitución boliviana en
vigencia. Es a la vez, la base de la recientemente aprobada Declaración
Universal de los Derechos de la Madre Tierra, impulsada por el propio
Evo, en el marco de la Organización de las Naciones Unidas.
La resolución decimoquinta es bien elocuente. Se promueve la
convocatoria "a un debate nacional de las organizaciones indígenas
originarias campesinas con las instancias del Gobierno sobre la
necesidad de generar un nuevo modelo de desarrollo sostenible, más allá
de las actividades hidrocarburíferas y mineras, y sobre la distribución
de la renta del gas y minerales, como señala la CPE promulgada este
pasado 7 de febrero de 2009".
Esta iniciativa de los movimientos sociales debería
ser tomada muy en cuenta: es el primer aporte orgánico de las
organizaciones para la construcción de un modelo nacional de desarrollo
post hidrocarburífero, una condición que será dramática e inevitable en
un futuro cercano para Bolivia. Pero además rescata el valor y las
implicancias de la nueva Constitución del Estado Plurinacional
boliviano que reconoce nuevos derechos para las mayorías nacionales y
por ello, y con justicia, ha creado enormes expectativas.
Desde ya, es el gobierno el que ahora tiene la
palabra.
Solidaridad con los pueblos Mosetén y Leco
Finalmente, la declaración no pasa por alto el drama
que actualmente viven los hermanos Mosetenes y Lecos del Alto Beni y la
provincia Larecaja, producto del accionar del Ministerio de
Hidrocarburos.
"Repudiamos -dice la resolución cuarta- las acciones
del Ministerio de Hidrocarburos en las visitas a las comunidades de
Mozeten [sic] y Lecos, integrantes del CPILAP, para obtener respaldo y
otorgar la licencia ambiental a la empresa YPFB-Petroandina S.A.M. de
la Fase II del Proyecto Lliquimuni, y exigimos la nulidad de este
procedimiento por no haberse respetado las estructuras orgánicas como
manda el Art. 118 de la Ley Nº 3058 de Hidrocarburos y el D.S. 29033,
debiéndose aplicar la consulta y participación conforme a la normativa
y lo señalado en la CPE".
Finalmente, la resolución también aclara que se
exige la misma nulidad para los proyectos hidrocarburíferos que afectan
a los territorios de la APG, y respecto a la explotación minera de Coro
Coro, Amayapampa y otros proyectos y actividades mineras que se
desarrollan en territorios de los suyus, marcas y ayllus del CONAMAQ.
El autor es historiador,
periodista, explorador. Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1963.
Reside en La Paz, Bolivia, desde 1987. Como historiador, realizó
estudios sobre los derechos argentinos sobre las islas Malvinas y los
problemas de tierras en la puna de Jujuy, la explotación cauchera en la
Amazonía y la historia minera de Los Lípez potosinos. Trabajó como
redactor y colaborador en una docena de medios gráficos de La Paz y sus
artículos también se publican en medios de Argentina, Chile, Ecuador y
España. En video, dirigió con Gastón Ugalde ?Imagina Bolivia? y la
primera serie de documentales sobre áreas protegidas. Encabezó
expediciones ecohistóricas desde 1980, explorando, entre otras, la
región de Iruya-Baritú, Cumbres Calchaquíes y la puna jujeña en
Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos los parques
nacionales de Bolivia, en especial en Lípez, Chaco y Amazonía. Creador
de la Expedición Madidi que ya realizó 4 versiones a distintos sectores
poco explorados del parque del mismo nombre y declarada de ?interés
nacional? por el congreso boliviano.
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