PETROLEO INTERNACIONAL
Perspectivas de la industria
Litio: el futuro de los autos se encuentra
en Bolivia
Reserva calculada de 9 millones de toneladas de litio
Mauro Nogarin, Abril 2009
El concepto económico
boliviano sobre el litio es claro. Después de la construcción de la
planta piloto con el financiamiento del Estado por US$5,7 millones,
programada para diciembre de 2009, empezará una fase de producción de
40 toneladas al mes, indispensable para generar experiencia con este
recurso tan especial; esto terminará en 2011. La producción está
prevista para el año 2016.
La mitad, o tal vez más, de las reservas de litio en el mundo se
encuentran debajo del Salar de Uyuni o Salar de Tunupa, según los
habitantes del lugar, en una superficie de 12.000 kilómetros cuadrados.
Con base en los estudios geológicos de Sergeotecmin, el principal
instituto científico boliviano en materia de minería, la reserva
calculada es de 9 millones de toneladas de litio, que se encuentran en
la salmuera bajo la costra blanca del salar.
También el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
durante un discurso que pronunció hace algunas semanas en el ámbito de
su nueva política ecologista, hizo referencia a este importante mineral
que se encuentra en Bolivia, además de expresar su deseo de activar
todos los contactos necesarios para construir una relación económica y
comercial con el fin de impulsar este proyecto. Pocos días después del
discurso, la empresa automotriz de Estados Unidos, General Motors,
habría mostrado su interés en financiar un proyecto en colaboración con
la empresa coreana LG, como proveedor de baterías de litio, y esta ya
habría establecido los primeros contactos con ejecutivos de Bolivia.
Freddy Beltrán, director general del Ministerio de Minería de
Bolivia, afirma que todavía no existe una estimación exacta para
determinar la cantidad de la reserva en el Salar de Uyuni, por cuanto
las perforaciones exploratorias ejecutadas hasta el momento sólo
alcanzaron los 220 metros. Sin embargo, las muestras de salmuera
analizadas señalaron que existe todavía una alta concentración de litio.
Esto significa que la reserva puede ser aún más grande de lo
confirmado hasta el momento (9 millones de toneladas).
Otro particular muy importante consiste en que la concentración más
alta de litio se encuentra en la parte sur del Salar de Uyuni, hacia el
desembocadura del río Grande de Lípez, nombrada como “Área 3”, donde el
valor registrado está entre los 2500 y 4000 mg por litro de salmuera,
sobre una superficie de 250 kilómetros cuadrados, mientras que en el
delta de dicho río el valor es de 250-2500 mg/l en una superficie de
220 kilómetros cuadrados.
A medida que se corre hacia el norte, estos valores disminuyen en la
siguiente forma:
Área 2. Suroeste: 1000-2500 mg/l (sup. 900 km2)
Área 1. Centro sur: 500-1000 mg/l (sup. 3200 km2)
Área 0. Oeste norte: < 500 mg/l (sup. 5500 km2)
En la superficie del salar la costra de sal tiene un espesor de 40
centímetros que, actualmente, las comunidades disfrutan para producir
sal de cocina, previo un proceso de secamiento en hornos para quitar la
humedad contenida e introducir un porcentaje de yodo.
A los 50 centímetros de profundidad se encuentra la primera capa de
salmuera que contiene litio, boro, potasio y magnesio, que termina en
una capa de lodo, para pasar a la segunda capa de salmuera. En los 220
metros de perforación se encontraron tres capas de lodo y cuatro de
salmuera.
El mencionado líquido va a ser extraído utilizando pozos a
diferentes profundidades y mediante estaciones de bombeo se
transportará a través de “salmueroductos” hasta las piscinas de
evaporación, dotadas de una geomembrana, en el fondo de la cual se van
depositando todos los elementos que sufrirán los procesos químicos para
poder producir el litio y otros elementos.
El plan de industrialización presentado por el director Freddy
Beltrán está compuesto por cinco fases:Extracción de la salmuera y el
carbonato de litio
- Producción del cloruro de litio
- Producción de litio metálico
- Producción de n-Butillitio
- Construcción de baterías para autos
Sin embargo, hasta el momento las propuestas presentadas ante el
gobierno por empresas internacionales como Sumitomo, Mitsubishi y la
francesa Bollorè tienen un factor en común: financiar la construcción
de la planta industrial definitiva para llegar a la exportación del
carbonato de litio. Hasta el momento este principio de colaboración ha
sido rechazado por el directorio técnico boliviano, por cuanto el
objetivo final es lograr un acuerdo sobre la producción en serie de las
mismas baterías, sin descartar otra etapa intermedia de
industrialización como la del litio metálico o del n- Butillitio.
“Bolivia está seriamente interesada en entrar en una empresa mixta a
riesgo compartido con cualquier transnacional que quiera invertir en
Bolivia –dijo Beltrán–, siempre y cuando el gobierno boliviano tenga el
control de 51% o más. Esto no quiere decir que busquemos ser
protagonistas a escala mundial, sino que en la nueva Constitución
Política del Estado dice que el pueblo es dueño de los recursos
naturales y nosotros tenemos la obligación de encontrar la mejor opción
para el país. Por otro lado, también estamos conscientes de que las
empresas extranjeras, por razón de Estado, no quieren transferir sus
tecnologías, que les han costado muchos años de investigación y muchas
inversiones. Hay que buscar acercamientos para tratar de llegar a un
acuerdo satisfactorio para ambas partes.”
El concepto económico boliviano sobre el litio es claro. Después de
la construcción de la planta piloto con el financiamiento del Estado
por US$5,7 millones, programada para diciembre de 2009, empezará una
fase de producción de 40 toneladas al mes, indispensable para generar
experiencia con este recurso tan especial; esto terminará en 2011. El
mismo año se preparará la licitación que finalizará en 2012, y después
de una evaluación muy cuidadosa, el trabajo de construcción de la
planta definitiva tardará dos años más, es decir, hasta 2015. La
producción está prevista para el año 2016.
Este lapso también es necesario para las mismas industrias
automotrices europeas, japonesas y de Estados Unidos para poder cambiar
la matriz energética de los motores que van a producir. Debe ser un
cambio paulatino, tomando en cuenta que varios millones de vehículos,
poco a poco, van a soportar una prohibición en la circulación de la red
vial de dichos países.
Otro elemento muy importante en este contexto es el impacto social
que tendrán las cinco provincias de Uyuni: Daniel Campos, Nor Lípez,
Enrique Valdivieso, Antonio Quijarro y Sur Lípez, una población que
abarca más de 100.000 personas.
El diputado Floiran Condori, desde su oficina de la calle Junín de
la ciudad de La Paz, afirmó que pocos meses después de la elección del
presidente Evo Morales, bajo su misma voluntad, expresó que Frutcas
tenía que escribir un proyecto en coordinación con el Ministerio de
Minería. Frutcas es una organización social para la defensa del Salar
de Uyuni, fundada en 1992 con la ayuda del mismo diputado Condori,
cuando el presidente de la República Jaime Paz Zamora estaba por firmar
un contrato de 40 años con la estadounidense Lithium Corp., para
explotar este importante recurso natural, que en ese entonces tenía un
valor de mercado de US$200 por tonelada, y hoy alcanza los US$3000 por
tonelada.
Frutcas en aquel año organizó un gran número de movilizaciones
frente a la cámara de senadores que intentaron de firmar el contrato,
además de huelgas de hambre con centenares de personas en las calles de
las ciudades de La Paz y Oruro. La presión social resultó tan fuerte
que el gobierno tuvo que suspender el contrato y la Lithium Corp. se
vio obligada a abandonar el país con rapidez.
Para los habitantes de las cinco provincias revisten fundamental
importancia las empresas que van a operar en este lugar, y las
condiciones económicas y comerciales en las que van a operar. “Los
ingresos económicos derivados de la venta de este mineral son la
verdadera novedad en esta zona del altiplano –agrega el diputado
Condori–. Recursos que serán necesarios para el desarrollo de la
infraestructura que hace falta, hospitales, escuelas, carreteras,
viviendas, entre otros”.
De hecho, la quínoa, la minería y la ganadería con las llamas
absorben de forma satisfactoria la mano de obra local y, además, la
planta industrial que se va a construir en los próximos años
implementará un nivel de tecnología tan alto, que será muy limitado el
número de personas necesarias para su funcionamiento.
| La
introducción en el mercado de automóviles eléctricos, ¿cómo afectaría
la demanda de crudo? |
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Entrevista con el economista Roberto Kozulj*
Seguramente, no es una pregunta sencilla de responder para un horizonte
de muy largo plazo. Se realizó un trabajo sobre la posible evolución de
los precios del crudo, utilizando relaciones de comportamiento de
precios versus
oferta-demanda registrada para 1960-2007, para representar situaciones
de oferta excedente, restricciones de oferta y conflicto geopolítico en
Oriente Medio y condiciones de “normalidad de mercado”.
Con
un valor de US$67 por barril como precio de equilibrio, se proyectaron
precios al año 2015 para diversos escenarios, entre ellos uno que
supone que la totalidad del parque automotor nuevo entre 2007 y 2015,
fuera de tipo híbrido. Considerando un consumo específico inferior a la
mitad de la media estimada para el parque automotor mundial, no lograba
influir en el balance oferta-demanda de manera que redujese
sustantivamente la demanda de creación de capacidad adicional de oferta
de crudo.
En cambio, una desaceleración del crecimiento mundial iba
a tener fuertes impactos. Por lo tanto, aun suponiendo que el
desarrollo del litio como insumo de una fuente energética –aún no
probada totalmente en sus efectos sobre el sector transporte– superara
las actuales limitaciones técnicas y económicas para su explotación, su
impacto en los precios del petróleo sólo sería importante mucho después
de 2020.
*Roberto Kozulj es economista de la Fundación Bariloche y
especialista internacional sobre la temática de crisis energética.
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