BOLPRESS
6 DE MAYO DEL 2009
Carta abierta a Juan Evo Morales Ayma, Presidente
Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia
Campaña Amazonía sin Petróleo
De nuestra mayor consideración: El Foro Boliviano sobre el
Medio
Ambiente y Desarrollo (FOBOMADE) es una organización nacional
comprometida con los derechos humanos y ambientales de los bolivianos y
las bolivianas, desde hace más de 15 años. Articula organizaciones
sociales, productivas, académicas, grupos juveniles, parlamentarios,
ecologistas, de consumidores y personas que trabajan en sus comunidades
para la protección de su ambiente y recursos naturales. La agenda de
intervención pública incluye la elaboración y seguimiento a la
aplicación de políticas socioambientales, el apoyo a comunidades para
la gestión de sus conflictos ambientales, el ejercicio de derechos
ambientales y la incorporación de las visiones de sustentabilidad y
soberanía alimentaria en el debate político nacional, a través de la
promoción de actividades de uso sustentable de los recursos
naturales, ejercidas por actores locales. Para cumplir esta labor, la
organización promueve articulaciones y genera insumos de información
sistematizada, documentos de análisis e investigación y material de
formación y capacitación, que se plasman en campañas públicas.
La campaña "Amazonía sin Petróleo" se inició por la demanda de
los pueblos amazónicos, cuyos derechos están siendo afectados por
actividades petroleras, de la misma manera que sus formas de vida, sus
actividades económicas: ecoturismo comunitario, artesanía, actividades
extrativistas, producción de paños de jatata, miel y derivados. La
Campaña tiene la misión de informar sobre los procedimientos legales,
derechos y deberes relacionados a la actividad petrolera en todas las
fases de la cadena productiva, etapas previas y posteriores, en
particular en territorios habitados por pueblos indígenas y campesinos,
porque el conocimiento de los mismos, tanto por parte de las
comunidades como del mismo Estado, es un instrumento para la
convivencia en el marco del Vivir Bien, directriz o paradigma de toda
la política nacional, acorde a lo establecido por el Plan Nacional de
Desarrollo.
Entendemos el Vivir Bien, expresión del "vivir bien
entre nosotros", como una convivencia comunitaria, con
interculturalidad y sin asimetrías de poder, que establece que "no se
puede Vivir Bien si los demás viven mal". Entonces se trata de vivir
como parte de la comunidad, con protección de ella, Vivir Bien en
armonía con la naturaleza, en equilibrio con lo que nos rodea.
Por lo que comprendemos que el proceso de desarrollo, en el marco
del Vivir Bien, es un desarrollo humanizado en que la colectividad,
junto al Estado, decide las políticas y programas, como sujeto activo y
no como receptor de "directrices verticales" impuestas.
En la Asamblea de la ONU, el día 22 de abril, usted señor
presidente, logró que se declarara el Día de la Madre Tierra,
reconociendo que "la Tierra no nos pertenece, sino que nosotros
pertenecemos a ella", por lo que señaló cuatro derechos de la Madre
Tierra: el derecho a la vida de los ecosistemas, el derecho a la
regeneración de la biodiversidad, el derecho a vivir sin contaminación
y el derecho a la convivencia armónica con la naturaleza. Esta visión
sustenta el posicionamiento justo de las decisiones propias de pueblos
indígenas que por las políticas excluyentes enmudecieron sus reclamos,
sus demandas y sus derechos y cuyo reconocimiento, sin duda, ha sido el
mayor logro de la actual administración, no sólo dentro de la política
interna, sino de la política internacional, haciendo hincapié en la
necesidad de evitar la discriminación y utilización de pueblos
indígenas bajo razonamientos desarrollistas como el "progreso lineal",
las relaciones de las culturas "modernas" y "atrasadas", "primitivas" y
"avanzadas".
La nueva Constitución Política del Estado, aprobada por voto
soberano en enero del 2009, define a Bolivia como un Estado Unitario
Plurinacional Comunitario y establece nuevos derechos para todos los
bolivianos y bolivianas. Éste es el marco de las acciones de FOBOMADE
para la participación en políticas públicas y control social de
procesos desarrollistas que siempre atentaron contra los excluidos de
ayer y protagonistas de hoy: los pueblos indígenas, cuyos derechos,
intereses, la tierra y territorio que habitan y su autodeterminación
fueron afectados, a la vez que eran contaminados ambiental y
socialmente.
La nueva Constitución considera la Amazonía como un espacio
estratégico que se debe proteger por "su elevada sensibilidad
ambiental, biodiversidad, recursos hídricos y ecoregiones". La CPE
manda al Estado priorizar "el desarrollo integral sustentable de la
Amazonía, a través de una administración integral, participativa,
compartida y equitativa...", fomentar las actividades turísticas,
ecoetnoturísticas y otras iniciativas regionales, en coordinación con
autoridades indígenas, originarias, campesinas y los habitantes de la
Amazonía". Se establece que el Estado debe implementar políticas
especiales a favor de las naciones y pueblos indígenas amazónicos.
El 2006 el Estado boliviano creó la Zona Intangible y de Protección
Integral de Reserva Absoluta para la protección de los pueblos en
aislamiento voluntario Toromonas, comprometiéndose a respetar sus
formas de vida individual y colectiva. Con la nueva Constitución, el
Estado boliviano (Art. 31) perfeccionó dicha resolución,
comprometiéndose a proteger a los pueblos en aislamiento voluntario que
habitan en el territorio nacional, evitando que sean perseguidos,
acosados y exterminados por grandes proyectos que se instalan en sus
zonas de vida, que los asfixian hasta desaparecerlos. A pesar de ello,
el 2008 se firmó contratos petroleros precisamente en el área de
protección, con la empresa Petroandina SAM, a la cual, entre mayo y
agosto de 2007, se le adjudico más de 3 millones de hectáreas, además
de que se renovaron los contratos petroleros con Repsol YPF, Petrobras,
Total E&P, en una superficie de 1 millón y medio de hectáreas, todo
ello en la Amazonía.
La intención de realizar exploración sísmica en la TCO Pilón Lajas y
en Madidi data de 1999, cuando la empresa REPSOL inició el trámite de
licencia ambiental. La Campaña realizada contra la REPSOL, hizo
desistir a esta empresa. Durante el gobierno de Carlos Mesa fue
aprobada la licencia ambiental para uno de los proyectos de Petrobras:
Río Hondo Sur, lo que llevó al FOBOMADE a apoyar una masiva campaña
liderizada por las organizaciones locales, desde municipios, hasta
comunidades, la misma que obligó a la empresa a desistir de ingresar en
la región, si bien no renunció a la concesión Río Hondo, renovando su
contrato el 2007. El 2008 fue firmado el contrato para el Bloque
Liquimuni, entre el Estado Boliviano y la empresa Petroandina, sin
cumplir con las nuevas condiciones establecidas en la nueva Ley de
Hidrocarburos, con respecto a las actividades petroleras en las TCO y
Áreas Protegidas, que es el caso de Pilón Lajas y Madidi y sobre la
consulta pública.
Los Andes Tropicales o Amazonía Andina es el núcleo de numerosos
pueblos indígenas, cuya diversidad cultural está íntimamente asociada a
la diversidad biológica, lo que se manifiesta en la diversidad de
lenguas, costumbres, prácticas de domesticación de diversos organismos,
de manejo de recursos, suelos y del ambiente, en sus hábitos
alimenticios, reproductivos, en elementos textiles y en general en
todos los instrumentos que acompañan el uso cotidiano y sagrado de los
recursos biológicos. Por tanto, más allá de la dinámica biológica y
ecológica del planeta, la distribución de la biodiversidad está
íntimamente relacionada a la diversidad cultural presente en la
Amazonía Andina.
Por otro lado, la región occidental del Amazonas permanece como una
zona de grandes reservas potenciales de diversos recursos naturales,
poco explotados, entre ellos los hidrocarburos, minerales, agua y,
sobre todo, diversidad biológica. Por ello, diferentes estrategias
buscan consolidar la ocupación de los territorios andino amazónicos,
combinando el crecimiento y conservación desde un enfoque de patrimonio
de la humanidad, reserva medioambiental del planeta, un gran parque de
secuestro de carbono y provisión de servicios ambientales.
Dichas estrategias se articulan en la Iniciativa de Conservación de
la Amazonía Andina (ICAA), un programa de 5 años de duración financiado
por USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo, que
promueve acciones internacionales para la conservación de la
biodiversidad andino amazónica, que es parte de lo que se conoce como
la Estrategia de Internacionalización de la Amazonia. La
internacionalización de territorios implica la interferencia en
políticas nacionales bajo el argumento de la protección de un
ecosistema de importancia global o regional y puede pretender
realizarse de manera impuesta, por consensos mundiales, o de manera más
sutil, por ejemplo, a través de la gestión compartida de cuencas o
corredores entre países con asimetrías profundas, donde de manera
natural se produce la subordinación del o los países menores a un país
hegemónico, que normalmente cuenta con políticas bien definidas y con
importantes intereses transnacionales asentados en esos territorios.
En el caso de los corredores biológicos o de conservación, la
presencia de ONG internacionales que responden a su Agencia de
Cooperación, determinarán las políticas nacionales en materia de
conservación, el destino del financiamiento de la gestión de las áreas
protegidas e inclusive las actividades e instituciones que pueden
formar parte de dicha gestión, en una incidencia abierta en asuntos que
hacen a la soberanía de las naciones. En el caso de la Amazonía
boliviana, la agencia principal es la norteamericana USAID, seguida de
la GTZ alemana y entre las ONG están Conservación Internacional, The
Nature Conservancy y World Conservation Society (WCS), todas con sede
en Estados Unidos de Norteamérica.
Estas conocidas ONG de conservación dictan las pautas de políticas
ambientales en todo el mundo. La creación de áreas protegidas primero
como islas de conservación, posteriormente como corredores
transfronterizos y la creación de reservas o territorios indígenas
forman parte de la misma lógica que permite en algunos casos anteponer
los recursos biológicos, la sensibilidad por las especies en extinción
y la preocupación por los problemas globales a las necesidades locales,
a través del manejo de programas de sensibilización mediática. Cuando
esto no funciona, son los pueblos indígenas los que pueden ser
utilizados para defender las áreas protegidas y sus recursos,
principalmente de otros grupos humanos empobrecidos, pero rara vez de
corporaciones petroleras, de empresas madereras o mineras. Como ejemplo
de ello, cuando Petrobras consiguió la licencia ambiental para explotar
el Bloque Río Hondo colindante al Parque Madidi, ni Conservación
Internacional, ni WCS dijeron una palabra y sólo fue la voluntad de las
comunidades, las OTB, municipios, subprefectura y organizaciones
económicas de la región lo que logró hacer desistir a Petrobras de
ingresar a la Reserva de la Biosfera y TCO Pilón Lajas.
Las ONG mencionadas, junto con la corporación ambiental The Nature
Conservancy y algunas locales, forman parte del consorcio de
instituciones que conforman la Iniciativa de Conservación de la Cuenca
Amazónica, de USAID, que ha elaborado un Plan de Conservación para la
Amazonía. Este Plan fue rechazado por el Parlamento de Brasil, que
considera como intromisión inaceptable que consorcios de ONG
extranjeras actúen libremente en territorio brasileño y de otros
países, fortaleciendo sectores que ellas consideran estratégicos.
Incluso, fue denunciado por el Ministro de la Presidencia, Juan Ramón
Quintana, en ocasión del Primer Foro Amazónico, realizado en
Guayaramerín, en junio del año 2007. Usted mismo, señor Presidente, en
el discurso inaugural señaló que ya no se aceptaran políticas "desde
arriba y desde afuera".
Para las grandes ONG internacionales, las actividades de extracción
intensiva de recursos no son incompatibles con los objetivos de
conservación de las áreas protegidas. Prefieren creer en la
"responsabilidad corporativa" que hará que las empresas utilicen
"tecnología de punta". Para estas organizaciones internacionales, los
impactos más graves ocasionados por una empresa petrolera o minera son
los llamados "impactos indirectos", es decir, los procesos de
destrucción que producen las poblaciones locales que se asientan
alrededor de las operaciones de las empresas.
Por estas razones, el FOBOMADE ha denunciado permanentemente las
actividades de estas ONG, recordando que obtienen grandes ganancias de
empresas petroleras negociando a nombre de comunidades indígenas como
es el caso de la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano
FCBC, que logró más financiamiento que todo el SERNAP de las empresas
Shell y Enron, vendiéndose como garantes de la conservación de dicha
región, aprovechando para ello las acciones de resistencia de diversas
organizaciones nacionales y locales. (El Proyecto Cuiabá: como comprar
conservacionistas, en: Miradas, Voces y Sonidos. Conflictos Ambientales
en Bolivia. FOBOMADE 1999).
Hemos sido informados que el Gerente General de la empresa
Petroandina Sociedad Anónima Mixta, a nombre de la empresa consultora
ECONAT, en vista de haber sido descubierto en actos de soborno a
dirigentes, violación de derechos y deberes como empresa contratada, ha
intentado enfrentar estos cuestionamientos socioambientales con
actitudes que creíamos forman parte del pasado, a través de notas
oficiales en las cuales nos involucra con las ONG mencionadas.
En justicia nos corresponde señalar enfáticamente a su autoridad que
nuestra organización no tiene vínculo alguno con USAID ni con sus ONG y
menos recibe financiamiento de empresas petroleras, lo cual está
abierto a verificación inmediata. Alertamos, al mismo tiempo, de la
conveniencia de confundir las actividades de las ONG financiadas por
USAID con las acciones de organizaciones indígenas y de FOBOMADE, para
encubrir el objetivo real de USAID de permitir el ingreso de las
empresas petroleras socias de sus capitales, como es el caso de
Petrobras.
Debemos recordar que el 2006, las ONG mencionadas, juntamente con
sus socios locales y de cooperación, financiaron la toma del SERNAP en
contra de la política de nacionalización de áreas protegidas del
gobierno, que claramente se orientaba a la recuperación de la soberanía
sobre estos espacios de territorio nacional que habían sido
paulatinamente cedidos a las ONG internacionales, sin mencionar el
control privado sobre el conocimiento de la biodiversidad, establecido
como patrón de conducta en el país, con total impunidad y que hoy debe
ser un eje de nacionalización real considerando que aún está en peligro
nuestro patrimonio genético, ya constitucionalizado.
Por ello reiteramos lo que señalamos en esa ocasión (2006): "Si el
gobierno actual está decidido a gestionar la riqueza biológica del
país, debe tener presente la necesidad de mirar en conjunto la
totalidad de los recursos estratégicos yuxtapuestos en la región:
hidrocarburos, minerales, biodiversidad y agua y la infraestructura de
transportes creada para su explotación. Tomando en cuenta que la
naturaleza y la biodiversidad no pueden construirse sin el control
social de los espacios colectivos, debe colocar con firmeza el debate
de la conservación alrededor del control social del conocimiento y
abrir una batalla política, teórica y social en contra de cualquier
mecanismo que silencie la producción colectiva, invisibilice los
procesos de construcción social del saber y genere nuevos mecanismos de
pérdida de control geopolítico". (Áreas protegidas: Del discurso de la
Conservación, a la nacionalización. FOBOMADE. 2006.)
La Declaración de la ONU ha reconocido el derecho de los pueblos al
desarrollo con identidad. "Los pueblos indígenas tienen derecho a
determinar y a elaborar prioridades y estrategias para el ejercicio de
su derecho al desarrollo. En particular, los pueblos indígenas tienen
derecho a participar activamente en la elaboración y determinación de
los programas de salud, vivienda y demás programas económicos y
sociales que les conciernan y, en lo posible, a administrar esos
programas mediante sus propias instituciones". Si el Estado pretende
aplicar una estrategia de desarrollo nacional, en relación a los
pueblos indígenas, la concertación de las políticas que puedan afectar
sus territorios y sus tierras es fundamental, pues, de lo contrario, se
estaría aplicando la misma vieja política de implantación verticalista
de los proyectos de explotación que van "si o si".R
eciba usted, señor Presidente, nuestros saludos fraternos.
Javier Aramayo Caballero
PRESIDENTE FOBOMADE
cc. Ministro de Planificación - Noel Aguirre
Ministro de Medio Ambiente y Agua - René Orellana
Ministra de Desarrollo Rural - Julia Ramos
Ministra de Justicia - Celima Torrico
Ministro de Relaciones Exteriores - David Choquehuanca
Ministro de La Presidencia - Juan Ramón Quintana
Ministro de Hidrocarburos - Oscar Coca
Ministro de Autonomías - Carlos Romero
Ministro de Culturas - Pablo Groux
Ministra de Transparencia - Nardy Suxo
Presidencia Cámara de Diputados - Edmundo Novillo
Vicepresidencia de la República - Álvaro García Linera
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