Bolivia
Nacionalizan transportadora de gas y
petróleo
Por: ECONOTICIASBOLIVIA (especial
para ARGENPRESS.info)
Fecha publicación:03/06/2008
Sin invertir ni un
centavo, la corrupta Enron se apropió en los años 90 de todos los
ductos y gasoductos de Bolivia, en el negociado más doloso y
antinacional del neoliberalismo y que le permitió lucrar con el
monopolio del transporte interno y de exportación de carburantes. Caída
en desgracia, la Enron entregó el negocio a Shell y Ashmore. Hoy, Evo
Morales decretó la nacionalización/compra forzosa de las acciones de
ese consorcio, que recibirá una millonaria recompensa por haber
heredado impunemente los negociados de la Enron
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el consorcio
Shell-Ashmore, el Gobierno de Bolivia tomó control total el lunes de su
filial, la compañía petrolera Transredes, que tiene el monopolio del
transporte de hidrocarburos en el país.
La decisión gubernamental de nacionalizar el 50 por ciento de las
acciones que detentaba de manera dolosa e ilegal el grupo internacional
en Transredes se dio mediante un decreto presidencial y tras fracasar
una negociación de traspaso de acciones. El otro 50 por ciento de las
acciones ya estaba en manos del Estado boliviano.
El decreto 29586, de nacionalización-compra forzosa de acciones, fue
firmado por el presidente Evo Morales en un acto realizado en la sede
principal de la empresa operadora de ductos en la ciudad oriental de
Santa Cruz.
'Se nacionaliza la totalidad del paquete accionario de TR Holdings
(sociedad suscrita en partes iguales entre Shell Gas y Ashmore) en la
sociedad Transredes, debiendo ser transferidas al Estado boliviano bajo
la titularidad de (la petrolera estatal) YPFB,' dijo el decreto leído
en el acto que transmitió en vivo la televisión estatal.
La nacionalización de Transredes había sido ordenada el pasado primero
de mayo por un decreto gubernamental, pero tras un mes de negociaciones
YPFB y el consorcio no lograron un acuerdo sobre la transferencia de
acciones, lo que llevó al Gobierno a ejecutar unilateralmente la medida.
Negocio redondo
Con la compra forzosa de acciones de Transredes, que se da en el marco
de la ley de hidrocarburos 3058 y el decreto del primero de mayo de
2006 de Morales, el lucrativo negocio del transporte de carburantes
pasa al Estado, aunque se deja en total impunidad, sin sanción ni
reparación, el asalto que la Enron, primero, y la Shell, después,
realizaron en Bolivia al tomar a título gratuito el 40 por ciento del
gasoducto a Brasil y otros ramales de transporte y distribución de
hidrocarburos.
Sin poner un solo centavo, la corrupta Enron tomó a medidos de los 90
la posesión y control de las acciones en estos gasoductos, que
posteriormente los transfirió a la Shell. La Enron había sido
contratada por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada para
financiar o buscar financiamiento para construir el gasoducto al
Brasil, que finalmente fue construido por Petrobras, sin ningún
concurso de la transnacional norteamericana.
El daño inferido al Estado fue cuantificado a principios de la década
en 120 millones de dólares, por el ex delegado presidencial, Juan
Carlos Virreina, que pretendió recuperar esos recursos mediante un
juicio que fue dejado de lado por los últimos gobiernos, incluido el
actual.
Pese a estos antecedentes, el presidente Morales aseguró este lunes en
Santa Cruz que pagará al consorcio extranjero 48 dólares por cada una
de sus acciones, deduciendo previamente todos los pasivos. Este monto
ya había sido consensuado entre el Gobierno y los negociadores de la
empresa en la fase inicial de las negociaciones, según reveló el propio
Morales.
'Estaban muy de acuerdo estos dos señores (el presidente y
vicepresidente de Ashmore) cuando nos hemos reunido en Palacio,
aceptaban que las acciones cueste 48 dólares, no tenían ningún problema
en una empresa mixta o de manera conjunta en temas de la operación',
dijo.
La intención inicial del Gobierno era comprar el 2,6 por ciento de las
acciones para tener la mayoría accionaria, quedando el consorcio Shell
y Ashmore en calidad de socios menores. Pero, al fracasar las
negociaciones, el Estado avanzó hacia la compra total y forzosa del
paquete accionario de la transnacional, acusada también de conspiración
y daños irreparables al medio ambiente.
Conspiración y medio ambiente
En el mismo acto, Morales reveló que la empresa Transredes conspiró
desde el 2006 contra la democracia boliviana y su Gobierno.
'He aguantado desde el 2006. Tenía mucha información que esta empresa
estaba permanentemente conspirando contra el Gobierno nacional y la
democracia, pero eso terminó, y que sepan las otras empresas que vengan
a trabajar, que vengan a invertir, es su obligación trabajar y también
recuperar su inversión, tienen derecho a las utilidades, eso está
garantizado', agregó.
El gobernante recordó, además, el daño que produjo Transredes al río
Desaguadero después del derrame de 29 mil barriles de petróleo y afirmó
que los efectos ambientales son irreversibles.
'Si quisiéramos revisar los daños que hizo Transredes en el río
Desaguadero, daños irreversibles que jamás con dinero o cualquier
recompensación se puede recuperar, a ellos más les interesa las
ganancias y no les interesa el medio ambiente, la vivencia de los seres
humanos, de plantas, de seres humanos. Si queremos revisar con
seguridad veremos que estas empresas le hicieron mucho daño en el tema
del medio ambiente; pero lo peor y no tengo por qué callar, no es
posible que algunas empresas transnacionales, empresas extranjeras
vengan acá hacer actividades políticas. No aceptamos autoridades o
gerentes, o empresas que venga a conspirar contra la democracia o
contra el Gobierno nacional', agregó.
Incumplimientos
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, complementó el informe
de Morales y dijo que Transredes incumplió el acuerdo que tenía con el
Gobierno para la entrega de la segunda fase de ampliación del gasoducto
Villamontes-Tarija, inmiscuyéndose en la política interna del país y
favoreciendo al opositor prefecto de Tarija.
'El viernes 31 de mayo de este año, desconociendo la autoridad del
Gobierno, al margen de las decisiones que tomamos, (Transredes) hizo
entrega de la ampliación de la segunda fase del gasoducto al prefecto
del departamento de Tarija, prácticamente, dando la espalda a los
acuerdos arribados con el Gobierno Nacional', manifestó.
Villegas dijo que a través de la nacionalización se recuperó la
infraestructura que hace posible el transporte de los carburantes del
gas natural al mercado interno y la exportación de ese energético a
Brasil y Argentina.
Garantizó las inversiones futuras, como la construcción del gasoducto
Carrasco –Cochabamba y el inicio del diseño de la ingeniería básica y
conceptual para el sistema de evacuación que se requiriere para la
instalación de la planta de separación de líquidos, que estará ubicada
en el Chaco tarijeño.
En el último mes, el Gobierno de Morales logró traspasos concertados de
acciones para controlar dos petroleras mixtas que estaban en poder de
Repsol-YPF y la estadounidense Pan American Energy, pero no pudo hacer
lo mismo con la filial de Ashmore, cuyos voceros declinaron hacer
comentarios en Santa Cruz.
Otra empresa objeto de un traspaso forzoso al Estado es la operadora de
plantas de almacenamiento CLHB, de capitales peruanos y alemanes, sobre
la cual el Gobierno tomaría decisiones en los próximos días, dijeron
fuentes oficiales.
Información
Adicional
Tema: Situación
en Bolivia
Región: América
Latina
País/es: Bolivia
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=055749&parte=0
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