La Paz, EFE
El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó hoy el decreto de
expropiación de la empresa petrolera Transredes, filial boliviana de la
multinacional Shell Gas y la británica Ashmore, en un acto en las
instalaciones de la compañía en Santa Cruz.
Morales, que estuvo acompañado de sus ministros y del alto mando
militar y policial, defendió la expropiación como parte de la "lucha
del pueblo boliviano" para "recuperar los recursos naturales" y acusó a
la empresa de conspirar contra él.
"Tenía mucha información de que esta empresa estaba permanentemente
conspirando al Gobierno y a la democracia", aseguró el mandatario.
Además, dijo que su Gobierno da la "bienvenida" y garantías de
"seguridad jurídica" a las empresas que se decidan a "invertir y a
recuperar la inversión" siempre que sea "respetando las normas
bolivianas".
"Los socios bienvenidos, pero no aceptamos patrones", sentenció
Morales.
El Gobierno de Bolivia no llegó finalmente a un acuerdo con los
accionistas de Transredes, que tenía de plazo hasta el pasado 30 de
mayo para transferir el control de al menos un 50 por ciento de sus
acciones al Estado, como disponía un decreto aprobado el pasado 1 de
mayo.
Esa norma también afectó a otras tres petroleras, la Compañía
Logística de Hidrocarburos (CLHB), de inversores de Alemania y Perú; la
hispano-argentina Repsol YPF; y Chaco, filial de Panamerican Energy,
del grupo British Petroleum.
Las otras tres ya las controlaba el Gobierno, pues CLHB fue
intervenida a principios de mayo, Repsol llegó a un acuerdo con el
Ejecutivo poco antes de la promulgación del decreto, y Chaco firmó el
pasado viernes la venta de sus acciones.
En el acto de hoy, uno a uno, los ministros del Gabinete de Morales
desfilaron para firmar el decreto por el que el Estado toma el control
de las acciones en Transredes de TR Holding, a través de la que Shell y
Ashmore tenían el 50 por ciento de la empresa.
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, dedicó su discurso a
explicar las frustradas negociaciones con Transredes y aseguró que la
compañía llegó a rechazar una oferta de 48 dólares por acción porque no
quería renunciar al control del consejo de administración.
Además, el presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, aprovechó el acto de hoy
para nombrar a Gary Daher como nuevo presidente de Transredes.