La Paz, EFE
El presidente boliviano, Evo Morales,
reiteró sus amenazas a las petroleras extranjeras, a las que advirtió
que tienen "su tiempo limitado" en este país si no concretan
inversiones supuestamente comprometidas y se oponen a los cambios
impulsados por su gobierno.
"Quiero decirles con mucha dignidad,
fuerza y valentía a las trasnacionales que si siguen utilizando a
dirigentes para oponerse a los cambios y evitar cumplir sus
compromisos, tienen su tiempo limitado en el país", dijo Morales anoche
en Cochabamba (centro), según cita hoy la
Agencia Boliviana de Información (ABI, estatal).
El mandatario denunció un supuesto
"chantaje" de algunas trasnacionales, a las que acusó de dar dinero a
algunos dirigentes y organizaciones cívicas para que se opongan al
proceso de cambio político e institucional que promueve desde su
llegada al poder en enero de 2006.
En agosto pasado, durante una reunión en
la ciudad de Tarija (sur) con sus homólogos de Argentina, Néstor
Kirchner, y Venezuela, Hugo Chávez, Morales amenazó a las petroleras
con quitarles los pozos que operan, para dárselos a compañías mixtas y
estatales, si no ejecutan las inversiones presuntamente comprometidas.
Kirchner también fue rotundo y afirmó
que bastará "una llamada telefónica de Morales" para que Argentina
invierta en esos campos si no lo hacen las multinacionales.
Aunque Morales habla de inversiones
prometidas, en los nuevos contratos suscritos en 2006 con doce
petroleras, en el marco de la nacionalización de los hidrocarburos, no
figura ningún compromiso concreto al respecto, tal como ha reconocido
incluso el ministro del sector, Carlos Villegas.
Además, ejecutivos de petroleras han
reiterado al gobierno de Morales que si bien se firmaron convenios
nuevos para los proyectos que estaban en marcha o ya proyectados, no
hay actualmente garantías ni condiciones en Bolivia para nuevos planes
de inversión en exploración a mediano y largo plazo.
Entre las compañías que suscribieron los
nuevos acuerdos, que entraron en vigor en mayo pasado, figuran la
hispano-argentina Repsol YPF, la brasileña Petrobras, British Gas y la
franco-belga TotalFinaElf.
Villegas anunció el lunes que las
petroleras invertirán este año en Bolivia 587,8 millones de dólares
para aumentar la producción de gas y petróleo, pero fuentes de las
empresas aclararon que solo la mitad son inversiones y que el ministro
sumó en esa cifra gastos operativos.