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Lunes, 19 de Enero de 2009 02:56 |
Jorge Fernández Rojas (MDZOL)
La
salida de Silvia Benítez del control de regalías dejó al descubierto un
caso grave de manejo irregular financiero del Estado. En junio se creó
una cuenta en el Banco Nación que no tuvo el consentimiento legal de
Hacienda, ni del Tesorero, ni el Contador de la Provincia. En esa
cuenta se encontraron 3 millones de pesos de las petroleras por pago de
canon y un aporte para las escuelas que no estaban registrados.
Todo
comenzó un día de junio de 2008. Un ejecutivo de una firma petrolera
llamó a la Subdirección de Regalías para conocer el procedimiento de
pago de dos obligaciones que -como adjudicatario- de una de las áreas
secundarias debe realizar.
Los cargos que las adjudicatarias
deben abonar son el cánon petrolero y el llamado "aporte escolar"
destinado a mejorar la infraestructura de las escuelas.
La
actual titular de la repartición de Regalías, Silvia Benítez (que tiene
los días contados porque ya decidieron su desplazamiento del cargo) le
informó al representante petrolero los pasos burocráticos antes de
hacer el depósito del dinero en la cuenta oficial de rentas generales,
el llamado "fondo unificado".
Allí comenzó la sorpresa. El
hombre comentó que ya le habían dado desde el Ministerio de
Infraestructura el número de cuenta donde depositar ese dinero y la
funcionaria se alarmó porque se contravenía cualquier procedimiento
administrativo, ya que se trataba de una cuenta del Banco Nación
desconocida para el circuito legal que se recorre cada vez que se
quiere crear una cuenta oficial.
El procedimiento es el
siguiente: Si hay necesidad de crear una cuenta del Estado, ésta debe
estar debidamente avalada por el ministro de Hacienda, el Tesorero de
la Provincia y el Contador General, a la vez.
La cuenta,
supuestamente oficial, de esta historia había sido creada desde el
Ministerio de Infraestructura pero nunca se cumplieron los
requerimientos mínimos.
De la cartera que comanda Francisco
Pérez depende la Subsecretaría de Hidrocarburos, el área encargada de
adjudicar las concesiones que en ese momento conducía Osvaldo Musso (a
la derecha) quien fue desplazado del Gobierno cuando se ventilaron
públicamente su prontuario y su falso título de ingeniero.
El bloqueo
El
subdirector de Ingresos que depende de la Contaduría General de la
Provincia, Alfredo Lampasona, confirmó a MDZ que "esas cuentas se
anularon y esos fondos se acumularon en la cuenta del Fondo Unificado".
En
realidad el capítulo siguiente de las cuentas paralelas se desarrolló
entre los contactos que hubo entre Benítez y la Contaduría de la
Provincia y que terminó con la verificación de los números de esas
cuentas y la constatación de que habían depositados ya 3 millones de
pesos.
Lampasona informó de esta novedad al ministro de
Hacienda, Adrián Cerroni, quien esta semana dispuso el desplazamiento
de Benítez "por diferencias de criterio".
Entonces Cerroni
decidió en ese momento bloquear esa cuenta porque él no la había
autorizado. El ministro actuó por el aviso del funcionario de la
Contaduría.
La conclusión, la sospecha, y la molesta funcionaria
La
historia no tiene un final sorpresivo, sólo la anulación de las
cuentas. Pero en el ambiente quedó flotando la sospecha que sólo en
esta oportunidad se detectó la maniobra casi casualmente.
El
descenlace es esta duda: Esta práctica ¿Se realizó en otra oportunidad
y no fue identificada a tiempo? Porque de esta manera, así como se creó
una cuenta desde una repartición sin que se cumpla el procedimiento que
garantiza la inviolabilidad de esos fondos, también se puede suponer
que de esa línea financiera se podría extraer dinero sin que pase por
controles contables, dado que la Contaduría hasta que no ocurrió este
caso no había advertido esta maniobra.
Eso infirieron los referentes gremiales que resisten al desplazamiento
de Benítez.
Precisamente,
remarcan que a esta funcionaria se la trasladará por tener una actitud
demasiado celosa. Es decir, son las "diferencias de criterio", según
Cerroni o se trata de una "maquina de impedir", de acuerdo a la
definición de los hombres de confianza de Celso Jaque.
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