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ARGENTINA - YPF, como Aerolíneas Argentinas Imprimir E-mail
Martes, 23 de Septiembre de 2008 03:54

lunes 22 de septiembre de 2008

YPF, como Aerolíneas Argentinas

http://www.argenpress.info/2008/09/ypf-como-aerolneas-argentinas_22.html

MORENO

En la industria petrolera pasará lo mismo que ha sucedido con Aerolíneas Argentinas y con otras empresas privatizadas como Correo Argentino, Aguas Argentinas, y también pasará con los ferrocarriles. El objetivo natural de las empresas privadas es ganar el máximo de dinero en el menor tiempo posible. Su interés no coincide con el de la población argentina.

La diferencia fundamental en la cuestión petrolera respecto a las otras ex-empresas estatales vaciadas, son los tiempos; extraer esta riqueza que está bajo tierra y en los poros de las rocas lleva más tiempo. Por mucho apuro que tengan las petroleras por extraer rápido las reservas de hidrocarburos (que poseía nuestro país al momento de privatizarlas), pasados más de 15 años los viejos yacimientos de la YPF estatal todavía tienen algo de jugo y lo van a exprimir hasta el final… si se lo permitimos. Es por eso que necesitan que se les prorroguen los contratos de concesión.

Sin embargo ya no todas tienen el mismo interés, las empresas más grandes comienzan a planificar su retirada de los yacimientos más viejos, aún cuando sus ganancias sigan siendo muy elevadas, aunque seguirán facturando mientras se lo permitamos. Así Repsol ha separado sus negocios en Argentina de otros países, en los que estuvo invirtiendo las ganancias que obtenía aquí, y además se desprendió de acciones que pasaron a supuestos inversionistas ‘argentinos’.

Por otra parte tanto Repsol como Petrobras este año retiran de Neuquén sus equipos técnicos de exploración. Estas medidas de las compañías grandes blanquea su voluntad de no invertir en exploración, a pesar de su propaganda en contrario. Las ‘inversiones’ que declaran en exploración son utilizadas para seguir con el desarrollo de los viejos yacimientos, con beneficios impositivos adicionales. Desde que manejan este negocio no han explorado en nuestro país, y no hay motivos para que cambien esa política. Explorar en Argentina solo les conviene a los Argentinos. (1)

Los costos de producción totales promedio del petróleo en Argentina rondan los 10 dólares por barril. Este es el valor que tendríamos que pagar los argentinos por este producto. Actualmente las empresas nos venden internamente el crudo a 45 dólares. Y lo que tenemos que importar a futuro será al precio internacional (hoy más de 100 dólares.) Mucho más costosa aún resulta la importación de productos elaborados.

La situación petrolera será más que crítica en pocos años; ya ha comenzado a manifestarse: alta de combustibles, aumentos de precios sin control e importación de hidrocarburos. Para las provincias petroleras, en particular, será grave por la incidencia directa en su recaudación. Pero para todo el país asegurar la provisión de hidrocarburos es absolutamente estratégico, porque mantener en movimiento toda nuestra economía, hogares y transportes depende en un 90% del gas y el petróleo. Cuando se agote habrá que importarlo, ya hemos comenzado.

En el 2007 los argentinos perdimos la autosuficiencia que habíamos conseguido ya hace muchos años con nuestra YPF. Consumimos más de lo que producen las compañías que se quedaron con el negocio. Este es el resultado más concreto que nos dejó la privatización de YPF y Gas del Estado. Además nos queda la pobreza de nuestro pueblo, y un futuro muy duro en el que estaremos obligados a recuperar esta industria del petróleo y del gas.

Si los argentinos no logramos cambiar la política petrolera actual antes de que nuestros viejos yacimientos terminen por ser vaciados, cuando sea inevitable que nos hagamos cargo, la situación será mucho más seria. El problema grave será que en ese momento ya estaremos importando todo el gas y el petróleo que necesitemos y no habrá recursos que alcancen. Veamos cuánto nos costaría.

El año 2007 se produjeron un total de 37 millones de m3 (233 millones de barriles) de petróleo crudo y más de 50 mil millones de m3 de gas que consumimos (además importamos y exportamos??). Aún sin prever crecimiento, cuando tengamos que importar esa cantidad significarían aproximadamente 28 mil millones de dolares para petróleo (a 120 dólares por barril) y como mínimo 13 mil millones de dólaes para gas (a 7 dólares el millón de BTU). O sea algo así como 41 mil millones de dólares por año. Ni toda la soja, ni otros cereales que podamos producir, nos alcanzarían para comprar los hidrocarburos necesarios.

Los gráficos, tanto de datos nacionales como provinciales, curvas de evolución de producción y reservas, ya sea de petróleo como de gas, nos muestran una declinación inexorable que nos lleva a un acelerado agotamiento de nuestros viejos yacimientos. 

Grafico 1- Evolución reservas de gas de Neuquén: Las reservas "corregidas" son una estimación retroactiva, basada en la producción oficial acumulada en los viejos yacimientos de YPF. La curva está afectada por un factor de "corrección por corrupción". Al momento de la privatización estuvieron muy subvaluadas, para la venta, y luego subvaluadas por las empresas para darle mayor valor a sus compañías. Son dudosos los valores de las reservas oficiales actuales 

Estas mismas compañías que han logrado beneficios exorbitantes desde la privatización siguen presionando fuertemente para obtener mayores beneficios, aumento de tarifas y aún seguir exportando. Hay desabastecimiento, precariedad en el servicio, no exploran y las destilerías siguen siendo las mismas de hace 30 años. O sea, como era de suponer, no les interesan las penurias de los Argentinos.

Renovarle los contratos sería una nueva traición y una condena segura al fracaso energético de nuestro país, ya demostrado con claridad en estos 17 años de privatizado este recurso clave. Deuda Externa, Petróleo, Gas, subsidios... y unas cuantas razones más ofrecen una explicación muy fácil de por qué hay un 30 ó 50% de argentinos pobres, la ‘inseguridad’, la salud y la educación pública en crisis, etc.

No nos queda mucho tiempo para revertir la política actual. Sería bueno que los argentinos nos propusiéramos no permitir llegar a esta situación límite, porque la marginalidad se multiplicaría en nuestro pueblo.

La única solución que permitirá asegurar una provisión económica de energía y mantener en marcha a nuestro país, es la recuperación íntegra de los yacimientos y áreas petroleras para su explotación e industrialización, en beneficio de nuestra gente. Esto no sería nada más que hacer lo mismo que ya se demostró que se puede hacer, es lo que hicimos con YPF para lograr el autoabastecimiento. Lo mismo están haciendo, con gran suceso, Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador y México, que en su momento comenzaron imitando a nuestra YPF, que fue la pionera.

Las ganancias de este negocio tan rentable, permitirán invertir en la exploración para incorporar reservas de petróleo que sustituyan a las que se consumen y así mantener un crecimiento económico sostenido. Aún más, quedaría excedente para desarrollar fuentes de energía alternativas que vayan reemplazando los hidrocarburos que alguna vez se agotarán. Los yacimientos siguen siendo nuestros, aunque estén concesionados, los trabajadores y técnicos son argentinos, la Constitución nos obliga, solo falta la voluntad de nuestros funcionarios para hacerlo. 
 
Sin embargo, si no es la población la que se propone este objetivo de recuperar nuestra riqueza petrolera, no hay otra fuerza ni voluntad que lo haga. La corrupción que genera semejante riqueza, hace imposible confiar en otra salida a través de los poderes constituídos. En la política de derecha a izquierda, o de izquierda a derecha, se entiende que la cuestión petrolera es una cuestión clave para los pueblos. En Argentina el poder que manejan los intereses petroleros ha logrado que nuestra dirigencia entregara mansamente esta riqueza que en otros países ha sido disputada con guerras.

Grafico 2- Evolución reservas de Petróleo de Neuquén: Las reservas "corregidas" son una estimación retroactiva, basada en la producción oficial acumulada en los viejos yacimientos de YPF. La curva está afectada por un factor de "corrección por corrupción". Al momento de la privatización estuvieron muy subvaluadas, para la venta, y luego subvaluadas por las empresas para darle mayor valor a sus compañías. Son dudosos los valores de las reservas oficiales actuales.

Gráfico 3- Producción Nacional de Petróleo Barriles/día: Desde la privatización las compañías privadas produjeron 4800 millones de barriles de petróleo de nuestros yacimientos, que equivalen hoy a más de 470 mil millones de dólares, algo así como 3 deudas externas. Con el gas la defraudación es equivalente. A pesar de esta riqueza extraída de nuestros yacimientos los argentinos estamos mucho más pobres y con las reservas de los hidrocarburos agotándose.

Gráfico 4- Exportaciones de crudo: Que se les permita exportar petróleo a las compañías privadas en plena crisis de energía, escases de combustibles e importación de gasoil, es una muestra clara de poder que tienen estas empresas sobre la política

Nota:
1) ¿Porque no invirtieron en explorar la compañías privadas en Argentina? Es sencillo, obtuvieron ( y todavía tienen) reservas de petróleo, instalaciones, mano de obra y mercado a muy bajo precio (las compañías ‘compraron’ al Estado argentino 250 millones de m3, llevan producidos 750 millones y proyectan terminar sacando más de 1100 millones de los mismos yacimientos) se dedicaron a sacarlo y venderlo. Lo que queda por explorar en Argentina, luego de lo hecho por YPF, tiene su riesgo. Al momento de invertir, para conseguir reservas, lo hacen donde más les conviene, evalúan el mercado global, su interés no es el mismo que el de los argentinos. Repsol lo hace en Libia, Argelia; Chevron en Irak; Petrobras en Brasil, etc.