Argentina no dispone de su energía
Los caminos hacia la autonomía energética
Por: Félix Herrero (MORENO)
Fecha publicación:03/06/2008
La
verdad se corrompe, tanto con la mentira como con el
silencio.
Marco T. Cicerón
A pocos años -quizá
menos de una década- de agotar sus reservas de petróleo y gas para
convertirse de exportadora en importadora neta, la República Argentina
sigue sin definir claramente una estrategia para revertir una situación
que podría desembocar en una crisis de proporciones. Basta imaginar
los efectos sobre la economía de la eventual necesidad de importar a
los precios actuales (alrededor de 100 dólares el barril), en un país
cuya matriz energética es esencialmente petrolífera. El país debe
volver a considerar estratégicos el petróleo y el gas.
Hasta hace poco tiempo, en Argentina casi no se tocaba el tema de la
propiedad de los yacimientos petrolíferos, de la renta petrolera, del
hecho de haber convertido al petróleo en un bien comercial (antes era
un bien 'estratégico'), y de la propiedad provincial. Por razones
lógicas, lo primero que se veía era que Yacimientos Petrolíferos
Fiscales (YPF) y Gas del Estado habían dejado de ser empresas públicas
para convertirse en empresas de capitales internacionales, aunque
Repsol siga usando la sigla de la compañía que, según se decía durante
la campaña privatizadora, era la única petrolera del mundo que daba
pérdidas. La discusión y las críticas se centraban en las empresas
gestoras, pero los demás temas mencionados se mantuvieron silenciados.
Sin embargo, lo que en realidad hay que considerar es la naturaleza
política y económica del bien petróleo; la propiedad jurídica de los
yacimientos; la renta petrolera y la naturaleza jurídica y económica
de la empresa o firma petrolera privatizada. En el derecho se hace
referencia a estos aspectos como la naturaleza de las cosas, la
propiedad y apropiabilidad de los recursos naturales, el usufructo de
los bienes, y el sujeto de la gestión y posesión.
Efectos de la privatización
El paso de ''bien estratégico' a bien 'de naturaleza comercial' fue
una decisión muy importante, que marcó el camino de la privatización
en Argentina. La conversión del petróleo en una commodity cualquiera no
se declaró ni anunció por ley. Aunque para casi todos los países del
mundo sigue siendo un bien estratégico, el abandono de esta noción
acompañó otros procesos privatizadores, además del de la Argentina de
Carlos Menem: la Bolivia de Sánchez de Lozada y la Rusia de Gorbachov y
Yeltsin(1). En Argentina se hizo a través de tres decretos
desreguladores (2) dictados antes de las privatizaciones (en octubre,
noviembre y diciembre de 1989), que prepararon la entrega del
subsuelo, de la renta y de las empresas.
La privatización del subsuelo fue realizada mediante abusos legales de
diversos tipos (3): los contratos de servicios fueron convertidos en
concesiones sin capitalizar los yacimientos; no se llamó a licitaciones
y se vendió sin inventarios oficiales aprobados; se 'provincializó'(4)
a cambio de prebendas a grupos gremiales empresarios (que constituyeron
sociedades de servicios con algunos de los trabajadores despedidos,
pero que a mediano plazo resultaron un fracaso) y a gobernadores que
recién hoy descubren, como ocurre en Neuquén, que las multinacionales
del petróleo no cumplen con la ley ni los contratos...
Las formas de saqueo y depredación que practicó el proceso de
privatización de los años '90, sobre todo en Asia, Africa y América
Latina, son parecidas. En este sentido, la globalización no inauguró
métodos distintos a los conocidos desde hace varios siglos (5). La
apropiación del subsuelo argentino llegó a tal grado que la empresa
Repsol declaró de su propiedad, y no en concesión, el yacimiento de
Loma de la Lata. Algo similar fue denunciado en Bolivia por el ex
ministro de Hidrocarburos Andrés Soliz Rada. Con la privatización del
subsuelo y con el ejercicio del poder de inversión (o decisión de
invertir) que se arrogaron las privatizadas, estas empresas actúan
como si fueran propietarias de los recursos naturales, sin aceptar los
deberes que les corresponden como concesionarias.
Con el crudo en el precio récord registrado en 1980 (a valores
constantes), la cuantía de la actual renta petrolera es enorme. El
hecho de que el país se vea privado de este recurso económico a causa
de la privatización pone al descubierto el escándalo y el fracaso de
ese proceso en Argentina. Bolivia, Ecuador, Venezuela, Rusia y otros
Estados han recuperado la renta estatal en porcentajes superiores al
80%, pero ése no es el caso de Argentina. Actualmente, los Fondos
Soberanos de Riqueza (o de inversión) de los países que explotan su
petróleo a través de empresas petroleras públicas (Noruega es el
ejemplo típico) superan los capitales de las financieras
multinacionales privadas (6).
Aunque Repsol continúa usando la sigla YPF en su razón social
(Repsol-YPF S.A. se denomina la empresa matriz e YPF S.A. su filial
local), se simula la nacionalidad, ya que se afirma que es una empresa
hispano-argentina, aun cuando no tiene ningún socio argentino. Como
ratificación de esto, el grupo Eskenazi compra sus acciones a través de
la nueva empresa Petersen Energía S.A., constituida bajo la ley
española y con domicilio legal en Madrid. La empresa española Repsol,
con importantes accionistas estadounidenses, siguió utilizando las
marcas y colores de la vieja YPF, a pesar de que durante la campaña
mediática pro-privatización se afirmaba que YPF estaba desprestigiada
en todo el mundo. Es difícil ocultar la nacionalidad real de una
empresa cuya privatización fue muy cruenta, con consecuencias sociales
y humanas que aún persisten, como el abandono de los pueblos petroleros
y la situación injusta a que han sido condenados sus ex trabajadores.
Para quienes se empeñan en ver a la flamante estatal Energía Argentina
S.A. (Enarsa) como un sustituto de YPF, es bueno recordar que YPF, la
primera empresa pública de petróleo del mundo, logró el
autoabastecimiento energético argentino y fue modelo de muchas de las
empresas estatales de América Latina. Pero en cambio Enarsa, a la
manera de Sonangol, la empresa petrolera de Angola, ha sido concebida
para gestionar el otorgamiento de concesiones. En ese sentido, el Nuevo
Proyecto Energético Latinoamericano (NPEL) afirma que 'apenas iniciado
el año 2006 el gobierno de Néstor Kirchner dio el paso más importante
de su política energética. A través de los convenios 'exploratorios'
firmados el pasado 11 de enero, Energía Argentina Sociedad Anónima
(Enarsa) se transformó en una herramienta deseada por el gobierno para
poder entregar a manos extranjeras los recursos hidrocarburíferos
existentes en la plataforma marítima argentina'(7).
Modelos de recuperación
Cuando los ciudadanos se preguntan cómo puede recuperarse lo perdido
con la aventura que destruyó al sector energético argentino, y cuyas
consecuencias son, entre otras, la disminución de las reservas hasta
casi el agotamiento; ausencia de inversiones; faltantes de combustibles
y apagones continuos, conviene tomar en consideración las distintas
respuestas de otros países al mismo problema.
Venezuela y Bolivia eligieron la vía de la nacionalización de los
yacimientos. El primero se limitó a impedir la privatización. Cuando
anunció la nacionalización, el 1-05-2006, el gobierno boliviano ocupó
los yacimientos y refinerías con el ejército y volvió a plantar allí la
bandera nacional.
Rusia utilizó otro camino: la reversión de las concesiones por
incumplimientos varios, lo que hizo que las empresas privatizadas
volvieran al Estado. Las concesiones se revirtieron en los tribunales
porque las compañías no respetaron las normas ambientales e impositivas
(las concesionarias evadían impuestos), y también por razones
contractuales, ya que no cumplieron con las inversiones comprometidas.
Algunos de los dueños de las concesionarias, integrantes de la llamada
'mafia petrolera', están presos en Siberia o exiliados en Londres.
El modelo de Ecuador se basa en la recuperación de la renta petrolera.
Comenzó a aplicarse hace dos años, con un grado importante de
nacionalización de la renta, al establecerse una participación a partes
iguales (50/50) entre el Estado y las petroleras sobre el total del
petróleo extraído en el país. Desde noviembre de 2007, a la ganancia
excedente cuando el precio del barril supera los 35 dólares, se le
aplica un impuesto del 99%.
Otro impuesto que puede ser utilizado para captar la renta (y no sólo
para asegurar la oferta interna o satisfacer las necesidades fiscales)
consiste en las retenciones(8), aunque éstas solamente alcanzan a las
exportaciones. En el Cuadro 1 puede verse la evolución lenta pero
positiva que han tenido las retenciones argentinas a partir de marzo de
2002, cuando fueron establecidas con el objeto de morigerar las
consecuencias de la crisis del modelo neoliberal. Argentina está
exportando ahora sólo el 7% del crudo extraído y el 28% de las naftas
refinadas, según el comportamiento de los 7 primeros meses de 2007. La
caída de las exportaciones de petróleo crudo y gas natural que se
vienen produciendo en los últimos años, como muestra el Cuadro 2,
aminora el efecto de las retenciones a las exportaciones(9). Las
retenciones fueron establecidas por la ley 25.561, sancionada el
6-01-2002. Con el 55% real, establecido para el petróleo crudo desde
noviembre de 2007, el incremento de las retenciones ha sido muy
importante. Lo mismo ocurre con las naftas (súper y común): cuando su
precio de exportación supere los 711 dólares el metro cúbico (352 d/m3
para la nafta destinada a la petroquímica), habrá un aumento importante
de las retenciones. Si no supera los 711 dólares, la retención real es
del 31 %, que es el piso de la retención (antes era el 4,7% real) y si
supera ese valor la retención va aumentando con el precio
internacional. En la nafta petroquímica, como el precio actual es
superior al de corte de 352 dólares el metro cúbico, se paga entre 45%
y 47% real.
Si estos valores se
hubiesen aplicado en los últimos años, el ingreso fiscal generado
habría evitado que grupos financieros privados compraran acciones de
YPF S.A. acentuando la privatización de la empresa. Con los ingresos
obtenidos el Estado argentino las podría haber comprado directamente.
Lo anterior pone en evidencia que se trata de una medida parcial,
porque no se aplica al total de la extracción. Por otra parte, hay que
tener en cuenta que el Estado argentino, para verificar el grado de
extracción y reservas, se conforma... ¡con una declaración jurada de
las empresas!
El camino a adoptar
El camino más fácil y lógico para la recuperación energética argentina
probablemente consista en reemplazar el criterio de caracterización del
petróleo corno bien comercial, mediante un decreto que anule los tres
decretos desreguladores de 1989, y vuelva a convertir al petróleo,
corno en todos los países del mundo, en un bien estratégico.
Esto podría provocar un cambio en la política de exportaciones, en la
remesa de utilidades y en la comercialización interna. Posibilitaría
además el abandono de los precios internacionales del crudo como
referentes para la economía interna, evitando el descontrol de las
reservas, de la extracción y de las inversiones. Provocaría también un
cambio en la naturaleza de servicio privado que se ha impuesto de hecho
al servicio público de la energía.
Los resultados negativos del modelo privatizador son muchos y muy
evidentes, pero hay uno que se suele olvidar y silenciar, a pesar de su
trascendencia: en Argentina se ha consolidado una matriz energética muy
vulnerable, ya que el consumo de energía depende en más del 83% del
petróleo y el gas. Dado el agotamiento prematuro de sus reservas, el
país se encuentra ante la necesidad de importar hidrocarburos a precios
internacionales. Aunque dispone de todas las fuentes energéticas,
Argentina no las explota adecuadamente. Con la pérdida de la decisión
de invertir del Estado, se consolida una matriz dependiente del
petróleo y del gas natural. Este resultado es completamente distinto al
modelo adoptado por las naciones que van preparando sus estructuras
energéticas a los tiempos que vendrán, corno se observa en el Cuadro 3.
Los países
desarrollados logran ir dejando o limitando las matrices vulnerables
por mayor dependencia del crudo y del gas natural, mientras que en los
subdesarrollados energéticamente se mantiene o profundiza la
dependencia de los hidrocarburos. Francia, Brasil, Canadá y Estados
Unidos desarrollan fuertemente energías alternativas al petróleo:
Francia la nuclear, Brasil y Canadá la hidroelectricidad, Estados
Unidos el carbón. Las campañas contra estas energías parecen estar
dirigidas a intensificar la producción de los llamados biocombustibles.
En Argentina no se fomenta el desarrollo del hidrógeno (a pesar de la
loable iniciativa llevada a cabo por el Estado municipal en Pico
Truncado), ni la generación eólica, como hacen las cooperativas de
Comodoro Rivadavia. Tampoco se avanza en hidroelectricidad y energía
nuclear, como ocurría cuando el Estado nacional generaba y obtenía la
renta petrolera a través de YPF y las demás empresas públicas. Ahora,
en vez de invertir en energías más limpias, que no atenten contra el
ambiente ni contra las personas, se fomenta un negocio que es para los
sectores concentrados de la economía y no para beneficio de toda la
población: el agrobusiness(10), cuya expansión hará encarecer más aun
los alimentos.
Por estas razones se debe exhortar a la recuperación del petróleo y el
gas argentinos, para que 'la renta no siga yéndose por el mar', corno
decía Enrique Mosconi, el fundador de YPF, y para que las
transnacionales dejen de sentir que el subsuelo argentino les pertenece
y las empresas gestionarias no tengan corno único objetivo la ganancia.
Son decisiones que debe tornar el poder político. Como afirmó el
presidente de Bolivia, Evo Morales: 'Primero se debió nacionalizar el
Estado, que estaba descuartizado y privatizado' para luego nacionalizar
los hidrocarburos (11)
Notas:
1) Walter Graziano, No vieron Matrix, Planeta, Buenos Aires, 2007.
2) Decretos 1055, 1212 Y 1589, todos de 1989,
3) El MORENO presentó un recurso de amparo y acción de
inconstitucionalidad. La Causa del MORENO, Editorial Moreno, Buenos
Aires, 2007
4) Para un completo estudio histórico y jurídico sobre la
provincialización de los hidrocarburos en Argentina, ver Enrique
Hidalgo, 'Hidrocarburos: algunas referencias históricas sobre
competencia de la Nación y las provincias', Buenos Aires, 2007
(http://enriquehidalgo.wordpress.com/2007/09/17/hidrocarburos).
5) Un estudio que sistematiza las formas de entrega y despojo de los
recursos naturales en el mundo, tanto en los países desarrollados como
en 105 colonizados, es el de Michel Volle, Prédation et prédateurs,
Paris, 2007.
6) Para un análisis de la renta petrolera argentina, véase Diego
Mansilla. 'Hidrocarburos y política energética. De la importancia
estratégica al valor económico', Ediciones del CCe. Buenos Aires, 2007.
7) NPEL. Saqueo petrolero, Ediciones del lPS, Buenos Aires, 2007,
8) En Argentina, con la Resolución 394 del Ministerio de Economía
(16-11-07), las retenciones al petróleo suben del 31 % al 55% real. Las
retenciones a las naftas a un determinado precio de exportación (352
dólares el m' de nafta) suben del 4,7% al 31 % (ver Cuadro 1), El metro
cúbico de petróleo equivale a 6,29 barriles. La diferencia entre la
tasa nominal legal y la tasa real se debe a la forma de cálculo que
aplica la dirección de Aduanas.
9) El apoyo y la oposición a las retenciones define las posiciones
frente a las empresas. Algunos gobernadores y el sindicalismo petrolero
privado apoyan a las compañías petroleras al oponerse a las retenciones
y a sus aumentos, en vez de exigir que este impuesto, aplicado sólo a
las exportaciones, no incida en las regalías que reciben las provincias
y que el despido de trabajadores no se convierta en un chantaje de las
compañías para la anulación del impuesto. Analistas independientes y,
por primera vez un amplio sector de las estaciones de servicio han
solicitado en enero de 2008 un aumento sustancial de las tasas de
retención de los combustibles líquidos para evitar su escasez
10) 'En su vida relativamente corta como mercancía internacional, los
combustibles agroindustriales ya se han convertido en una importante
causa de nuevos atropellos a los derechos humanos y al derecho a la
tierra de los indígenas y campesinos. También han dado lugar a alianzas
corporativas inéditas (...) compañías petroleras y automovilísticas;
las que controlan el comercio mundial de cereales y las que monopolizan
las semillas, otros rubros transnacionales y algunas empresas nuevas
junto a algunas universidades'. Silvia Ribeiro, investigadora del grupo
ETC, La Jornada, México. 6-1.08.
11) Discurso presidencial del 1-5-06
Felix Herrero es Licenciado en Economía y abogado de la Universidad de
Buenos Aires, Vicepresidente del MORENO.
Publicado en 'Le Monde diplomatique / el Dipló' - Febrero 2008.
Información
Adicional
Tema: Situación
energética argentina
Región: América
Latina
País/es: Argentina
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=055751&parte=0
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